Asociación Cultural Amigos de la Dehesa

7 de agosto de 2013

10 - Mochuelo europeo - Conoce las aves de la Dehesa de la Villa

Nueva entrega de la serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa.

Mochuelo europeo (Athene noctua).
Pepe y Gonzalo Monedero

El Mochuelo europeo o común es una pequeña rapaz nocturna que puede ser observada durante todo el año en la Dehesa de la Villa, siendo más fácil su avistamiento y/o escucha en los meses correspondientes a su periodo reproductivo, al que más tarde haremos referencia. En el territorio nacional, el mochuelo es un ave sedentaria y encontramos dos subespecies: la subespecie vidalii, cría en la Península Ibérica y Baleares, y la subespecie glaux, presente en Ceuta y Melilla.

(Foto: J. Monedero, 2012)

Sí que podemos afirmar con seguridad que, al menos, una pareja nidifica de forma continuada todos los años en la Dehesa de la villa. También, en una de las regulares podas que se llevan a cabo en la Dehesa de la villa, se descubrió un Mochuelo adulto descansado en las ramas de un Pino piñonero (Pinus pinea).

(Foto: Carlos Sacristán, podador de la Dehesa, 2011)

En cuanto a sus características, es un ave de aspecto rechoncho con una cabeza voluminosa y muy redondeada que carece de penachos. Presenta un plumaje con predominio de tonos marrones y grisáceos, con motas blancas intercaladas. Generalmente la parte ventral suele ser más clara que la dorsal. En su redondeada cabeza, presenta delgadas manchas blancas y unas cejas blancas muy vistosas que enmarcan unos grandes y llamativos ojos amarillos. Las alas y su cola son cortas y redondeadas y ambas presentan abundantes franjas parduzcas. Su vuelo es rápido y ondulado. No presenta dimorfismo sexual.

El mochuelo, como todas las rapaces nocturnas, presenta excelentes adaptaciones morfológicas que le permiten ser un eficiente cazador nocturno. Algunas de estas adaptaciones son:
-Oídos internos asimétricos: la disposición del oído interno, unos más alto que el otro, les permite obtener una perfecta localización del origen del cualquier sonido.
-Oído externo: es muy amplio y está protegido por un disco de plumas.
-Ojos: son cien veces más sensibles a la luz que los del ser humano y les permiten ver perfectamente en la oscuridad. Están protegidos por una membrana denominada nictitante, que cumple la misión de un tercer párpado vertical además de limpiar y lubricar los ojos.
- Campo visual: presentan un campo visual de 160º, de los cuales, 60º son de visión estereoscópica como la del ser humano.
-Cabeza: de gran movilidad, puede girar ¾ en círculo. De esta forma, vigilan su espalda si tener que cambiar de posición.
-Vuelo insonoro: el borde externo de las plumas de las alas aparece desflecado para dejar pasar el aire sin provocar el más mínimo sonido. De esta forma, consiguen un vuelo insonoro que les permite acercarse a sus presas sin que estas se percaten de su llegada.
-Garras: son las armas de caza de todas las rapaces nocturnas. Presentan unas largas, finas y agudas uñas, que perforan con gran facilidad el cuerpo de sus presas.

Tiene hábitos crepusculares por lo que es fácilmente observable durante el día sobre postes de la luz, tocones, vallas, tejados… Caza desde posaderos, aunque algunas veces prospecta el suelo en busca de insectos y lombrices y, es la más terrestre de las rapaces nocturnas. Realiza una gran variedad de cantos, tanto de día como de noche, que recuerdan al maullido de un gato. Otra costumbre que destaca en el mochuelo, y demás rapaces nocturnas, es la regurgitación de bolas de tono oscuro y tamaño variable formadas por restos indigeribles –pelos, huesos, piel, etc.- de sus presas. Dichas bolas se forman en el estomago, se expulsan por la boca y se conocen con el nombre de egagrópilas. Las egagrópilas podemos encontrarlas fácilmente cerca de los posaderos de las rapaces nocturnas y son un elemento muy importante para conocer la alimentación que siguen o la dimensión del territorio que utilizan para dar caza a sus presas.

(Foto: Brinzal)

Su dieta es muy variada, la cual abarca desde pequeños invertebrados como grillos, saltamontes, escarabajos, polillas, lombrices…hasta vertebrados, especialmente roedores. La ingesta de unas presas u otras dependerá de la disponibilidad local de estas mismas y, de la época del año, siendo el consumo más abundante de invertebrados en verano y de vertebrados en invierno.

Su periodo reproductivo, anunciado por una gran actividad sonora, comienza generalmente a finales de marzo, principios de abril. El nido, si aporte alguno de material, se instala en oquedades relativamente amplias como troncos huecos, madrigueras de conejo, palomares, casas abandonadas…etc. Los pollos suelen nacer a lo largo del mes de mayo y son alimentados por ambos progenitores, aunque  principalmente el macho es el que se encarga de la captura de presas mientras que la hembra se las ofrece a la prole.

Al ser un ave poco exigente, el mochuelo ocupa una gran variedad de hábitats: desde sotos ribereños a parques urbanos, así como dehesas y bosquetes. Sin embargo, tiene preferencia por zonas abiertas, despejadas, sobre todo paisajes agrícolas en los que se alternen distintos tipos de cultivos como de secano, olivares, eriales…con sotos y arbolado disperso.

Como a todos los búhos, siempre se le ha relacionado con la sabiduría y se le suele ver representado junto a la diosa Atenea, quien da nombre a su género (Athene). Además, el nombre de mochuelo es el diminutivo de mocho, es decir, sin orejas.

Por último, mencionar algún dicho que hace referencia a esta pequeña rapaz nocturna:
-“Está más atento que un mochuelo”: sus grandes ojos le proporcionan un aire de ave curiosa y atenta.
-“Cargar con el mochuelo”: se refiere a cargar con la culpa de algo o una obligación nada deseada.


Serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa:
1 - Papamoscas cerrojillo
2 - Curruca capirotada
3 - Petirrojo europeo
4 - Lavandera blanca
5 - Mosquitero común
6 - Reyezuelo listado
7 - Golondrina común
8 - Vencejo común
9 - Pito Real
10 - Mochuelo europeo
11 - Cotorra argentina
12 - Mito
13 - Colirrojo tizón
14 - Verdecillo
15 - Mirlo común
16 - Carbonero garrapinos
17 - Herrerillo capuchino
18 - Paloma torcaz
19 - Gorrión común

4 comentarios:

  1. Interesantísimos artículos los que se publican en el Blog. Con respecto al del mochuelo, me surge una duda. ¿Qué ventajas puede llegar a tener la visión estereoscópica que poseen con respecto a la captura de sus presas?

    Un saludo y felicidades por el artículo.

    Alberto Remacha

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  2. Amigos de la Dehesa26 de agosto de 2013, 22:53

    Gracias, Alberto, por los elogios y disculpa la tardanza en responder. Respecto a tu pregunta, añadimos a continuación la respueta de los autores del artículo; esperemos que aclare tus dudas:
    El mochuelo, gracias a su visión binocular, es capaz de estimar la distancia que hay hacia su presa con gran precisión. Debido a la visión binocular, su campo visual se reduce en favor de la estereopsis, es decir , la capacidad de recomponer dos imágenes (una de cada ojo) ligeramente diferentes en una única imagen tridimensional. Además, la estereopsis permite la percepción de la profundidad de campo y, gracias a esta profundidad de campo, le permite apreciar las diferentes distancias y volúmenes del entorno que lo rodea.

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  3. Muy interesante, lo que me sorprende de mis paseos por la Dehesa es que nunca me he encontrado con un saltamontes ni una lagartija, nuestro amigo Mochuelo va a tener difícil la alimentación, ¿conocéis el motivo? Saludos

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  4. Amigos de la Dehesa27 de agosto de 2013, 19:28

    Aunque está documentada la presencia de estas especies en la Dehesa, es cierto que no resulta fácil encontrarse saltamontes o lagartijas, quizá porque prefieran los sitios algo más alejados de los caminos transitados. No obstante, el mochuelo se alimenta también de otros invertebrados y, en cualquier caso, la cercanía de otros parajes como la Casa de Campo o El Pardo les facilita la consecución de otras presas que no abundan en la Dehesa.

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