Asociación Cultural Amigos de la Dehesa

22 de diciembre de 2013

Con nuestros mejores deseos...

La Asociación Cultural Amigos de la Dehesa de la Villa desea, a todos sus socios y a los lectores de este blog felices fiestas...
y suerte, ánimo y salud para que en el próximo año 2014 todos vuestros buenos proyectos e ilusiones se hagan realidad.


(F. Lorca, 2013)

27 de octubre de 2013

Guía micológica de la Dehesa de la Villa: Fichas 32, 33 y 34

Ficha 32 (Macrolepiota venenata), Ficha 33 (Inocybe roseipes) y Ficha 34 (Clitocybe phaeophthalma) de la Guía Micológica de la Dehesa de la Villa, de José Castillo Pollán, Josetas.

En plena temporada micológica, qué mejor momento que este para retomar la serie con tres nuevas fichas de setas encontradas en la Dehesa de la Villa en años anteriores por estas fechas y que, aunque son especies raras, con un poco de suerte quizá puedan volver a encontrarse nuevamente este año.

Recordamos a todos los lectores el riesgo de consumir las setas de la Dehesa, incluso aquellas identificadas como comestibles, tal como explicamos en la presentación de la Guía micológica.

Ficha 32: Macrolepiota venenata

(Foto: J. Castillo; tomada en la Dehesa de la Villa, 09-11-2009)

Macrolepiota: del término griego makro, grande, y del género Lepiota, (del griego lepis, escama) por ser una lepiota de gran tamaño.
Venenata: del latín venenatus, envenenado, por su toxicidad.

Sombrero: primero de forma ovoide, luego convexa y después plana con el borde con restos del velo general. El revestimiento es de color marrón rompiéndose en escamas con forma de estrella viéndose el color blanquecino. De tamaño entre 10 - 16 cm de diámetro.

Pie: de 10 a 16 cm de alto x 2 a 3 cm de grosor; cilíndrico, grueso y liso, sin escamas; de color blanquecino a marrón muy claro, se mancha de color rojo al ser raspado con la uña. Presenta un anillo simple y membranoso el cual nos ayudaría a distinguirla de Macrolepiota rhacodes.

Láminas: libres, delgadas y apretadas; de color blanco cremosas que se manchan de rosa.

Esporada: de color blanca.

Toxicidad: es una seta considerada toxica o indigesta; se puede confundir muy fácilmente con Macrolepiota rhacodes y sus variedades.

Notas: es una seta muy rara; en la Dehesa de la Villa la encontramos muy localizada en un único setal en el que posteriormente la hemos encontrado en numerosas ocasiones incluso en pleno verano.
El autor agradece a Borja Rodríguez de Franco la ayuda para la identificación de la especie.

Ficha 33: Inocybe roseipes

(Foto: J. Castillo; tomada en la Dehesa de la Villa, 15-11-2009)

Inocybe: de los términos griego inos, fibra y cybe, cabeza, por su sombrero fibroso.
Roseipes: del latín, roseus, rosa, y pes, pie, por el color rosa difuminado del pie.

Sombrero: primero cónico y más tarde plano; con un pequeño mamelón y borde radiado de color gamuza grisáceo. Tamaño de hasta 4 cm de diametro.

Pie: de 6 x 5 cm, con esfumaciones de color rosáceas sobre todo en la parte superior del pie.

Láminas: de color amarillas pálidas al principio, después de color ferruginoso; de forma libre y escotada.

Esporada: de color pardo tabaco.

Toxicidad: sospechosa de toxicidad, como toda la de su especie.

Notas: Especie poco conocida, no suele ser muy abundante en la Dehesa de la Villa.

Ficha 34: Clitocybe phaeophthalma

(Foto: J. Castillo; tomada en la Dehesa de la Villa, 02-11-2008)

Clitocybe: del griego klitos, inclinado, y cybe, cabeza, por la inclinación del sombrero.
Phaeophthalma: del griego phaeo, oscuro, y ophthalmus, ojo, por su color oscuro o gris pardo.

Sombrero: de hasta 6 cm de diámetro, deprimido en el centro y de color beige ocráceo con el margen estriado.

Pie: de 5 x 0’7 cm; blanquecino.

Láminas: decurrentes, blanquecinas .

Esporada: de color blanca.

Toxicidad: no comestible, es una especie bastante toxica por su alto contenido en muscarina.

Notas: como la mayoría del género clitocybe, es una de las pocas especies de pequeño tamaño fácil de determinar por su forma esbelta y olordesagradable, descrito en algunos sitios como "olor a gallinero". Es una seta rara en la Dehesa de la Villa; desde que se fotografió, y a pesar de haberla buscado durante años, no se ha vuelto a encontrar hasta la fecha.

13 de octubre de 2013

11 - Cotorra argentina - Conoce las aves de la Dehesa de la Villa

Nueva entrega de la serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa.

Cotorra argentina (Myiopsitta monachus).
Pepe y Gonzalo Monedero

La cotorra argentina es una especie de ave exótica introducida por la acción del hombre en la Península ibérica, donde sus poblaciones se han incrementado exponencialmente en las últimas décadas, y que se puede observar fácilmente en la Dehesa de la Villa a lo largo del año, existiendo poblaciones estables de esta especie.

Perteneciente a la familia de los loros, es la única de esta especie que construye el nido con palos entrelazados. Presenta un alto potencial colonizador y, por constituir una amenaza grave para las especies autóctonas, los hábitats o los ecosistemas, ha sido incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, aprobado por Real Decreto 1628/2011, de 14 de noviembre, estando prohibida en España su introducción en el medio natural, posesión, transporte, tráfico y comercio. Además, en relación a este Real Decreto se permite la captura y muerte de cualquier ejemplar de esta especie durante cualquier actividad cinegética autorizada.

Atendiendo a su aspecto morfológico, presenta un plumaje con tonos amarillos y sobre todo verdosos, a excepción de los extremos de las alas, que presentan tonalidades azules (muy visibles durante el vuelo). La garganta, el pecho y la frente son de color grisáceos y, presentan un pico fuerte, corto y ganchudo de color ocre claro. La cola es larga aunque de menor longitud que en la cotorra de Kramer (Psittacula krameri), otro tipo de cotorra que puede ser observada en menor medida en la Dehesa.

(Foto: J. Monedero, 2008)

Es un ave muy gregaria y con gran capacidad de adaptación a cualquier medio. Suelen volar en ruidosos bandos, a gran velocidad y aleteando constantemente, emitiendo una amplia gama de sonidos estridentes. Debido a su carácter agresivo y ausencia de sus principales depredadores, ha desplazado a una gran variedad de especies autóctonas como el mirlo (Turdus merula) o la urraca (Pica pica), entre otros.

Su alimentación se basa fundamentalmente en una dieta frugívora y granívora. También se alimenta de forrajes, brotes, hierba, insectos, carroña, y si la ocasión se presenta, pueden alimentarse de la nidada de otras aves de menor tamaño. También se ha podido observar que se alimentan de las semillas de los cipreses (Cupressus sp.) abriendo sus gálbulos y devoran el fruto apestoso de la melia (Melia sp.).

Su periodo reproductivo abarca desde agosto hasta noviembre, siendo fiel a las fechas en que se reproduce en su lugar de origen en el hemisferio austral, pues cuando en España acaba el verano y empieza el otoño, en el hemisferio austral empieza la primavera. Forman parejas monógamas, es decir, forman parejas de por vida. Debido a su carácter gregario, pueden llegar a instalarse varias parejas muy próximas unas a otras en grandes estructuras, con forma esférica, elaboradas a base de palos y ramas, que son el resultado de la unión de varios nidos. El nido lo ubican en árboles o en estructuras artificiales, como torres de radiocomunicación o tendidos eléctricos. La puesta consta de cuatro a ocho huevos y, éstos, se adaptan a cualquier tipo de climas templados o tropicales debido a la acción térmica que proporcionan las cámaras de los nidos coloniales.

Una pareja de cotorras en la Dehesa de la Villa
(Foto: J. Monedero, 2011)

En cuanto a su hábitat, es una especia bastante generalista y en España, se instala en parques y jardines de núcleos urbanos, diferenciándose solamente el arbolado que utilizan para establecer sus nidos. Concretamente en la Comunidad de Madrid, donde se encuentra el núcleo de mayor entidad de esta especie, sienten preferencia por especies de árboles de tipo caducifolio y, en menor medida, coníferas. En la Dehesa de la Villa y alrededores, han elegido para nidificar grandes cedros (Cedrus sp.) donde existen varios nidos coloniales en de gran tamaño.

Recordando los datos en Madrid sobre esta especie, decir que fue citada por primera vez en 1985 (Pascual y Aparicio 1990), y en 1993 (Barrio y de Juana 1993) se observa un grupo reproductor importante en la Casa Campo. Actualmente está instalada en muchas otras zonas y parques de Madrid. La teoría que puede explicar la expansión de esta especie, se basa en que en los años 80 del pasado siglo, fue una especie que se vendía en abundancia como mascota familiar y por su asequible precio. Por su impacto sonoro debido a sus estridentes reclamos y voces, debieron ser soltadas en parques y zonas de Madrid en gran cantidad. Esto unido a ser una especie generalista, de gran adaptación y en un clima no desfavorable, es lo que ha favorecido el éxito de su expansión actual.


Serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa:
1 - Papamoscas cerrojillo
2 - Curruca capirotada
3 - Petirrojo europeo
4 - Lavandera blanca
5 - Mosquitero común
6 - Reyezuelo listado
7 - Golondrina común
8 - Vencejo común
9 - Pito Real
10 - Mochuelo europeo
11 - Cotorra argentina
12 - Mito
13 - Colirrojo tizón
14 - Verdecillo
15 - Mirlo común
16 - Carbonero garrapinos
17 - Herrerillo capuchino
18 - Paloma torcaz
19 - Gorrión común

26 de agosto de 2013

Botánica para todos en la Dehesa de la Villa (XIII)

Nueva entrega de la serie Botánica para todos... en la que Andrés Revilla nos explica el problema que aqueja a los pinos en las praderas de la Dehesa de la Villa.

"Pinos caídos en la Dehesa de la Villa: un problema creciente.
Periódicamente presenciamos la caída de un majestuoso pino en las praderas que se mantienen artificialmente en nuestra Dehesa de Amaniel: uno enorme cayó entre los merenderos de Francos Rodríguez, otro de 150 años nos mostraba en su interior restos de metralla. Uno enorme y bastante inclinado ha caído recientemente en la mediana de Antonio Machado. Días después el viento dañaba las ramas de los que este primero protegía. En esta semana otro más junto a la fuente de la prolongación de la avenida de Trajano. Uno viejo y alto cerca del pino real.

Imagen de los bomberos retirando el pino caído en la mediana de Antonio Machado.
(Foto: A. Revilla; 2013)

Son demasiados en poco tiempo y atestiguan un problema latente en el subsuelo: las raíces de los pinos piñoneros no se desarrollan bien en praderas regadas artificialmente. No es solo un problema derivado de la presencia de hongos xilófagos que las pueden destruir. Es también un problema de mal desarrollo radicular. La presencia continuada de agua en superficie, la que se dedica al riego de la propia pradera, provoca el crecimiento de raíces cortas y superficiales. Incapaces por si mismas de sostener al árbol.

Las raíces de los pinos se desarrollan continuamente. No pensemos que esa raíz que vemos en superficie en las zonas erosionadas se formó cuando brotaba el piñón. El movimiento de la savia construye paredes nuevas en el tronco del árbol y sus ramas todos los años. Estos mismos vasos forman raíces nuevas todos los años. Muchas mueren de forma natural. Otras engrosan y fortalecen llegando a ser dominantes. En la base de los pinos debilitados no se aprecian raíces nuevas. A veces se puede ver incluso como el cuello del árbol, la zona que separa tronco y raíz, está angostada. Presenta menos calibre que el propio tronco.

La caída de estos árboles es un problema de seguridad sin duda para los usuarios de la Dehesa. Es también una pérdida de masa forestal y de vida asociada a los árboles viejos. Sin duda muchos de ellos pertenecen a los plantados en las repoblaciones de Isabel II y patrocinados por la prensa de la época. Son pues una pérdida cultural también.

Sería fantástico identificar todos los árboles con problemas mecánicos de sostén y empezar a tratarlos con técnicas de arboricultura para evitar su pérdida. Estimularles para formar nuevas raíces y evitar los ataques de hongos. Se puede empezar eliminando poco a poco el riego de las praderas donde viven para que se vayan adaptando a la nueva situación hídrica. Hacerlo de golpe puede provocar su muerte por sequía.

También se puede dejar en su sitio alguno de los pinos caídos y dar la oportunidad a cientos de especies que viven de la madera muerta para desarrollarse. Pienso en hongos, insectos, aves insectívoros, etc. Muchos de los insectos que aparecen en inventarios de la Dehesa o que han sido recopilados allí ya no se han vuelto a encontrar. La presencia de madera muerta sin duda les puede ayudar a reconquistar nuestro bosque urbano.

Hasta la próxima cita.


Serie Botánica para todos en la Dehesa de la Villa:
- I - Flores y semillas de olmos y fresnos
- II - Forsitia o campanilla china
- III - Floración de los cipreses
- IV - Floración de los almendros y los ciruelos rojos
- V - Floración de las praderas
- VI - Los pinos de la Dehesa
- VII - Veronica chamaepithyoides: planta desaparecida
- VIII - Cedros
- IX - Encinas
- X - Madroños
- XI - Retamas
- XII - Acacias
- XIII - Pinos caídos en la Dehesa de la Villa
- XIV - Álamos

7 de agosto de 2013

10 - Mochuelo europeo - Conoce las aves de la Dehesa de la Villa

Nueva entrega de la serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa.

Mochuelo europeo (Athene noctua).
Pepe y Gonzalo Monedero

El Mochuelo europeo o común es una pequeña rapaz nocturna que puede ser observada durante todo el año en la Dehesa de la Villa, siendo más fácil su avistamiento y/o escucha en los meses correspondientes a su periodo reproductivo, al que más tarde haremos referencia. En el territorio nacional, el mochuelo es un ave sedentaria y encontramos dos subespecies: la subespecie vidalii, cría en la Península Ibérica y Baleares, y la subespecie glaux, presente en Ceuta y Melilla.

(Foto: J. Monedero, 2012)

Sí que podemos afirmar con seguridad que, al menos, una pareja nidifica de forma continuada todos los años en la Dehesa de la villa. También, en una de las regulares podas que se llevan a cabo en la Dehesa de la villa, se descubrió un Mochuelo adulto descansado en las ramas de un Pino piñonero (Pinus pinea).

(Foto: Carlos Sacristán, podador de la Dehesa, 2011)

En cuanto a sus características, es un ave de aspecto rechoncho con una cabeza voluminosa y muy redondeada que carece de penachos. Presenta un plumaje con predominio de tonos marrones y grisáceos, con motas blancas intercaladas. Generalmente la parte ventral suele ser más clara que la dorsal. En su redondeada cabeza, presenta delgadas manchas blancas y unas cejas blancas muy vistosas que enmarcan unos grandes y llamativos ojos amarillos. Las alas y su cola son cortas y redondeadas y ambas presentan abundantes franjas parduzcas. Su vuelo es rápido y ondulado. No presenta dimorfismo sexual.

El mochuelo, como todas las rapaces nocturnas, presenta excelentes adaptaciones morfológicas que le permiten ser un eficiente cazador nocturno. Algunas de estas adaptaciones son:
-Oídos internos asimétricos: la disposición del oído interno, unos más alto que el otro, les permite obtener una perfecta localización del origen del cualquier sonido.
-Oído externo: es muy amplio y está protegido por un disco de plumas.
-Ojos: son cien veces más sensibles a la luz que los del ser humano y les permiten ver perfectamente en la oscuridad. Están protegidos por una membrana denominada nictitante, que cumple la misión de un tercer párpado vertical además de limpiar y lubricar los ojos.
- Campo visual: presentan un campo visual de 160º, de los cuales, 60º son de visión estereoscópica como la del ser humano.
-Cabeza: de gran movilidad, puede girar ¾ en círculo. De esta forma, vigilan su espalda si tener que cambiar de posición.
-Vuelo insonoro: el borde externo de las plumas de las alas aparece desflecado para dejar pasar el aire sin provocar el más mínimo sonido. De esta forma, consiguen un vuelo insonoro que les permite acercarse a sus presas sin que estas se percaten de su llegada.
-Garras: son las armas de caza de todas las rapaces nocturnas. Presentan unas largas, finas y agudas uñas, que perforan con gran facilidad el cuerpo de sus presas.

Tiene hábitos crepusculares por lo que es fácilmente observable durante el día sobre postes de la luz, tocones, vallas, tejados… Caza desde posaderos, aunque algunas veces prospecta el suelo en busca de insectos y lombrices y, es la más terrestre de las rapaces nocturnas. Realiza una gran variedad de cantos, tanto de día como de noche, que recuerdan al maullido de un gato. Otra costumbre que destaca en el mochuelo, y demás rapaces nocturnas, es la regurgitación de bolas de tono oscuro y tamaño variable formadas por restos indigeribles –pelos, huesos, piel, etc.- de sus presas. Dichas bolas se forman en el estomago, se expulsan por la boca y se conocen con el nombre de egagrópilas. Las egagrópilas podemos encontrarlas fácilmente cerca de los posaderos de las rapaces nocturnas y son un elemento muy importante para conocer la alimentación que siguen o la dimensión del territorio que utilizan para dar caza a sus presas.

(Foto: Brinzal)

Su dieta es muy variada, la cual abarca desde pequeños invertebrados como grillos, saltamontes, escarabajos, polillas, lombrices…hasta vertebrados, especialmente roedores. La ingesta de unas presas u otras dependerá de la disponibilidad local de estas mismas y, de la época del año, siendo el consumo más abundante de invertebrados en verano y de vertebrados en invierno.

Su periodo reproductivo, anunciado por una gran actividad sonora, comienza generalmente a finales de marzo, principios de abril. El nido, si aporte alguno de material, se instala en oquedades relativamente amplias como troncos huecos, madrigueras de conejo, palomares, casas abandonadas…etc. Los pollos suelen nacer a lo largo del mes de mayo y son alimentados por ambos progenitores, aunque  principalmente el macho es el que se encarga de la captura de presas mientras que la hembra se las ofrece a la prole.

Al ser un ave poco exigente, el mochuelo ocupa una gran variedad de hábitats: desde sotos ribereños a parques urbanos, así como dehesas y bosquetes. Sin embargo, tiene preferencia por zonas abiertas, despejadas, sobre todo paisajes agrícolas en los que se alternen distintos tipos de cultivos como de secano, olivares, eriales…con sotos y arbolado disperso.

Como a todos los búhos, siempre se le ha relacionado con la sabiduría y se le suele ver representado junto a la diosa Atenea, quien da nombre a su género (Athene). Además, el nombre de mochuelo es el diminutivo de mocho, es decir, sin orejas.

Por último, mencionar algún dicho que hace referencia a esta pequeña rapaz nocturna:
-“Está más atento que un mochuelo”: sus grandes ojos le proporcionan un aire de ave curiosa y atenta.
-“Cargar con el mochuelo”: se refiere a cargar con la culpa de algo o una obligación nada deseada.


Serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa:
1 - Papamoscas cerrojillo
2 - Curruca capirotada
3 - Petirrojo europeo
4 - Lavandera blanca
5 - Mosquitero común
6 - Reyezuelo listado
7 - Golondrina común
8 - Vencejo común
9 - Pito Real
10 - Mochuelo europeo
11 - Cotorra argentina
12 - Mito
13 - Colirrojo tizón
14 - Verdecillo
15 - Mirlo común
16 - Carbonero garrapinos
17 - Herrerillo capuchino
18 - Paloma torcaz
19 - Gorrión común

17 de junio de 2013

El Viaje de Aguas de Amaniel - Síntesis histórica

Cronología básica del Viaje de Aguas de Amaniel, con motivo de la presentación de una nueva publicación de la Asociación sobre esta infraestructura histórica de la Dehesa de la Villa.

La Asociación de Amigos de la Dehesa de la Villa se complace en presentar una nueva publicación con la que contribuir a divulgar una página más de la historia de la Dehesa y, de paso, rellenar un hueco en la bibliografía sobre Madrid y sus viajes de agua. La publicación se presentará el próximo viernes 21 de junio, con motivo de las Fiestas de la Dehesa de la Villa 2013. El autor es Pedro Martínez Santos, de quien ya hemos publicado aquí un primer artículo sobre El Viaje de Aguas de Amaniel y de quien nos sentimos orgullosos de contar con su colaboración.

Portada de la publicación El Viaje de Aguas de Amaniel
(Diseño del autor: Pedro Martínez Santos)

Aprovechamos para recordar a nuestros lectores que las publicaciones de los Amigos de la Dehesa carecen por completo de ánimo de lucro. Su precio es un donativo para cubrir el coste de edición así como del resto de actividades gratuitas que organizamos.

Y, para festejar la nueva publicación, nada más oportuno que una breve cronología sobre el Viaje que esperamos poder ir completando próximamente con artículos monográficos.

1603. El Secretario de la Junta de Obras y Bosques, Tomás de Angulo, afora y nivela los manantiales en las tierras de Amaniel (hoy Dehesa de la Villa). A los pocos meses es autorizado por el Duque de Lerma a comprarlas por cuenta de la Real Hacienda.


Extracto del vídeo explicativo que se exhibe en el Museo de los Caños del Peral donde se resume la historia del acueducto y del viaje de aguas de Amaniel y su relación con la Dehesa de la Villa. El vídeo nos fue cedido por Metro de Madrid para el artículo que publicamos en octubre 2011

1611. Primeras obras documentadas del viaje.

1613. El viaje ya está en servicio, aunque continúan las obras. El caudal asciende a ocho reales fontaneros en verano de ese año.

1614. Fecha de finalización de las obras originales.

1617. Fecha de finalización de las primeras ampliaciones.

1620. La Real Hacienda otorga carta de pago por las tierras de Amaniel. Los terrenos pasan a ser propiedad de la Corona.

1631. Las mercedes de agua otorgadas por el rey exceden el caudal del viaje.

1639. La fuente del Cura, en la calle de San Bernardo, comienza a recibir caudales de Amaniel. Su dotación se deriva de una permuta realizada por el Conde de Salazar a cambio de aguas del viaje de aguas municipal de la Castellana.

1640. Primera noticia del método de aforo de caudales. Consiste en un dibujo a escala real de un orificio de cuatro dedos de diámetro. Durante los veinte años posteriores abundan los expedientes de obras de reparación.

1656. En el plano de Madrid de Pedro de Teixeira aparece representada una de las arcas de agua del viaje de Amaniel: la que se situaba cerca de la Puerta de Fuencarral.

(Plano: P. Texeira, 1656; Biblioteca Digital CM)
 
1683. Problemas de suministro en Palacio debido a “la gran seca del tiempo”. Se realizan reformas menores en el viaje.

1694. Reconocimiento de la traza del maestro Juan de Pineda. Por desgracia, su descripción detallada –si es que alguna vez quedó reflejada en papel– no ha llegado hasta nuestros días.

1725. Primera representación gráfica del viaje de aguas de Amaniel, contenida en el plano de los viajes de agua de Madrid de Pedro de Ribera. La traza aparece apenas visible. Sólo abarca el tramo de aproximación al Real Alcázar.

1727. Publicadas las anotaciones de Juan Claudio Aznar de Polanco sobre la calidad de las aguas de diversos viajes de agua de Madrid, entre ellos el de Amaniel.

1734. Incendio en el Real Alcázar. La reconstrucción del mismo lleva consigo importantes reformas en el viaje de aguas de Amaniel, que se realizan en el curso de las décadas posteriores.

1746. Descripción de la traza realizada por Saqueti en conjunción con Domingo García, Juan Ruiz de Medrano y Benito Pardo. El estado del viaje en la práctica totalidad de su zona de cabecera era lamentable.

1750. Juan Bautista Saqueti lleva a cabo importantes modificaciones en los tramos de cabecera y aproximación a la Villa, estableciendo un trazado más rectilíneo que el original. Este itinerario es el representado en la práctica totalidad de los mapas del Archivo General de Palacio. Descripción de la traza Domingo García.

1752. Relación de las mercedes de agua elaborada por la Secretaria de la Junta de Obras y Bosques para los años 1749, 1750, 1751, 1752. Sólo menciona dos fuentes públicas: la del Cura y la de Matalobos.

1769. El plano de Madrid de Espinosa de los Monteros refleja la localización de las citadas fuentes.

(Plano: A. Espinosa de los Monteros, 1769; Biblioteca Virtual del
Patrimonio Bibliográfico)
 
1780. Relación de las obras a realizar en el viaje y descripción de la traza firmada por Francisco de Sabatini.

1793. Fuerte sequía. Por orden de Sabatini se realiza un inventario de mercedes y caudales a cargo de Severo Andrés García.

1795. Reformas a cargo de Francisco de Sabatini.

1816. Nueva relación de mercedes y caudales a cargo de Severo Andrés García.

1821. El cirujano Manuel Hurtado de Mendoza publica su metodología para el análisis de aguas, ilustrándola con los resultados obtenidos a partir de las aguas de la fuente de Matalobos, del viaje de Amaniel.

1825. Fecha aproximada de comienzo de la construcción del segundo ramal de cabecera, destinado a captar las aguas del entorno del Cerro de los Pinos.

1827. Nueva relación de mercedes y caudales a cargo de Ysidro Velázquez.

1828. Fuerte sequía. Por motivos relacionados con una presunta sisa de aguas por parte del personal de cocinas de Palacio, se encarga al arquitecto Tiburcio Pérez un nuevo reconocimiento del estado del viaje.

1839. Obras de reforma en el ramal del Cerro de los Pinos.

1843. Obras del nuevo ramal de Cantarranas, en la Ciudad Universitaria.

1847. Según el diccionario de Pascual Madoz (1847), el viaje de Amaniel consta de tres fuentes públicas: fuente de Matalobos, fuente del Cura y fuente de la Plazuela de la Armería. Este autor dice además que la fuente del Cura fue sustituida por el caño de vecindad de la Cruz Verde y la fuente de aguadores de Mostenses (presumiblemente, este hecho guardaba relación con los frecuentes incidentes entre vecinos y aguadores, de los que hay noticias en el Archivo General de Palacio desde
1797). Existe aparente contradicción con un documento palaciego firmado por Juan de Villaronte dos años después, en el que indica que dicha fuente mantenía entonces una asignación de cuatro reales fontaneros.

1848. Narciso Pascual y Colomer, arquitecto de Palacio, unifica el método de aforo de caudales para las distintas arcas del viaje, definiendo la carga, diámetro y caudal correspondiente a cada orificio de los marcos de medida. Indica además que es muy conveniente que se realicen medidas periódicas.

1850. Alrededor de esta fecha se elabora el primer y único plano completo de la traza del viaje que se conserva en el Archivo de Palacio. Se trata de un boceto cuya superposición al viario actual parece contener algunos ligeros problemas de orientación en la representación de los ramales de cabecera. Por lo demás, es de factura bastante exacta y se corresponde con los vestigios materiales del viaje.

1858. Llegada a Madrid de los caudales del río Lozoya a través del Canal de Isabel II: principio del fin de los viajes de agua.

Aunque esta imagen del Acueducto de Amaniel seguramente es conocida por casi todos, quizá algunos no habrán reparado en el objeto que indica la flecha (añadido nuestro).
(Foto: C. Clifford, 1856; Biblioteca Digital Hispánica)

Ampliación del objeto indicado por la flecha en la fotografía anterior. Muy cerca del camino, lo que sería hoy en día la C/ Dr. Federico Rubio, podemos divisar uno de los capirotes del viaje de agua de Amaniel.
En la fotografía de Clifford, se juntan pues dos de los elementos más emblemáticos del abastecimiento de agua en Madrid: un capirote de los viajes de agua y uno de los acueductos de la primera traída de aguas del Canal de Isabel II. Por fortuna, aún podemos seguir viéndolos en la Dehesa y sus inmediaciones.
 
1867. Informe de Félix María Gómez sobre la calidad de las aguas de diversos viajes de agua de Madrid, entre ellos el de Amaniel. La calidad de las aguas se expresa en términos de su dureza y de su graduación hidrotimétrica. Los datos son publicados en la revista Ciudad Lineal en 1911.

1869. Tras la revolución de 1868, la Corona pierde parte de su patrimonio. Se le reconoce el derecho a conservar sus viajes de agua, incluido el de Amaniel.

1880. La expansión de Madrid por el norte ha llegado a las tierras de Chamartín y Fuencarral. Durante los siguientes cuarenta años se registrarán numerosas peticiones de particulares para la apertura de pozos de aguas claras (agua potable) en las inmediaciones del viaje. Abundan los expedientes de retirada o rebajamiento de capirotes, puesto que estos estorban el paso de personas y carruajes en las nuevas calles de la zona. También existen algunos expedientes de este tipo en el distrito de Chamberí.

1885. El Ayuntamiento solicita a Palacio que aumente en un caño la dotación del Caño de Vecindad de la Cruz Verde, debido a la enorme afluencia de vecinos. La petición es denegada por el escaso caudal que en ese momento lleva el viaje. Se sugiere al Ayuntamiento que trate de obtener en su lugar caudales del acueducto del Lozoya.

1902. El plano de Enrique Repullés, representa los tramos del viaje que aún están en funcionamiento. El autor trabaja sobre una copia del plano de mediados del siglo XIX.

1903. Documento firmado por el intendente José Güemes en el que sólo cita el Caño de la Cruz Verde como fuente pública asociada al viaje. Las del Cura, Matalobos y la Armería, por tanto, debieron desaparecer en la segunda mitad del siglo XIX.

1905. Primeras menciones a la fuente del Caño Gordo de Moncloa. De acuerdo con los legajos, estaba situada en un parque de la calle Joaquín María López y ocasionalmente recibía caudales sobrantes del viaje.

(Foto: Hauser y Menet, 1930; Memoria de Madrid)
 
1906. Demolición de tres capirotes por la construcción del Asilo de la Paloma, en las inmediaciones de la Dehesa de la Villa.

La construcción del Asilo de La Paloma no acabó con todos los capirotes que había en el solar. Como podemos apreciar en esta imagen, unos niños juegan en el patio justo delante de uno de ellos. Son los hijos del Capitán Sánchez, famoso por un triste crimen, que fueron recogidos en el Asilo; pero esa será otra historia.
(Foto: Vilaseca; Mundo Gráfico, 1913; Hemeroteca BNE)

1910. Profundas reformas de la traza a cargo del ingeniero Andrés Ripollés, abarcando todo el tramo del viaje que va desde Palacio hasta la fuente del Caño Gordo de la Dehesa de la Villa. Durante las mismas se eliminaron múltiples focos de contaminación.

1911. El plano de Andrés Ripollés, calco del de Repullés, muestra los tramos del viaje que aún están en funcionamiento.

1923. Croquis del arca de Amaniel de Juan de Moya. Aparentemente, su elaboración está relacionada con la contaminación de las aguas de la misma.

1929. Una de las dos fuentes del viaje que responden a la denominación de Caño Gordo –la de la calle Joaquín María López– da lugar a fiebres tifoideas. Aparentemente, estas guardan relación con filtraciones de edificios adyacentes y no con la calidad de las aguas que lleva la galería principal.

1935. Últimas referencias manuscritas indicando que el viaje permanecía activo. Hacen referencia a la construcción de la actual Gran Vía, para la que se solicitó derruir parte del viaje de Amaniel. La petición fue denegada en base a la necesidad de preservar el viaje para el suministro de agua a Palacio.

1954. Se termina el plano de José Bernardo Granda, última representación original del itinerario del viaje. Forma parte de los trabajos relacionados con la cesión de sus galerías a la red municipal.

1992. Comienzan las campañas arqueológicas en la Plaza de Oriente, encontrándose durante las mismas algunos restos relacionados con el viaje de Amaniel.

2005. Se encuentran vestigios del arca de Amaniel durante las excavaciones de la calle Juan XXIII. Estos quedan integrados en un pequeño parque urbano.

Imagen de una de las galerías del Arca de Amaniel en el mismo momento de quedar al descubierto por una de las máquinas que trabajaban en el Paseo de Juan XXIII. Afortunadamente, se consiguió detener la excavación y evitar su destrozo.
(Foto: A. Ferrero, 2005)

2011. Inaugurado el Museo de los Caños del Peral, donde se exhibe un sector de acueducto que pudo pertenecer al viaje de aguas de Amaniel.

2013. Se publica el primer estudio monográfico de la historia sobre el viaje de aguas de Amaniel.

12 de junio de 2013

9 - Pito Real - Conoce las aves de la Dehesa de la Villa

Nueva entrega de la serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa.

Pito real (Picus viridis).
Pepe y Gonzalo Monedero


(Foto: J. Monedero, 2005)
Es el más común de nuestros pájaros carpinteros y está presente durante todo el año en la Dehesa de la Villa. Se le puede observar con bastante frecuencia subiendo por los troncos de los árboles a saltos impulsándose con las fuertes patas y apoyándose en la cola, o verlo en el suelo removiendo los hormigueros para capturar hormigas de las que se alimenta.
También para detectarle, además de fijarse en su tamaño y plumaje, es característico su vuelo ondulante, donde alterna periodos en los que bate las alas y otros en las que las pliega, y su inconfundible canto. En la Península Ibérica se encuentra la subespecie sharpei.

Ave inconfundible de tamaño grande y robusto, comparativamente algo más grande que un mirlo (Turdus merula). Presenta un plumaje en el que dominan las tonalidades verdosas, siendo más intensas en el dorso, y algo grisáceas en las partes ventrales, con obispillo de color amarillento. Presenta un llamativo color rojo en el píleo. Los machos presentan una bigotera roja, mientras que en las hembras es de color negro. Los jóvenes son muy perecidos a los adultos, de color general más parduzco y plumaje moteado, presentando ya una difusa bigotera de color rojo o negro según el sexo.

En esta imagen puede observarse un macho y una hembra con sus diferentes bigoteras.
(Foto: J. Monedero, tomada en la Dehesa de la Villa, 2013)
 
El canto de estas aves es muy característico, y se podría comparar a una especie de relincho muy sonoro, que emiten tanto machos como hembras. No es habitual, como ocurre en otras especies de pájaros carpinteros, el uso del tamborileo o golpeteo repetitivo en la madera para comunicarse.

Como otros pájaros carpinteros, presenta diversas adaptaciones para poder explotar de manera más eficiente el medio en el que viven: poseen unas patas con dos dedos opuestos con uñas fuertes y curvadas que le permiten una mayor sujeción a los troncos; sus plumas de la cola son más rígidas y resistentes a la fractura, siendo sus extremos cuneiformes para apoyarse mejor cuando suben por los troncos; tienen una lengua de gran longitud con el extremo acabado en pequeños ganchitos a modo de anzuelos ,que guardan en una cavidad en el cráneo denominada estuche óseo, para acceder a las galerías y hormigueros donde se encuentran los insectos de los que se alimentan; por último, también presentan un cráneo más engrosado para amortiguar los efectos de los fuertes golpes que reciben, cuando perforan la madera.

(Foto: Joaquín Revilla, tomada en la Dehesa de la Villa, 2013)

Consume principalmente larvas y adultos de hormigas, que extrae de los hormigueros y la corteza de los árboles. También se alimenta de otros insectos que se refugian en la madera utilizando su larga y pegajosa lengua, de gran movilidad, capaz de capturar larvas ocultas en galerías en la madera de hasta 10 cm de profundidad. En ocasiones puede consumir bayas y frutos.

Su periodo reproductor puede comenzar ya a finales de Marzo. Perfora un nido profundo en especies de árboles de madera blanda, o también utiliza árboles secos con madera podrida. La construcción del nido la realizan ambos sexos, mayoritariamente el macho, y puede durar entre15 y 30 días. Sobre el mes de Mayo la hembra deposita los huevos en el nido que serán incubados por la pareja.

(Foto: Joaquín Revilla, tomada en la Dehesa de la Villa, 2013)

En cuanto a su hábitat es una especie poco exigente, ocupando gran variedad de ecosistemas, desde medios forestales o parcialmente arbolados, hasta en parques y jardines donde es bastante habitual. No obstante, tiene preferencia por bosques caducifolios poco densos, campiñas arboladas, y muy especialmente bosques de ribera, siendo poco frecuente a partir de los 1.200 metros de altitud.

Se dice de esta especie que en ocasiones se tumba sobre los hormigueros, para que las hormigas en su acción defensiva le lancen al cuerpo chorros de ácido fórmico, que actuarán como un insecticida o repelente natural, librándole de muchos parásitos escondidos entre el plumaje. Debido a su característico canto, en algunas zonas de España se le conoce popularmente como relinchón, picorrelincho, picorrelinchón, y otros nombres onomatopéyicos.

Vídeo realizado a mediados de mayo-2013 por personal de mantenimiento de la Dehesa en el que puede apreciarse un Pito real en su nido. Aunque la calidad de imagen no es muy buena, nos ha parecido oportuno publicarlo como testimonio vivo de que estamos en plena época de incubación. Sirva también para resaltar la importancia de mantener los troncos de árboles viejos, secos y troncos huecos para preservar la biodiversidad de los espacios naturales.

Serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa:
1 - Papamoscas cerrojillo
2 - Curruca capirotada
3 - Petirrojo europeo
4 - Lavandera blanca
5 - Mosquitero común
6 - Reyezuelo listado
7 - Golondrina común
8 - Vencejo común
9 - Pito Real
10 - Mochuelo europeo
11 - Cotorra argentina
12 - Mito
13 - Colirrojo tizón
14 - Verdecillo
15 - Mirlo común
16 - Carbonero garrapinos
17 - Herrerillo capuchino
18 - Paloma torcaz
19 - Gorrión común

5 de junio de 2013

III Testing fotográfico Dehesa de la Villa

Reportaje sobre la tercera jornada de testing fotográfico celebrada en la Dehesa de la Villa, 12-mayo-2013.

Por tercer año consecutivo, la Asociación ha organizado, con la colaboración del CIEA y Biodiversidad Virtual, una jornada de testing fotográfico por la Dehesa de la Villa.

Un testing fotográfico consiste en que los participantes fotografíen todas las especies que puedan de una zona natural. Después, se visualizan in situ las fotografías y, con la ayuda de expertos, se intenta reconocer el mayor número de especies posibles. No siempre es posible encontrar especies raras pero, a veces, como comentábamos hace poco al hablar de la mariposa del almez, salta la sorpresa y se encuentra un ejemplar que hacía mucho tiempo que no se había visto en la zona.

El testing no acaba ahí, y posteriormente las fotografías se suben al proyecto Biodiversidad Virtual donde se completa la identificación y se aportan datos para el conocimiento de la zona fotografiada (Instrucciones para registrarse y subir fotografías a Biodiversidad Virtual).

Para esta jornada, contamos con un día primaveral. Los asistentes fueron muy puntuales a la cita y se dividieron en dos grupos: uno, camino del Cerro de los Locos y el vivero del Populeto, guiado por Gonzalo Monedero -colaborador habitual de nuestro blog con su serie sobre las aves de la Dehesa-; y el otro, hacia la Fuente de la Tomasa y el cedral, animado por Adolfo Ferrero, vicepresidente de la Asociación, quien les explicaba cosas de la historia de la Dehesa a lo largo del recorrido.
 
Imágenes de las praderas camino del Cedral y en los alrededores de la Fuente de la Tomasa.
(Fotos: Sagrario de Anta; 2013)

Este año, en comparación con los anteriores, se vieron menos especies de fauna y flora, posiblemente debido a la climatología de este año, al haberse retrasado la primavera (por ejemplo, apenas se vieron mariposas, muy pocos insectos...). Aun así, durante casi dos horas los participantes se esforzaron por obtener las fotos más variadas de cuanto iban encontrando. El tiempo se les quedaba corto para fotografiar todo lo que iban encontrando.

Algunas de las especies fotografiadas por los participantes.
(Fotos: Sagrario de Anta; 2013)

De regreso al CIEA, comenzó la visualización de las fotos. Contamos con las explicaciones de Pepe Monedero, colaborador de nuestro blog y experto en aves; de Jesús Dorda, responsable de las exposiciones del Mueso de Ciencias Naturales; de Teresa Ajenjo y Juan Carlos Campos, de Biodiversidad Virtual; y también tuvimos la participación de otros asistentes estudiantes de Biológicas.

Los participantes durante la visualización y reconocimiento de las especies fotografiadas.
(Fotos: Sagrario de Anta; 2013)

Según se visionaban las fotos se escuchaban comentarios: "es un cardo mariano", "son flores masculinas de un pino piñonero", "es una abeja común", "es un planta de la familia de las margaritas, flores compuestas de muchas flores", "flor de la jara pringosa de la que se extrae aceite", "es un grupo de pulgones pastoreados por hormigas pastoras", "cebadilla de ratón", "agalla de encina", "malva silvestre, utilizada como planta medicinal", "araña mimetizada en una corteza", etc.

Pero no todo iban a ser especies naturales y para nuestra sorpresa, Josetas -nuestro colaborador experto en setas-, nos enseñó un plomo redondo, munición de arcabuz, que acababa de encontrar en la Dehesa. Se comentó que posiblemente sería un resto de la ocupación del ejército durante el periodo en que la Dehesa se utilizó como campo de maniobras militares allá entre 1862-1890. Próximamente pondremos alguna fotografía.

Para finalizar insistiremos en la importancia de subir las fotos a Biodiversidad Virtual para ir construyendo la base de datos de BV y catalogar la biodiversidad de los espacios naturales.

A todos los que participaron, muchas gracias por su asistencia y el interés mostrado durante toda la jornada. A los que no pudieron venir, les esperamos el año que viene.

28 de mayo de 2013

Mariposa del almez - Las mariposas de la Dehesa de la Villa

Nueva entrega de la serie sobre las mariposas de la Dehesa de la Villa, de Andrea Parrón. La Libythea celtis o mariposa del almez.

La Libythea celtis o Mariposa del almez es un lepidóptero de la familia Nymphalidae, fácil de distinguir de las demás mariposas por su característico alargamiento en forma de pico de los palpos, lo cual ocurre en ambos sexos.

(Esta especie no se veía por la zona desde los años 70, hasta que se fotografió en 2012 en un Testing de Biodiversidad en la Ciudad Universitaria)

Los adultos alcanzan entre 4 y 5 cm de envergadura y presentan el haz de las alas muy oscuras con grandes manchas anaranjadas y el envés de las posteriores gris, parecido a la corteza de los árboles hospedadores de sus orugas.

Estas orugas aparecen exclusivamente en Mayo y Junio, con un desarrollo rápido, habiendo una sola generación al año e hibernando como imagos.

Su hábitat natural lo constituyen las zonas en las que aparece su planta nutricia, el almez (Celtis australis) de la que se alimenta exclusivamente. Esta planta se encuentra generalmente en zonas con cierta humedad, próxima a cursos fluviales. Sin embargo es una especie migratoria y durante los movimientos migratorios se la puede ver en cualquier zona.


Serie Mariposas de la Dehesa de la Villa:
1 - Blanquita de la col
2 - Manto bicolor
3 - Mariposa del almez

12 de mayo de 2013

8- Vencejo común - Conoce las aves de la Dehesa de la Villa

Nueva entrega de la serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa.

Vencejo común (Apus apus).
Pepe y Gonzalo Monedero

El Vencejo común es una especie de ave estival presente en la Dehesa de la Villa desde mediados de abril hasta finales de julio o principios de agosto, época en la que comienza a agruparse en grandes bandos para realizar la migración hacia el África subsahariana, dónde pasará el invierno.

Ave de aspecto estilizado y pequeño tamaño, presenta una cola corta y ahorquillada, y alas estrechas y largas, acabadas en punta. Posee un pico corto y plano con una boca de gran tamaño, patas emplumadas y excesivamente cortas, impidiéndole posarse en el suelo. Tiene afiladas uñas con las que se aferra a las paredes verticales en las que anida.

Vencejo agarrado a una de las paredes en la Alhambra de Granada, monumento donde es frecuente encontrar ejemplares de estas aves.
(Foto: J: Monedero, 2011)

Muestra una coloración uniforme pardo-oscura, prácticamente negra, exceptuando la garganta, de color blanca. No presenta dimorfismo sexual y, los jóvenes son muy parecidos a los adultos, siendo algo más oscuros. Ave de vuelo ágil, veloz y acrobático, suele ser observada en vuelo y en grupo, volando de forma incansable a gran velocidad (puede alcanzar los 200 km/h). Pasa la mayor parte de su vida en vuelo y, excepcionalmente, se la ve posada cuando entra y/o sale del nido.

Imagen de un vencejo posado, tomada en Soto del Real. Puede apreciarse perfectamente lo anteriormente comentado sobre sus cortas patas.
(Foto: J. Monedero, 2011)

Duerme a considerable altitud durante la noche, dando vueltas mientras vuela, excepto en la época de nidificación que duerme en el nido. Es bastante característico observarlo emitiendo un chillido breve y agudo de forma repetida en vuelo, sobre todo en los atardeceres de los meses más cálidos. Suele volar por las zonas aéreas más alejadas del suelo, situándose por encima del espacio aéreo que utilizan otras dos especies de aves: la Golondrina común (Hirundo rustica) y el Avión común (Delichon urbica).

En cuanto a su alimentación, es un especialista en la caza de pequeños insectos voladores que forma el denominado aeroplancton. La técnica utilizada para su captura, es el barrido en vuelo, abriendo la boca, que sorprende por su gran tamaño en relación al pico, como si fuese un cazamariposas. Evita insectos con aguijón y de cierto tamaño (máximo 12 mm), y como presas preferidas, entre otras, destacan mosquitos, moscas u hormigas voladoras. El agua la toma directamente en vuelo.

El periodo reproductivo abarca desde mayo hasta finales de junio o principios de julio, y efectúa una puesta anual. Nidifica en colonias generalmente, y el nido está situado en huecos de edificios en núcleos urbanos. También puede nidificar en riscos, taludes e incluso huecos de árboles. Suele ser fiel a su lugar de anidamiento, utilizando año tras año el mismo nido, reconstruyéndolo cuando es necesario. El nido está fabricado con pequeños fragmentos de materia que los vencejos cogen durante el vuelo como polen, papel, plumas o briznas de hierba, y que finalmente fijan al nido con su propia saliva.

Al ser un ave especializada en el medio aéreo, es independiente del hábitat excepto cuando nidifica. Ocupa todo tipo de ecosistemas, desde desiertos hasta la tundra, y desde el nivel del mar hasta zonas de alta montaña. Su único requerimiento son zonas con la presencia de insectos voladores, agua y huecos para instalar su nido. Sin embargo, resulta más numeroso en zonas cálidas y secas. Está muy ligado a zonas de construcciones humanas, sobre todo edificios, y el tamaño de las colonias de cría suele estar relacionado con el tamaño del núcleo urbano.

Para los observadores de aves de la Dehesa de la Villa y alrededores, el periodo en el que se observa una mayor concentración de individuos de esta especie es en Julio, cuando se juntan los adultos y los jóvenes del año, y vuelan en grupos con su característicos chillidos al atardecer (como se ha comentado anteriormente).

En ocasiones no es raro encontrar durante la época de cría ejemplares caídos en el suelo que parecen incapaces de volar. Para no extendernos demasiado en esta breve reseña sobre la especie, y en cómo actuar en estos casos, os remitimos al siguiente enlace donde se explica que es lo más conveniente:
http://www.seo.org/wp-content/uploads/tmp/docs/vencejos2.pdf


Serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa:
1 - Papamoscas cerrojillo
2 - Curruca capirotada
3 - Petirrojo europeo
4 - Lavandera blanca
5 - Mosquitero común
6 - Reyezuelo listado
7 - Golondrina común
8 - Vencejo común
9 - Pito Real
10 - Mochuelo europeo
11 - Cotorra argentina
12 - Mito
13 - Colirrojo tizón
14 - Verdecillo
15 - Mirlo común
16 - Carbonero garrapinos
17 - Herrerillo capuchino
18 - Paloma torcaz
19 - Gorrión común

7 de mayo de 2013

La Asociación en los medios: entrevista en el programa de radio La Mañana

Entrevista realizada el pasado jueves 2 de mayo en el programa de radio La Mañana (COPE) por Pilar Cisneros a Andrés Revilla, presidente de la Asociación de Amigos de la Dehesa de la Villa.

El pasado 2 de mayo la cadena COPE nos invitó a participar en su programa La Mañana. Pilar Cisneros entrevistó a nuestro presidente, Andrés Revilla, quien, durante algo más de cinco minutos sintetizó los valores de la Dehesa e invitó a todos los madrileños a disfrutar de este espacio natural. Al final de la entrevista, y teniendo en cuenta la cercanía del primero de mayo, Andrés hizo una breve reseña de las históricas celebraciones obreras que en tiempos tuvieron lugar en la Dehesa con motivo de la fiesta del trabajo.


Fotografías y montaje vídeo: F. Lorca
 

28 de abril de 2013

Actualidad de la Dehesa

Noticias varias de actualidad de la Dehesa: anillamientos 2012 y tala de árboles.

Datos de la campaña de anillamientos 2012.
Para los amantes de las aves, adjuntamos a continuación las estadísticas de aves anilladas durante la campaña 2012, llevada a cabo durante las jornadas de educación ambiental dentro del programa Aves y Biodiversidad 2012 del Ayuntamiento de Madrid y Entorno.

ESPECIE Ejemplares
Carbonero común (Parus major) 1
Mirlo común (Turdus merula) 4
Carbonero garrapinos (Parus ater) 4
Petirrojo (Erithacus rubecula) 2
Paloma torcaz (Columba palumbus) 1
Curruca zarcera (Sylvia communis) 1
Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) 2
Mosquitero común (Phylloscopus collybita) 2
Papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca) 2
TOTAL  19
ESPECIES 7


Tala de árboles.
Próximamente será necesario talar un pino que ha cedido en la zona del Parque de los Pinos, junto a la escalera y rampa. El árbol continuaba en pie, apoyado en las copas de los pinos de enfrente y habrá que retirarlo por el evidente riesgo de caída y peligro para los paseantes.

(Fotos: Archivo Amigos Dehesa, 2013)
 
Ciertamente la noticia es triste, pero mucho más lo es la reciente noticia divulgada en diferentes medios de la prevista ampliación del Club de Golf Puerta de Hierro que podría llevarse por delante más de 800 árboles (ver comunicado de Ecologistas en Acción)