Blog de la Asociación Cultural Amigos de la Dehesa de la Villa
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Restos de la Guerra Civil en la Dehesa de la Villa y alrededores

17 de octubre de 2014

Sobre los restos que de la Guerra Civil perviven en la Dehesa de la Villa, la Ciudad Universitaria y el Parque del Oeste.

El pasado mes de abril, Cristina Cabrero Poch, estudiante del 3º Curso del Grado de Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid, nos envió un correo solicitándonos ayuda a través de nuestro formulario de contacto. Junto con otras dos compañeras (Cristina de la Casa y Ana de Oliveira) estaba realizando un trabajo en la asignatura de Patrimonio Histórico Artístico y Gestión Cultural para el profesor Francisco José Moreno Martín, consistente en la apertura de un expediente administrativo de incoación de Bien de Interés Cultural (BIC) para los restos arqueológicos de la Guerra Civil en la zona de Ciudad Universitaria, incluyendo a la Dehesa de la Villa.

Comenzaron su trabajo en marzo del presente año y tras la consulta bibliográfica, habían conseguido catalogar las diferentes estructuras que de la Guerra Civil se conservan en la Dehesa. Pero les faltaba su localización exacta y nos pidieron acompañarlas para verlas in situ y proceder a su geolocalización. Así, en el mes de abril las acompañamos en un paseo de casi tres horas por la Dehesa para visitar los distintos restos de la Guerra.

El trabajo quedó listo en los meses posteriores y fue presentado a principios de junio. Hace unas semanas, tal como nos prometieron, nos lo hicieron llegar y nos pareció una documentación excelente para el propósito divulgativo de este blog. Si bien se trata de un trabajo académico, está realizado con rigor y proporciona un inventario y su localización por coordenadas de los restos que todavía pueden observarse en la Dehesa, la Ciudad Universitaria y el Parque del Oeste (trincheras, búnkeres, nidos de ametralladoras, cuevas de armas, restos de impactos...).

Lo reproducimos a continuación con la autorización expresa de las autoras, a quienes les agradecemos su amabilidad y el interés mostrado por la Dehesa. Les deseamos suerte para concluir sus estudios y para que puedan desarrollar una prolífica carrera como historiadoras; y que, cuando esto ocurra, recuerden este trabajo sobre la Dehesa y, por qué no, nos obsequien con más investigaciones sobre su pasado y acontecimientos históricos.

Expediente para la declaración como Sitio Histórico (BIC) de los restos de la Guerra Civil en la Ciudad Universitaria.
Cristina Cabrero Poch
Cristina de la Casa Rodríguez
Ana de Oliveira Escalonilla




Anexo 1: Fotografías actuales.



Anexo 2: Imágenes históricas.



Anexo 3: Croquis y Esquemas.



Anexo 4: Cartografía.



Guerra Civil: aparece un proyectil en unas obras en la C/ Adrián Andrés

15 de marzo de 2012

Sobre un obús de la Guerra Civil aparecido en el transcurso de unas obras en la esquina de la calle Adrián Andrés con San Gerardo, cerca de la Dehesa de la Villa.

El 22 de febrero, con motivo de las obras de cimentación de un nuevo edificio en el nº 1 de la calle Adrián Andrés, en la zona antiguamente conocida como Las Suertes, apareció un obús de unos 60 cm de longitud x 20 cm de ancho.

La cabeza del proyectil en el momento de su hallazgo.
La imagen nos ha sido cedida por el encargado de obra de Lontana Sureste, la empresa que está construyendo la nueva vivienda; les agradecemos enormemente su colaboración y la información proporcionada.

La existencia del proyectil se sospechaba desde hacía tiempo. Antonio Fernández López, vecino de la misma calle, ya había informado cuando comenzaron las obras de la nueva vivienda, en el mes de enero pasado, de que en el pozo artesiano de la antigua vivienda había enterrado un proyectil, sin explotar, lanzado en 1937/38; no en vano, durante toda la contienda, los vecinos de la zona sufrieron lo que ellos llamaban "el recordatorio": bombardeos entre las 5:30-6:30 de la tarde, desde la Cuesta de las Perdices en la Carretera de la Coruña, en dirección hacia Tetuán de las Victorias y Cuatro Caminos. Sin embargo, los encargados de obra nos comentaron que la cabeza del obús, tal como se encontró, apuntaba precisamente en sentido contrario, hacia la Carretera de la Coruña. No podemos, pues, confirmar desde dónde se disparó el obús ni qué ejército lo hizo.

El abuelo de Antonio comentaba siempre la existencia del proyectil en el pozo de la vivienda de la señora Auria. Pasados más de 20 años de la contienda avisaron a los artificieros de la policía, advirtiendo que estaba sin explotar. Acudieron a la vivienda, lo inspeccionaron, lo miraron, desaguaron el pozo, pero no lo tocaron. Decidieron que lo mejor era echar tierra encima y allí lo dejaron.

Imagen antes de su demolición de la antigua casa en Adrián Andrés 1, esquina S. Gerardo, en cuyo patio estaba el proyectil. La casa se había construido entre 1950-1955, sobre el obús.
(Foto: A. Morato, 2010)

Al comenzar el derribo de la casa antigua y cimentación de la nueva, en enero de 2012, Antonio ya advirtió al encargado de la obra. Hace unas semanas, trabajando con la pala excavadora, notaron algo raro. Avisaron al encargado, que bajó al pozo, y vieron que había un obús intacto. Dieron voz de alarma, abandonaron la obra y llamaron a la policía. Acudieron artificieros, el SAMUR, Policía Municipal, transporte especial de bombas, incluso con un vehículo extra por si se averiaba el que lo llevaba... Se cortaron todas la calles adyacentes y se evacuó a los vecinos de los números 3,5 y 7 de Adrián Andrés durante las casi 5 horas que se tardó en extraer el proyectil, que estaba incrustado en la tierra. Incluso parece ser que se plantearon explosionarla allí mismo, pero se desestimó porque la punta estaba algo fisurada y temían que pudiera explotar en cualquier momento.

Arriba, vista general del lugar donde apareció el obús (el agujero encima y a la izquierda de la marca P6 en azul).Debajo, vista de detalle del agujero, donde puede apreciarse la marca de óxido dejada por la parte trasera del proyectil.
(Fotos: A. Morato, 2012)

Por informaciones proporcionadas por Antonio Fernández, no resultaría extraño el hallazgo del proyectil, pues a unos 100 m de la citada vivienda había dos cuevas grandes de armas con abundancia de material bélico para la defensa de esta zona. Incluso está convencido de que deben quedar bayonetas en un pozo que debe estar situado en terrenos actualmente ocupados por la clínica López Ibor y que antiguamente eran propiedad de una finca denominada "La Huertuca". Situada entre las calles San Gerardo, Luisa Andrés y Dr. Juan José López Ibor (anteriormente Nueva Zelanda y antigua Carretera de Peña Grande), la Huertuca era un caserío a la antigua usanza, con vaquería incluida, que regentaban Asunción, su marido y su hermano Pepe, conocido entre los vecinos como "el Chepa".

Vista aérea de la zona donde estuvo la Huertuca. Señalizada con una flecha roja, la casa que había en el solar donde apareció el obús; a su derecha, la clínica López Ibor.
(Foto: Bing Maps, 2010)

Izquierda: la zona de la Huertuca vista desde abajo. La casa del obús es la de arriba a la izquierda; enfrente, a la derecha, la clínica López Ibor.
Derecha: restos de una noria que aún pervive en el solar entre las calles S. Gerardo y Luisa Andrés, terrenos que fueron de la Huertuca.
(Fotos: A. Morato, 2010)

No es la primera vez que aparecen obuses en la Dehesa o sus alrededores. Nos contaba Simón, actual propietario del quiosco de la Paloma, que cuando se realizaban las obras del nuevo quiosco en 1972 también encontraron proyectiles sin explotar; avisada la Policía se los llevó inmediatamente.

Más recientemente, en junio de 1994, apareció otro obús en las obras de construcción de una nueva urbanización en la zona comprendida entre las calles Isla de Oza, Mecánico Rada e Islas Marianas (zona de la que, por cierto, nos hemos ocupado recientemente al hablar de los Campos Elíseos de la Dehesa de la Villa en la Huerta del Concejal). En aquella ocasión, los artificieros decidieron hacerla explotar allí mismo. Algunos vecinos aún recuerdan la enorme explosión, que sacudió e hizo vibrar los cristales de las casas vecinas e incluso que abundantes restos de metralla traspasaron el cordón de seguridad establecido impactando contra viviendas en las calles Federico Carlos Sáinz de de Robles, Aguilar de Campoo...

Arriba, panorámica de la zona donde se encontró el obús de 1994.
Debajo, restos de metralla recogidos fuera de la zona de seguridad después de la explosión.
(Fotos: autor no especificado, 1994; Revista Dehesa de la Villa)

Actualizaciones

17-04-2012. La noticia en los medios.
A raíz de la aparición de un proyectil en un encinar cercano al campus de la Universidad Francisco de Vitoria la pasada semana, la noticia sobre el obús de la C/ Adrián Andrés ha atraído la atención de los medios y Europa Press (15-04-2012) ha publicado una noticia de agencia que ha sido recogida en varios periódicos:
- La Razón (15-04-2012)
- ABC (15-04-2012)
- QUÉ (15-04-2012)
- La Vanguardia (16-04-2012)

Guerra Civil: el Batallón de Acero en la Dehesa de la Villa

8 de febrero de 2012

Escenas de la Guerra Civil: el Batallón de Acero del 5º Regimiento de Milicias Populares desfilando por la calle Francos Rodríguez y la Dehesa de la Villa.

La Dehesa de la Villa tuvo un papel relevante como escenario de la Guerra Civil: su posición elevada sobre los cercanos frentes de la Ciudad Universitaria y de la Carretera de La Coruña, hizo de ella un punto estratégico en la línea defensiva de Madrid; las numerosas checas y locales de comités diversos existentes en sus alrededores la utilizaron como lugar preferente para “paseos”; su proximidad al colegio de los Salesianos de Estrecho, sede del cuartel general del Quinto Regimiento, la convirtió en lugar de instrucción y maniobras…

Ya hemos mencionado en este blog los restos que de aquella época perduran (fortines, trincheras, cuevas de armas…); también se ha comentado de pasada los bombardeos de que fueron objeto el actual IES Virgen de la Paloma y el Grupo Escolar Francisco Giner y cómo el desarrollo de la contienda afectó a ambos centros; incluso hemos visto cómo recientemente se encontraba un trozo de metralla en el tronco de un pino talado. Es nuestro propósito ir, poco a poco, desgranando los diferentes episodios de la Guerra Civil en la Dehesa de la Villa, tal como hacemos hoy con en este artículo sobre el Batallón de Acero.

Banderín de la 2ª Compañía de Acero, en el patio de los Salesianos de Estrecho, sede del cuartel general del 5º Regimiento.
(Foto: Almazán; Estampa, 1936; Hemeroteca BNE)

No es nuestra intención realizar un pormenorizado estudio del Quinto Regimiento ni de sus Compañías de Acero. Existen para ello otras fuentes más especializadas, muchas de ellas fácilmente accesibles por Internet (publicaciones, foros, blogs…). Permítasenos, no obstante, una síntesis para situar las fotografías del desfile en el contexto en el que fueron tomadas.

El 5º Regimiento de Milicias Populares.
Se constituyó en los primeros días la Guerra Civil. Según el diario Milicia Popular, que se editaba en el propio Quinto Regimiento, comenzó a organizarse el mismo día de la toma del Cuartel de la Montaña. Una de las varias letras atribuidas a su himno sitúa su fundación el mismo 18 de julio (“El dieciocho de julio / en el patio de un convento / el partido comunista / fundó el Quinto Regimiento…” -como hemos mencionado más arriba, el mencionado convento es el de los Salesianos de Estrecho, donde se estableció la Comandancia-). Otras fuentes lo sitúan el 19 de julio y citan una reunión presidida por los comandantes Carlos, Castro, Barbado y Heredia, y algunos miembros del Partido Comunista, como Dolores Ibárruri (Pasionaria), José Díaz y Francisco Antón.

El 5º Regimiento no fue sólo un cuerpo militar de voluntarios. En palabras de Vittorio Vidali (alias Carlos Contreras, Comandante Carlos), Comisario Político y uno de sus organizadores: “Instrucción militar, escuela de guerra; intendencia, administración, sanidad, talleres de reparaciones, transportes; fábricas de bombas y municiones; escuelas de enfermeras, asilos para los niños de los combatientes; organización de guerrilleros y artilleros; trabajos de enlace con las autoridades, con los partidos, con las organizaciones; periódicos murales, diarios, semanarios y muchas otras publicaciones; fiestas, conciertos; relaciones con toda España y con los otros países del mundo; ayudas concretas a otros batallones y regimientos, organización de cuarteles; propaganda entre las filas enemigas, en todos los frentes y en todas las retaguardias; puertas abiertas y hospitalidad a poetas, escritores, periodistas, pintores, escultores, a delegaciones y a voluntarios extranjeros: todo esto fue el 5º Regimiento”.

Taller de zapatería del Regimiento.
(Foto: autor desconocido; Milicia Popular, 1936; Biblioteca Virtual Prensa Histórica)

Su vida como cuerpo independiente fue corta, apenas seis meses. En enero de 1937 se disuelve integrándose en el Ejército Popular. Para entonces, algunas fuentes estiman que contaba con alrededor de 139.000 hombres (70.000 milicianos según las propias estadísticas del Regimiento), repartidos y encuadrados en los frentes de Madrid, Extremadura, Andalucía y Aragón.

A la izquierda, cartel de alistamiento (Aníbal Tejada, 1936).
A la derecha, cartel explicativo de la incorporación del 5º Regimiento al Ejército Popular (Garay, 1937).
(Centro Documental de la Memoria Histórica)

Las Compañías y el Batallón de Acero del 5º Regimiento.
Las compañías de Acero fueron las primeras unidades organizadas por el 5º Regimiento. La idea de su creación partió de Enrique Castro, comandante general del Regimiento en aquellos primeros días. A la llamada de reclutamiento acudieron miles de voluntarios. Se seleccionaron trescientas personas (incluyendo varias milicianas) en función de su aptitud física, manejo del fusil, la ametralladora y bombas de mano. La mayoría de ellos eran jóvenes de entre veinticinco y treinta años. Tras una semana de entrenamiento y disciplina ya estaban listos para partir a luchar al frente.

Arriba, los comandantes Castro y Barbado posan en el patio de los Salesianos de Estrecho (obsérvese el soportal al fondo, que continúa tal cual en la actualidad). Debajo, sus correspondientes caricaturas publicadas en el diario del 5º Regimiento.
(Foto: Almazán; Estampa, 1936; Hemeroteca BNE)
(Dibujos: autor desconocido; Milicia Popular, 1936; Biblioteca Virtual Prensa Histórica)

Nada mejor para describir el propósito de estas unidades que recurrir al diario del 5º Regimiento. Allí se dice que son “compañías de choque. Su acción es casi siempre ofensiva, de ataque. Su capacidad de movilización debe ser siempre desarrollada al más alto grado. Los elementos que la componen deben conocer no sólo el manejo del fusil, sino también de la granada, de la dinamita, del machete y tener algunos conocimientos de la ametralladora. La lucha cuerpo a cuerpo, la penetración en el campo enemigo para realizar acciones especiales, la guerrilla, son métodos de lucha normales de esta compañía. Es una unidad en sí misma. Tiene sus secciones de ametralladoras y de fusiles-ametralladoras, su ambulancia, su sección de enlace, etc.”. Además, contaba con otra sección de bombas de mano, escuadra de gastadores y banda de tambores y cornetas.


A la izquierda, letra del himno de las Compañías de Acero tal como se publicó en Milicia Popular, el diario del 5º Regimiento.
Sobre estas líneas, versión cantada del himno con una letra algo diferente. (Vídeo: Superantolin; Youtube)






















Ante el éxito que tuvo la primera compañía de Acero, inmediatamente comenzaron a organizarse las siguientes. No resulta fácil identificar cuántas Compañías de Acero llegaron a formarse dentro del 5º Regimiento. Unas fuentes hablan de ocho, algunas de once y otras llegan a mencionar hasta doce Compañías distintas. Adicionalmente se formó un Batallón de Acero con restos escogidos de compañías que se fusionaban con otras fuerzas, en concreto, con la Segunda y Quinta Compañías de Acero, a las que posteriormente se unirían la Octava y la Duodécima. Las Compañías de Acero se distinguieron en los combates de la sierra de Guadarrama, Cercedilla, Peguerinos, Somosierra, Toledo, Talavera, Carabanchel, San Mamés y Navarredonda; por su parte, el Batallón de Acero, en los de Peguerinos, Guadarrama, Boadilla del Monte y Usera.

Miliciana del Batallón Acero haciendo instrucción en el patio del Cuartel de la c/ Francos Rodríguez.
(Foto: Almazán; Estampa, 1936; Hemeroteca BNE)

En cualquier caso, no tuvieron mucha continuidad como unidades independientes. A partir de agosto del 36 la Comandancia del 5º Regimiento decide cerrar las inscripciones para las Compañías de Acero, formar con ellas una selección de elementos del frente e integrarlos en unidades mayores (batallones o brigadas). Por su parte, el Batallón de Acero comienza por entonces a organizarse como Brigada de la Victoria, al mando de los comandantes del 5º Regimiento. Aún así, algunas compañías de Acero permanecerían autónomas algún tiempo más; incluso, de las que se integraron en unidades mayores es fácil encontrar referencias específicas a ellas en sus intervenciones en batallas posteriores.

Añadiremos que entre los reclutados por las Compañías de Acero se encontraban numerosos alumnos de La Paloma. Uno de ellos, Domingo Malagón, artista y significado activista del Partido Comunista en la clandestinidad de la posguerra, así lo indica en varios de sus testimonios: “En La Paloma ya habíamos decidido por nuestra cuenta incorporarnos al 5º Regimiento en el que se estaban formando las Compañías de acero. Todas las mañanas nos juntábamos un grupo de voluntarios para hacer instrucción. […] Un día de septiembre entramos en formación en el 5º regimiento uniformados con los monos azules de los talleres de La Paloma. […] Avanzando Francos Rodríguez adelante, la gente aplaudía a nuestro paso. ¡Son los chicos de La Paloma! Causó asombro la aparición de aquella cuadrilla de mocosos. Alguno no tenía más de 15 años, pero todos querían aparentar de 17 para arriba, que era la edad mínima exigida para ser admitido. El patio de los Salesianos hervía de actividad: gente haciendo instrucción, voluntarios preparando su inminente salida, nervios, voces que se amontonaban unas sobre otras y nosotros allí en medio, con las mantas enrolladas al estilo miliciano. Al poco tiempo se nos adjudicó el mando. […] Constituiríamos la 8ª Compañía de Acero. En poco tiempo, las circunstancias mandaban, nuestro grupo estuvo en disposición de acudir al frente”.

El desfile del Batallón de Acero por la Dehesa de la Villa.
Los “Aceros”, como popularmente se les conocía, gozaban de gran popularidad y se exhibían frecuentemente en desfiles por las inmediaciones del cuartel y por las calles de Madrid, sobre todo antes de marchar para el frente o a su regreso.

Caricatura de un “Acero”. La propaganda los describía como “el embrión de disciplina y unidad moral que debe hacer del nuevo ejército un ejército popular, moderno y disciplinado. La flor de los héroes, disciplinados y heroicos, brillantes de entusiasmo y de ardor combativo. Rostros fuertes, actitudes enérgicas, la mirada perdida en la lejanía refleja la firme voluntad: vencer o morir”.
(Dibujo: autor desconocido; Milicia Popular, 1936; Biblioteca Virtual Prensa Histórica)

En el Archivo Rojo encontramos, fotografiado por Albero y Segovia, un reportaje gráfico sobre uno de estos desfiles. A través de las imágenes, hemos podido reconstruir parte de su recorrido, desde el cuartel en los Salesianos de Estrecho hasta la misma Dehesa de la Villa. Investigando un poco más, encontramos una de esas fotos de Albero y Segovia publicada en un artículo de ABC (30-julio-1936), lo que nos permite situar la fecha exacta del desfile, el 29 de julio, y cuyo relato reproducimos a continuación como complemento de las imágenes.

El desfile fue una prueba más, una de las innumerables pruebas del entusiasmo del pueblo de Madrid […]. Aceras cubiertas de público ganado por la emoción, balcones rebosantes de mujeres que prodigan sus aplausos a los bravos defensores de la Libertad; vivas a los valientes y a la España republicana. Forman la brigada de Acero unos 400 hombres, al frente de los cuales marchan ocho o diez muchachas sobre las que cayó una verdadera lluvia de requiebros, galas del ingenio de Madrid. Tanto los bravos milicianos como las muchachas visten el mono azul, portan el correaje completo con las correspondientes cartucheras, llevan pendiente del cinto el machete y van armados con fusiles. Al frente de los bravos milicianos marcha una escuadra de gastadores, a la que seguía una banda de música que hacía estallar en aplausos a la muchedumbre que presenciaba el desfile. La brigada desfiló primero por varias calles de Madrid, pasó por el Palacio Nacional y, en correcta formación hizo su entrada en la Puerta del Sol poco después de las ocho de la noche. El entusiasmo del público en aquel momento es indescriptible. A los milicianos se agregó el numeroso público y, entre vivas y aclamaciones entraron en la calle de Alcalá que recorrieron hasta el ministerio de la Guerra donde entró un grupo de oficiales. Poco después salieron los oficiales acompañados por el ministro de la Guerra que revistó las fuerzas y felicitó a los jefes por la perfecta organización y disciplina. De nuevo se puso en marcha la brigada para recorrer diversas calles hasta llegar a su alojamiento, sito en la calle Francos Rodríguez, donde está instalada la Comandancia del Quinto Regimiento de las Milicias Populares”.

1. El patio del Cuartel en los Salesianos de Estrecho.

El Batallón de Acero a su salida del Cuartel de los Cuatro Caminos”.
(Foto: Albero y Segovia, 1936; Archivo Rojo)

El patio de los Salesianos de Estrecho está muy cambiado en la actualidad y no hemos podido reconocer los edificios que aparecen al fondo. Pero como lugar de instrucción del 5º Regimiento, fue fotografiado en numerosas ocasiones durante los primeros meses de la Guerra Civil. Como muestra, las dos fotografías siguientes, tomadas prácticamente desde el mismo sitio y con el mismo ángulo.

(Foto: autor desconocido; Milicia Popular, 1936; Biblioteca Virtual Prensa Histórica)

(Fotograma del documental Paracuellos en la Memoria, TVE)

2. Estrecho - Francos Rodríguez.

Batallón de Acero: Desfile”.
(Foto: Albero y Segovia, 1936; Archivo Rojo)

La fotografía está tomada delante de una de las actuales puertas de acceso, la que está situada entre las de entrada a la iglesia y al colegio. A la izquierda, puede verse uno de los ábsides laterales de la iglesia S. Francisco de Sales. En la siguiente imagen, el mismo escenario en la actualidad: la tapia y la entrada están cambiadas pero el ábside no deja lugar a dudas.

(Foto: A. Morato, 2012)

3. Francos Rodríguez - Villaamil.

Batallón de Acero: Desfile”.
(Foto: Albero y Segovia, 1936; Archivo Rojo)

Calle Francos Rodríguez, mirando hacia Lope de Haro, más o menos a la altura de los números 25, acera impares, y 44, acera pares. Al lado del tranvía, se ve un arco, el bajo del número 42; en la actualidad es un bar restaurante y antiguamente fue una vaquería. Continuando por esa acera, está la esquina con Villaamil, actualmente ocupada por el bar La Pampa. En la esquina de enfrente, detrás del tranvía, está la entrada a Lope de Haro, antiguamente Covadonga; el edificio alto que se ve, hoy derruido, estuvo ocupado por la cafetería Los Andes hasta sus últimos días. Como curiosidad, véase la siguiente fotografía: mismo escenario, un poco más cerca de la esquina con Villaamil y Lope de Haro; por no faltar, no falta ni el tranvía.

Un tranvía de la CMU con destino Dehesa de la Villa en Francos Rodríguez esquina a Villaamil”.
(Foto: autor y fecha no especificado; colección Manuel Cayola; Historias Matritenses)

Y, a continuación, el mismo sitio en la actualidad.

(Foto: A. Morato, 2012)

4. La Dehesa de la Villa.

El Batallón de Acero haciendo ejercicios en la Dehesa de la Villa”.
(Foto: Albero y Segovia, 1936; Archivo Rojo)

En este caso, el título de la foto no deja lugar a dudas. Se trata de la Curva del Peralte, la anterior a la Curva de la Muerte, según se sube por la antigua carretera de la Dehesa dirección La Paloma. A continuación, una foto actual tomada prácticamente desde el mismo sitio.

(Foto: A. Morato, 2012)

5. ¿La Dehesa de la Villa?
De estas dos últimas fotografías que incluimos a continuación, no podemos tener la certeza de que se trata de la Dehesa, al carecer de elementos de identificación. A pesar de ello, el hecho de que pertenecen a la misma serie que las anteriores, además del paisaje, nos permite aventurar que, casi con toda seguridad, están tomadas también en la Dehesa. Agradeceremos, por parte de nuestros lectores, cualquier comentario que ayude a confirmar o refutar nuestra hipótesis.

Corneta del Batallón de Acero”.
(Foto: Albero y Segovia, 1936; Archivo Rojo)
Pasionaria revistando las tropas del Batallón Acero”.
(Foto: Albero y Segovia, 1936; Archivo Rojo)

Nota: agradecemos a Ricardo Márquez y el equipo de Historias Matritenses el permiso para publicar la foto del tranvía de la CMU en Francos Rodríguez.

Bibliografía:
- Asenjo, M. y Ramos, V. (2008): Malagón: autobiografía de un falsificador
- Machado, A. (1938): El Quinto Regimiento del 19 de julio
- Milicia Popular – Diario del 5º Regimiento de Milicias Populares (julio 1936 – enero 1937)
- Montoliú, P. (1999): Madrid en la Guerra Civil: los protagonistas (Volumen II)
- Pérez, Carlos A. (1996): El Quinto Regimiento de Milicias Populares
- S.B.H.A.C (Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores): El 5º Regimiento de Milicias Populares - Introducción; El 5º Regimiento de Milicias Populares - Unidades

Actualidad de la Dehesa: septiembre - octubre 2011

26 de octubre de 2011

Recuperación de los frutales del Cerro de los Locos; adiós a un pino de 120 años con restos de metralla de la Guerra Civil; avances en el proceso de solicitud BIC; nueva publicación de los Amigos de la Dehesa.

Recuperación de los frutales del Cerro de los Locos.
En anteriores artículos hemos informado de los actos vandálicos que arrasaron con varias decenas de árboles frutales en las inmediaciones del Cerro de los Locos y de las actuaciones que se habían venido realizando para tratar de recuperar la mayor parte posible.

Nos complace poder informar hoy de que dichas actuaciones están dando resultados positivos. Las nuevas brotaciones obtenidas en la mayoría de los árboles a partir de la cirugía arbórea que se les tuvo que practicar permitirán formar una nueva estructura con podas de formación durante el próximo invierno. Tras ella, sólo necesitarán que se les cuide y se les respete como seres vivos que son y que ningún desaprensivo pretenda compensar sus frustraciones destrozándolos de nuevo.

En esta imagen, tomada a finales del verano pasado, podemos apreciar el
saludable aspecto que presentaban los ejemplares recuperados.
(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2011)

Muere un pino centenario en la Dehesa.
A primeros de octubre tuvo que ser talado uno de los pinos piñoneros más antiguos de la Dehesa, junto a la carretera del centro Fabiola de Mora y Aragón. Presentando los primeros síntomas de decrepitud durante el mes de agosto, se ha secado a finales del verano sin que de momento sepamos las causas ciertas de su muerte.

Tenía varias pudriciones en algunas de sus ramas, pero no parece que sea causa suficiente para un desenlace tan rápido. El perímetro de su tronco era de 234 cm y los anillos de crecimiento indicaron que contaba con una edad de 120 años, lo que hace suponer que fue puesto en la famosa plantación de 1.890.

Fue testigo de los acontecimientos históricos acaecidos en la Dehesa desde entonces, algunos de los cuales dejaron huella dentro de su madera, como un trozo de metralla encontrado de un artefacto explosivo durante la Guerra Civil, uno de los muchos que seguro contenía. Estaba alojado en su interior en la zona de los anillos de crecimiento de hace unos 70 años aproximadamente y fue localizado de forma casual al realizarse un corte con motosierra.

A la izquierda, detalle de los anillos de crecimiento del tronco con el lugar donde estaba alojada la metralla.
A la derecha, el trozo de metralla junto a un bolígrafo para formarse idea del tamaño.
(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2011)

Gran paso adelante en el proceso de declaración BIC para la Dehesa de la Villa.
La Comisión Institucional para la Protección del Patrimonio Histórico-Artístico y Natural (CIPHAN), que vela por el Patrimonio Histórico, ha manifestado su acuerdo en que se declare BIC la Dehesa de la Villa. Una vez superado este trámite, el Director General de Patrimonio, D. José Mª Ballestero, comenzará la tramitación del expediente, mediante su publicación en el boletín oficial de la Comunidad de Madrid ( BOCAM ) y en los periódicos. Es éste un trámite obligatorio para dar a conocer públicamente el expediente, de forma que quien lo considere oportuno pueda aportar las alegaciones que precise. Pasados los plazos establecidos para dicha tramitación, y de no mediar alegaciones en contra, se publicaría en el BOCAM y el objetivo estaría logrado.

Por otro lado, en nuestro artículo de actualidad del pasado mes de julio, informábamos de la  acogida favorable de la solicitud de declaración BIC para la Dehesa de la Villa por parte de la Delegada del Área de Gobierno de Medio Ambiente -Movilidad y segunda Teniente Alcalde de Madrid, Ana Botella, quien, además, nos invitaba a comunicarle nuestras "sugerencias sobre la conservación del patrimonio verde de nuestra ciudad". En respuesta a su petición, se le ha hecho llegar un escrito detallando los mecanismos de participación ciudadana a través de la Mesa de Participación y se le han trasladado diferentes sugerencias, entre ellas:
- Elaboración de una guía para promover la participación ciudadana en la conservación y mantenimiento de zonas verdes y arbolado viario.
- Plan para la creación de huertos urbanos en la Dehesa de la Villa, recuperando para ello unos terrenos pertenecientes al Canal YII y la Ciudad Universitaria que actualmente presentan un alto grado de abandono.
- Aprobación del Plan Director, que lleva un retraso de varios años.
- Supresión de tendidos eléctricos por la Dehesa.
- Ampliación de la Dehesa a terrenos arbolados del entorno sin accesos y conexiones al GR.124 (Senda Real).

Nueva publicación de los Amigos de la Dehesa: Participación Ciudadana en la Dehesa de la Villa - Sara Fernández Rosauro.
Nos enorgullece poder informar a nuestros lectores de la disponibilidad de una nueva publicación editada por nuestra Asociación de Amigos de la Dehesa de la Villa. La colaboración que hemos venido manteniendo con Sara Fernández Rosauro para divulgar su excelente trabajo sobre la mejora de la Dehesa de la Villa con la participación de las entidades ciudadanas a través de diferentes charlas-coloquio y de un artículo resumen en nuestro blog, ha quedado finalmente plasmada en esta nueva publicación.

La Participación Ciudadana en la Dehesa de la Villa es consecuencia de una ardua tarea voluntaria de sus usuarios para proteger el medio ambiente y patrimonio cultural e histórico de esta ciudad, en el marco de sus derechos como ciudadanos.

Pero no se debe hablar de pasado porque estos voluntarios defensores de valores actuales y futuros, siguen luchando para proteger la Dehesa de la Villa.


La redacción de este libro quiere contribuir a la defensa de esos valores, aportando una fundamentación técnica de los beneficios de la Participación Ciudadana, que sirva para acercar la Dehesa de la Villa a los usuarios y para ilustrar otros casos de similares características.

Sara Fernández Rosauro


Recordamos a nuestros lectores que las publicaciones de la Asociación se realizan sin ánimo de lucro. Constituyen la única fuente de financiación, que se destina íntegramente a sufragar las distintas actividades que promovemos, ya que los socios no pagan cuota alguna.
Las publicaciones pueden adquirirse en la Papelería Elman (C/ San Gerardo, 34) o pueden solicitarse a través de nuestro formulario de contacto.