Asociación Cultural Amigos de la Dehesa

27 de noviembre de 2011

Moluscos de agua dulce en la Dehesa de la Villa

Sobre los moluscos identificados en el arroyo del CIEMAT y en el río Manzanares, a la altura de Puerta de Hierro: Pisidium personatum, Pisidium casertanum y Unio cf. pictorum.

Cuando se piensa en la fauna de la Dehesa de la Villa, la mayoría seguramente imaginará aves, insectos, pequeños mamíferos... Pero en la literatura científica aparecen mencionadas otras especies menos conocidas y ciertamente curiosas: moluscos de agua dulce. En concreto, se han hallado varias especies en el arroyo que desde la antigua Junta de Energía Nuclear, hoy CIEMAT, baja hacia el río Manzanares y en el propio río, a la altura de Puerta de Hierro.

Recordemos que, si bien actualmente están fuera de los límites de la Dehesa, ambos parajes pertenecieron a la primitiva Dehesa de Amaniel o de la Villa. Formaban parte de los terrenos que fueron detraídos a finales del S. XVIII por Carlos III, para anexionarlos al Real Sitio de El Pardo, y a principios del S. XIX por Carlos IV, para redondear el Real Sitio de La Florida (ver Historia de la Dehesa de la Villa).

El arroyo del CIEMAT discurre hacia el Manzanares casi en paralelo a la carretera de la Dehesa; aparece mencionado en planos antiguos con diferentes nombres: arroyo de la Puerta de Hierro, 1862; del Tránsito, 1866; de los Lesnos o de los Fresnos, 1906; de las Damas, 1914; de la Puerta Verde, 1929; de Las Brujas, 1960.... Esta zona del arroyo y terrenos colindantes formó parte de la Dehesa hasta su anexión por Carlos IV al sitio de La Florida, fue posteriormente vendida en 1866 por la Corona al Estado y finalmente cedida para la creación de la Ciudad Universitaria en 1928. En la actualidad, vuelve a aparecer en el callejero de Madrid como Pinar del Arroyo de la Puerta Verde y en el catastro como Bosque del Arroyo de la Puerta Verde.

Por lo que respecta a la zona de Puerta de Hierro, la ribera del Manzanares desde el arroyo de Cantarranas hasta Arroyo del Fresno – Fuentelarreina formó parte también de la Dehesa primitiva. El tramo norte, Puerta de Hierro – Arroyo del Fresno, fue anexionado al Cordón de El Pardo por Carlos III a finales del S. XVIII; el tramo sur hasta Cantarranas, al sitio de La Florida por Carlos IV a principios del S. XIX. Además, como ya comentábamos en un artículo anterior, justo en este tramo de Puerta de Hierro la Dehesa llegaba más allá del río, hasta la tapia de la Casa de Campo.

Aclarada, pues, la relación de los lugares donde se encontraron estos moluscos de agua dulce con la Dehesa de la Villa, pasemos ya sin más dilación a describir cómo son. Para una mejor comprensión, incluimos a continuación un esquema tipo de las diferentes partes de los moluscos.

(en asturnatura.com)

Pisidium personatum.
Hallada por Soler, J.; Moreno D.; Araujo R. et al. (op. cit.) en los años 80 en el arroyo del CIEMAT, es una especie abundante, fácilmente localizable en Madrid, pudiéndose encontrar incluso en fuentes o abrevaderos.

Su concha puede confundirse con la del Pisidium casertanum, que se describe más adelante. Se diferencia por su forma ovalada y umbos (protuberancia en la parte dorsal de la concha) apenas salientes y bastante centrales. El dibujo suele ser fino e irregular y la superficie poco brillante. La charnela (zona de articulación de la concha) presenta, entre la fosa del ligamento y los dientes laterales posteriores, un callo característico, más visible en la parte derecha que en la izquierda.

En cuanto a sus dimensiones, suele tener una longitud de entre 3,4 y 4,7 mm; su altura ronda los 2,9 – 3,2 mm y la anchura los 2,2 – 2,7 mm.

Frente, valva izquierda y dientes laterales posteriores y callo de la valva derecha
de Pisidium personatum en Soler, J.; Moreno, D.; Araujo, R. et al. (2006; op. cit.).

Pisidium casertanum.
Citada por Azpeitia (1933; op. cit.), en el río Manzanares a la altura de Puerta de Hierro, vive en todo tipo de ambientes acuáticos, manantiales, ríos, acequias, embalses, lagos, fuentes... y se ha adaptado a entornos de muy diferentes temperaturas, desde aguas termales hasta lagos de alta montaña.

De concha pequeña, usualmente inferior a 10 mm, son difíciles de diferenciar. Su forma puede variar, siendo generalmente ovalada o triangular, con poco brillo, una estriación fina e irregular y con umbos poco prominentes. La charnela, también variable, suele ser ancha. En la valva izquierda el diente inferior está normalmente arqueado mientras que el superior suele ser más corto, recto y débil; en la derecha, el diente cardinal aparece normalmente curvo y ahorquillado. La fosa del ligamento es larga y ancha, con el borde sinuoso. Los dientes laterales también varían, destacando el anterior inferior por ser muy robusto.

Sus dimensiones son entre 3 y 8 mm de longitud, 3 – 6 mm de altura y 2,5 – 5 mm de anchura.

Imágenes de Pisidium casertanum en Azpeitia, F. (1933; op. cit.).

Unio cf. pictorum.
Según Soriano et al. (2001; op. cit.), existen en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid varios ejemplares encontrados en Puerta de Hierro y etiquetados como Unio limosellus y como Unio hispanus, nombres que en la actualidad se consideran sinónimos de Unio cf. pictorum. Suele habitar en ríos y arroyos de aguas limpias y fondos de arenas, aunque ocasionalmente se puede encontrar en gravas o cienos e incluso también entre las raíces de los árboles de ribera.

La concha es de color pardo oscuro y de forma alargada, con el extremo posterior habitualmente apuntado. En la charnela, los dientes cardinales son laminares, lo que la distingue de otros géneros similares, pero también pueden ser aserrados. La prominencia del umbo no siempre está presente.

Dimensiones: longitud, 70 – 85 mm; altura, 35 – 40 mm; anchura, 25 – 30 mm.

Imágenes de Unio cf. Pictorum: 28) Valva derecha, 81) Sifones
y 82) Grupo de conchas vacías comidas por rata de agua.
En Soler, J.; Moreno, D.; Araujo, R. et al. (2006; op. cit.).

Bibliografía:
- Azpeitia, F. (1933): Conchas bivalvas de agua dulce de España y Portugal; en Memorias del Instituto Geológico y Minero de España. Tomos I y II
- Soler, J.; Moreno, D.; Araujo, R. et al. (2006): Diversidad y distribución de los moluscos de agua dulce en la Comunidad de Madrid (España)
- Soriano, O.; Villena, M. y Alonso, M. S. (2001): Catálogo de los uniónidos (Mollusca, Unionidae) de la Península Ibérica conservados en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC)

19 de noviembre de 2011

La piscina Tritón – Fotografías antiguas de José Luis Berzal; 1952

Sobre la Tritón, una de las piscinas históricas en los alrededores de la Dehesa de la Villa.

En anteriores ocasiones hemos publicado en este blog imágenes de la colección de fotografías que José Luis Berzal ha puesto a nuestra disposición. Traemos hoy unas cuantas más para ilustrar este estudio acerca de una de las piscinas históricas que hubo cerca de la Dehesa de la Villa, la piscina Tritón.

Las fotos de J. L. Berzal que se incluyen en este artículo se reproducen con la autorización por parte del autor a la Asociación Cultural Amigos de la Dehesa la Villa; cualquier uso posterior por terceros deberá ser aprobado expresamente por el autor.

(Foto: J. Luis Berzal, 1952)

La piscina, situada en la calle Francisco de Diego, número 15, pertenecía al Club Natación Tritón, de ahí su nombre. Se inauguró un jueves 29 de agosto de 1935, con unas pruebas de natación en las que, además de los anfitriones, participaron los clubes Lago y Canoe N.C., seguidas por una merienda para los asistentes y una exhibición de saltos.

Enseguida cobró bastante renombre y en los años siguientes se celebraron diferentes competiciones y festivales de natación.

(Foto: J. Luis Berzal, 1952)

En los años 50, época a la que pertenecen las fotos del artículo, la piscina seguía siendo federada, pero de acceso público, al igual que las Stella, Lido, El Carmen, El Lago, Las Fuentes y Kandusi –ésta también cercana a la Dehesa de la Villa-. Todas ellas, junto con la Municipal, Florida, Playa de Madrid, Villa Rosa, Zamba, Safari..., las piscinas de algunos hoteles de lujo y las de algunos clubes privados (Canoe, Real Madrid, Aero Club, Puerta de Hierro, Club de Campo, Apóstol Santiago, Parque Móvil Ministerios y Canal de Isabel II) constituían las opciones acuáticas madrileñas en aquel entonces. Como curiosidad, diremos que el precio de la entrada oscilaba entre las 12 y 45 pesetas (datos de 1957).

(Foto: J.L. Berzal, 1952)

En la década de los 60 la piscina todavía seguía en pie. Una noticia de 1967 informa del suceso en el que un chaval de 14 años pereció ahogado en la piscina a causa de un desvanecimiento. Encontramos igualmente un anuncio posterior, de 1969, de una promoción de viviendas que incluye un plano de situación en el que aparece referenciada la Tritón.


La piscina desapareció a mediados de los años 70, como resultado de la cuarta fase de remodelación del polígono Francos Rodríguez que afectaba a las calles Tremp, Noguera Pallaresa –hoy Valle de Arán-, Valls Ferrera y Francisco de Diego.

Vistas aéreas comparativas de la zona donde se encontraba la piscina Tritón.
Arriba, en 1961-67 con la piscina recuadrada en rojo, en la manzana delimitada por las calles Tremp, Francisco de Diego, Valls Ferrera y al sur, el canalillo.
En el medio, vista de 1975 tras las obras del polígono Francos Rodríguez que afectaron a la manzana: nótese que se ha remodelado la intersección de las calles Francisco de Diego y Federico Rubio; se ha modificado el trazado de la calle Valls Ferrera; en paralelo al canalillo, que ha perdido parte de su arbolado, discurre una nueva calle, Noguera Pallaresa, que sería posteriormente absorbida por la calle Valle de Arán; otra calle nueva, Almirante Francisco Moreno, prolonga la Avda. de Pablo Iglesias hacia la Universitaria y corta el canalillo; se ha construido un nuevo puente para salvar la intersección de Federico Rubio con Almirante Francisco Moreno; y, por último, aparecen las primeras nuevas urbanizaciones de la zona (Gredos, Siete Picos, Peñalara...).
Debajo, la zona en 2010 ya completamente urbanizada.
(Mosaico ortofotomapas 1961-67, Ortofotomapa Comunidad 1975 y Ortofotomapa Madrid capital 2010; Planea CAM)

Por último, mencionaremos que el humorista Miguel Gila hace referencia a la piscina Tritón en sus memorias Y entonces nací yo. Memorias para desmemoriados, (1995): “Mariano García de la Puerta ha sido, sin lugar a dudas, aunque olvidado, el mejor delantero de la historia del fútbol español. [...] Decían que, además de ser un gran jugador, era carterista y maricón. Tal vez fuese verdad, pero para mí y para todos los chavales del barrio, García de la Puerta era un ídolo, porque no sólo era un fenómeno con el balón en los pies sino uno de los mejores saltadores de trampolín de la época. Él me enseñó, en la piscina Tritón, todos esos saltos que, años más tarde, me permitieron ganar el campeonato de saltos de Castilla en la piscina Samoa de Valladolid, dos años consecutivos”.

10 de noviembre de 2011

Fauna en la Dehesa de la Villa - Diario de campo: Septiembre y octubre

Nueva entrega de los cuadernos de campo de Pepe Monedero sobre la Fauna en la Dehesa de la Villa, en los que nos describe la naturaleza de la Dehesa a lo largo de los meses.

"Septiembre suele ser un mes de transición donde se pasa del verano al otoño, y es sobre el día veintiuno de este mes cuando se produce el equinoccio de otoño, lo que supone que se iguale la duración del día y de la noche. Sobre este mes hay un refrán que dice “Septiembre o seca las fuentes o se lleva los puentes“, lo que alude a que puede ser una continuación del verano con tiempo bastante caluroso y sin apenas lluvias, con lo que la sequía estival se prolongue, incluso como ha pasado este año hasta bien entrado el mes de octubre, o por el contrario producirse un temporal de lluvias a partir de mediados del mes, con un descenso de las temperaturas y una entrada de lleno en el otoño.

En cualquier caso, se produce una disminución del calor estival con unas temperaturas más cada vez más frescas a medida que avance el mes. Esto permite una mayor actividad de la fauna, y para las plantas el final del largo verano mediterráneo, aunque el aspecto general del pastizal silvestre en este mes sigue siendo el de los meses de verano, colores de paja seca agostada con abundancia de cardos, exceptuando las zonas de césped que se mantienen verdes gracias a los continuos riesgos que reciben. No obstante, es una época de abundante maduración de frutos como moras, escaramujos, majuelas, endrinos, etc., que serán consumidos por muchas especies necesitadas de estos imprescindibles recursos alimenticios. También en estas fechas se pueden recoger ya los piñones que empezaron a caer de las piñas que maduraron el mes anterior.

Recordar que muchas especies de aves se encuentran en este mes en pleno viaje migratorio camino de Afríca, y que se generaliza el paso de aves europeas de zonas más septentrionales, la mayor parte insectívoras, por el centro de la Península Ibérica. Son buenas fechas para observar aves en paso poco frecuentes en la Dehesa el resto del año. Entre estas especies podemos destacar en la Dehesa el papamoscas cerrojillo, ave fácil de observar durante el paso migratorio postnupcial, reconocible por los movimientos nerviosos de las alas y la visible mancha blanca que presenta en ellas, además del continuo movimiento de la cola de arriba a abajo. También es posible observar en este mes a mosquiteros musicales, currucas, etc. y para finales de mes se habrán marchado casi todas las aves estivales que regresaron en primavera para criar, y ahora se marchan a sus cuarteles de invierno.

En cuanto a los invertebrados siguen siendo muy frecuentes, como es el caso de las hormigas con sus hormigueros cada vez más voluminosos llenos de semillas y plantas a su alrededor, y sus visibles caminos entre la vegetación seca con una intensa actividad. Se ven también algunos saltamontes, diversas especies de mariposas como chupaleche, colias común, etc. escarabajos, abejas, avispas, moscas, etc. También desde mediados o finales de mes según los años, se produce un fenómeno conocido popularmente como los hilos de la virgen, que consiste en miles de fragmentos de telas de araña que surcan el cielo por todas partes, y quedan pegados en verjas, plantas, y cualquier objeto al que se enganchen. Los hilos de seda son secretados por ejemplares jóvenes de ciertas arañas para dispersarse aprovechando la fuerza del viento.

(Foto: J. Monedero, 2011)

Muchas de estas jóvenes arañas constituyen el alimento de las lagartijas, que durante este mes siguen en plena actividad, pudiéndose ver los jóvenes del año que nacieron en los meses anteriores.

En cuanto a los mamíferos, podemos seguir viendo a los murciélagos en plena actividad comiendo al vuelo innumerables insectos, y a las ardillas devorando piñones, pues en estas fechas constituyen un abundante alimento, siendo habitual ver en el suelo, debajo de los pinos piñoneros, montones de brácteas de las piñas abiertas y comidas por estos animales.

(Foto: J. Monedero, 2011)

A finales de Septiembre suele producirse un rebrote de calor y de condiciones casi veraniegas, el Veranillo de San Miguel, que puede prolongarse hasta bien entrado el mes de octubre, como ha ocurrido este año 2011. Lo normal es que en el mes de octubre se empiecen a notar ya las condiciones otoñales de manera más patente, los días ya se acortan de manera notable sobre todo a finales de mes, que junto con el cambio de hora hace que este fenómeno sea más notorio. Son frecuentes las borrascas que traen viento y lluvias en cantidad importante, que junto con las todavía suaves temperaturas dan lugar a un proceso de revitalización de la Naturaleza conocido como “Otoñada“, que después del largo periodo estival podría comparase con una segunda primavera. Los pastos reverdecen, empiezan a aparecer las primeras setas, muchas plantas terminan la maduración de sus frutos siendo muy importante la producción de bellotas. Este periodo de bonanza y abundancia lo aprovechan muchas especies para reproducirse de nuevo, almacenar alimento para cuando haya escasez, o comer y engordar lo más posible con el fin de prepararse para el letargo invernal, como es el caso de los murciélagos o los reptiles presentes en la Dehesa.

En cuanto a las aves, siguen pasando especies que migran hacia el sur pero cada vez en menor cantidad. A lo largo del mes, sobre todo a finales, llegan en grandes cantidades las aves invernantes a la Península Ibérica, se empezará a oír por muchas zonas de la Dehesa el inconfundible canto o reclamo del petirrojo, o del mosquitero común. También llegan grandes cantidades de palomas torcaces procedentes de muchos puntos de Europa, que incrementarán notablemente la población de palomas residentes. Las lavanderas blancas inconfundibles por su plumaje blanco y negro y el agitar constante de su larga cola, serán cada vez más frecuentes. Son buenas fechas para ver y escuchar bandos de grullas volando sobre el cielo incluso de noche, sobre todo a partir de mediados de mes, también bandos de gaviotas sobre todo a primera y última hora del día.

(Foto: J. Monedero, 2011)

Los reptiles como lagartijas y alguna culebra, en cuanto llegue el tiempo fresco y húmedo, o bajen significativamente las temperaturas, buscarán refugio para hibernar.

Los insectos serán cada vez más escasos sobre todo a finales de mes, pero antes de eso y con las primeras lluvias, las reinas aladas de algunas especies de hormigas abandonan en gran cantidad los hormigueros para realizar sus cópulas y fundar nuevos hormigueros. Esto supone una interesante fuente alimenticia para diversas especies de animales que aprovechan este recurso. Todavía se podrán ver en este mes algunas especies de mariposas como sofía, chupaleche, colias común, alguna esfinge colibrí, o saltamontes de alas azules, avispas, etc.

(Foto: J. Monedero, 2010)

El murciélago común, especie presente en la Dehesa, tiene su celo en el otoño, no obstante en cuanto los insectos sean cada vez más escasos y bajen las temperaturas notablemente, se retirarán a sus refugios para hibernar.

En Octubre los cedros empiezan a desprender su polen de un color blanco-amarillento, procedente de las flores poco llamativas de estos árboles. Este proceso se puede prolongar durante dos o tres meses, pudiéndose a partir de estas fechas encontrar al pie de estos árboles las formaciones florales de forma cilíndrica, con el suelo cubierto en muchas ocasiones con abundante polen.

Otro de los fenómenos característicos de estas fechas que es más patente a partir de este mes, es la caída de las hojas de los árboles y arbustos caducifolios, que previamente adquirirán vistosos y bellos colores principalmente amarillos, rojos y marrones según la especie, siendo esto producido por la progresiva degradación de la clorofila, que hace que aparezcan otros pigmentos que se encontraban enmascarados. Además, será a partir del siguiente mes cuando muchas plantas entrarán en reposo vegetativo, pero es tema para otro capítulo".


Serie Fauna en la Dehesa de la Villa - diario de campo:
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- Marzo - abril
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- Noviembre - diciembre

3 de noviembre de 2011

Guía micológica de la Dehesa de la Villa: Fichas 11, 12 y 13

Ficha 11 (Geastrum striatum), Ficha 12 (Geastrum parvistriatum) y Ficha 13 (Lycoperdon perlatum) de la Guía Micológica de la Dehesa de la Villa, de José Castillo Pollán, Josetas.

En plena temporada de setas, y aunque este año no esté siendo especialmente abundante por las escasez de lluvias a principios del otoño, traemos tres nuevas fichas con hongos que pueden encontrarse por estas fechas en la Dehesa de la Villa.

Recordamos a todos los lectores el riesgo de consumir las setas de la Dehesa, incluso aquellas identificadas como comestibles, tal como explicamos en la presentación de la Guía micológica.

Ficha 11: Geastrum striatum

(Foto: J. Castillo; tomada en la Dehesa de la Villa, 08-11-2009)

Geastrum: de las palabras griegas geo, tierra, y aster, estrella, significa estrella de tierra.
Striatum: del latín, striatum, estriado.

Hongo que desarrolla unos cuerpos fructíferos llamados basidiomas, con un exoperidio de 20 - 35 mm de diámetro. Se abre en hasta siete brazos, lo que le da forma de estrella. El peristoma o parte fértil es de forma redondeada, con un ápice estriado por el cual salen las esporas al exterior.

Esporada: de color pardo.

Toxicidad: no comestible.

Notas: es muy parecida a la Geastrum parvistriatum (ver ficha 12). Suele ser abundante en la parte baja de la Dehesa de la Villa, entre los cedros.

Ficha 12: Geastrum parvistriatum

(Foto: J. Castillo; tomada en la Dehesa de la Villa, 02-11-2008)

Geastrum: de las palabras griegas geo, tierra, y aster, estrella, significa estrella de tierra.
Parvistriatum: del latín, parvus, pequeño, y striatum, por su parecido con pequeños Geastrum striatum.

Hongo, al principio hipogeo (de hábitat subterráneo), al madurar emerge a la superficie y se abre en forma de estrella, con entre cinco y nueve brazos (licineas) de forma irregular que dejan ver el exoperidio. De forma globosa de 5 a 22 mm de diámetro, presentan el ápice en forma estriada y puntiaguda.

Notas: especie identificada y descrita por primera vez en 2007 (J.C. Zamora y F. D. Calonge). Agradecemos a Gabriel Moreno Horcajada la identificación del ejemplar encontrado en la Dehesa de la Villa.

Ficha 13: Lycoperdon perlatum

(Foto: J. Castillo; tomada en la Dehesa de la Villa, 21-11-2010)

Lycoperdon: proviene del griego lukos, lobo, y perdomai, aire expulsado por los intestinos, por la forma de expulsar las esporas al ser presionado.
Perlatum: del latín, perlatum, perlado, por el aspecto de su carpóforo cubierto de aguijones blancos como perlas.

Hongo comúnmente conocido como "pedo de lobo". De forma como de pera con la parte inferior más estrecha que la superior, puede tener un diámetro entre 2 y 6 cm. La parte superior, en la cual se encuentran las esporas, es de color blanco con pequeñas verrugas de forma cónica o redonda. De joven, la parte interna es blanca y comestible pero no apreciada; con la edad, se transforma en una masa polvorienta de color parda que, al presionarse, sale del interior por un pequeño orificio en la parte superior llamado ostiolo.

Esporada: de color pardo tabaco.

Toxicidad: comestible en estado joven cuando el interior está totalmente blanco; no es de gran calidad.

Notas: muy frecuente y abundante en la Dehesa de la Villa. En la fotografía puede observarse, en la parte superior, un ejemplar cortado con la gelba totalmente blanca y, en la parte inferior, otro ejemplar ya maduro en el que se aprecia la abertura u ostiolo.