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La plantación vecinal 2015 y la senda botánica de la Dehesa de la Villa

31 de enero de 2015

Sobre la plantación vecinal y creación de una senda botánica por la Dehesa de la Villa.

Plantación 2015.
El pasado domingo 25 de enero celebramos la ya tradicional plantación vecinal en la Dehesa de la Villa. El buen tiempo de este año animó a numerosos vecinos y amigos de la Dehesa a participar en esta actividad que organizan conjuntamente la Unidad de Parques Históricos y de Especial Protección y las entidades vecinales de la Mesa de Participación Ciudadana.

La jornada comenzó, como suele ser habitual, en el CIEA de la Dehesa, repartiendo las instrucciones a los participantes. Desde allí, el grupo se dirigió a la Vaguada Central, donde esperaban los furgones con los plantones.

Reparto de plantones.
(Foto: A. Morato, 2015)

Este año, en total, se plantaron 200 encinas, 100 espinos blancos o majuelos, otras 100 zarzas (esquejes de la propia Dehesa de la Villa) y 25 Kg de bellotas traídas desde El Pardo.

Un espino blanco, a la izquierda, y una encina, a la derecha, recién plantados.
(Fotos: A. Morato, 2015)

Las encinas, espinos y zarzas se plantaron en la ladera derecha, según se baja hacia el Canalillo, en los lugares que previamente habían adecuado los jardineros para ello. Las bellotas, por la ladera izquierda, a discreción de los participantes.

Un puñado de bellotas para plantar.
(Foto: A. Morato, 2015)

En poco más de una hora, con la ilusión y buena armonía que suele ser habitual en estas jornadas, se terminó con los plantones y bellotas disponibles. A continuación, se procedió a la lectura de un manifiesto elaborado por las entidades participantes en la Mesa de Participación Ciudadana para informar de las actuaciones y reclamaciones vecinales que pretenden hacer de la Dehesa un lugar mejor, más amplio y con mejores accesos y con mayor salubridad y seguridad.

Si bien ya hemos informado de ellas repetidamente en este blog, las resumimos a continuación:

1.- Creación de un Plan Director de la Dehesa de la Villa en el que se establezcan de forma consensuada las bases de actuación y gestión actuales y futuras.
2.- Colaboración municipal para la aprobación por la Comunidad de Madrid de la declaración de BIC (Bien de Interés Cultural) de la Dehesa con el fin, entre otros de garantizar los valores actuales, su conservación y mantenimiento para disfrute de las generaciones futuras.
3.- Ampliación de los actuales límites del parque a zonas colindantes de carácter público como el pinar de Universidad Complutense mediante acuerdos de cesión a través del Consorcio de la Ciudad Universitaria.
4.- Ampliación del paseo del Canalillo hasta la calle Valle de Aran, mediante acuerdos del Ayuntamiento con el Canal de Isabel II. Para ello solo es necesario quitar la valla metálica que lo impide, lo que permitiría la interconexión a pie y bicicleta de los barrios limítrofes de la Dehesa.
5.- Potenciación y puesta en valor del CIEA de la Dehesa (Centro de Información y Educación Ambiental) mediante la ampliación de su apertura y programas a todos los días, pues tras los sucesivos recortes ha quedado reducido a los fines de semana.
6.- Desaparición de los tendidos eléctricos aéreos mediante su soterramiento.
7.- Retirada de las antenas de telefonía instaladas dentro del recinto del Instituto Virgen de la Paloma cuyas consecuencias en la salud demostradas las están padeciendo varios vecinos del barrio. Eliminación igualmente de las antenas de telefonía de la caseta del Cerro de los Locos por las mismas causas. Además el Ayuntamiento nunca ha facilitado información sobre esas antenas ni sobre quien se está lucrando con el alquiler a las compañías.

Lectura del manifiesto.
(Foto: A. Revilla, 2015)

Y, para concluir el día, una actividad realmente interesante: El Bosque Musical, un paseo por la Dehesa acompañados por violinistas. La Asociación Siempre en Medio organiza desde hace tiempo este tipo de actividades donde de forma amena se combina la música con la naturaleza para el disfrute de niños y mayores. En su blog se puede encontrar más detalle sobre todo ello.

Los músicos de Siempre en Medio explican cómo se desarrollará la actividad.
(Foto: A. Morato, 2015)
Mayores y pequeños siguen a los músicos cual si fuera Hamelín.
(Foto: A. Morato, 2015)
Los músicos con uno de los niños participantes.
(Foto: A. Revilla, 2015)

En definitiva, un año más cumplimos nuestro objetivo colaborando para proporcionar a los vecinos una oportunidad para conocer un poco mejor la Dehesa y para contribuir a su mantenimiento y mejora.

Senda botánica de la Dehesa de la Villa.
El Departamento de Educación Ambiental del Ayuntamiento de Madrid, responsable del CIEA de la Dehesa de la Villa, ha elaborado recientemente una senda botánica, con el objetivo de dar a conocer las diversas especies que pueden contemplarse en la Dehesa.


Con tal fin, se ha elaborado un folleto explicativo y un mapa y sobre el terreno se han instalado seis balizas señalizando los tipos de vegetación más representativos:
1) El pinar o dehesa de pinos.
2) Olmedas y fresnos.
3) Espinedas y vegetación de ribera.
4) El Cedral.
5) El encinar - retamar.
6) Los pastizales naturales.




Plan de gestión de arbolado de la Dehesa de la Villa

16 de noviembre de 2014

Informe de las actuaciones realizadas en la Dehesa de la Villa dentro del plan de gestión de arbolado.

A lo largo de este año se han producido en Madrid varios accidentes provocados por la caída de árboles en parques y calles. La Dehesa tampoco es ajena a este tipo de sucesos. En este blog hemos informado anteriormente de caídas accidentales así como de los apeos de árboles que en ocasiones ha habido que realizar para evitar riesgos de caídas, como los que se puede apreciar en la imágenes a continuación.


(Foto: archivo Amigos de la Dehesa, 2014)

(Foto: archivo Amigos de la Dehesa, 2014)

Afortunadamente, en la Dehesa de la Villa contamos con un Plan de gestión del arbolado para tratar de reducir lo máximo posible este riesgo. Incluimos a continuación el informe con el detalle de todas las actuaciones realizadas.





La plantación vecinal 2014 y más

1 de febrero de 2014

La lluvia no impidió que mayores, jóvenes y pequeños un año más realizasen la Plantación vecinal en la Dehesa de la Villa. Autillos. La naturaleza recicla. Un pino atropellado.

Plantación 2014.
Por Adolfo Ferrero, vicepresidente de la Asociación de Amigos de la Dehesa.

Toda la semana pensando qué tiempo haría el domingo 19. Las consultas realizadas en "interné" no nos sacaban de las dudas. Nublado, lluvias suaves de 5 a 11 de la mañana, posibilidad de nieve, frío… El sábado 18 se pasó casi toda la jornada con lluvia...

Domingo 19, no había llovido durante la noche. Un respiro, pero a las 8 de la mañana aparece una suave lluvia, conforme avanzaba el día se incrementaba.

A las 9,30 me paso por la Dehesa. No aparecía nadie de la contrata. Envío un correo al Agente Medioambiental (AMA): Estoy en la Dehesa ¿Habrá plantación?
AMA: Sí.
Contesto: No para de llover.
AMA: No tengas miedo. Dejará; y si no, no hace falta regar.

El CIEA recibió varias llamadas para confirmar que no se suspendía la plantación. Y…acudieron

Los participantes, protegidos por paraguas,
se disponen a iniciar la Plantación 2014.
(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2014)

Se notó menos participación que otros años que no llovió, pero lo positivo fue que aun a pesar de la lluvia, los asistentes logramos igualmente como otros años: plantar los 5 pinos (de unos 14 años), plantar los 252 plantones de encina, y los 85 de zarzas más el saco de bellotas que se habían recogido en el monte del Pardo.

Los participantes, en plena labor.
(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2014)
Como suele ser habitual, los más pequeños también colaboran
para tener su árbol en la Dehesa.
(Foto: A. Ferrero, 2014)
 
Y por primera vez se plantaron los juncos churreros (de los que ya hablamos en este artículo) para ver si dan resultado para sujetar la tierra en la parte baja de la vaguada donde este año se verificó la plantación

Acudieron los máximos responsables de la empresa ACCIONA que había tomado posesión de su responsabilidad para llevar adelante la conservación de la Dehesa el día 16 de enero.

La lluvia nos permitió ver fluir el agua por uno de los veneros, habitualmente seco, que a través del arroyo del Vivero, forman el arroyo de Cantarranas.

Con las lluvias abundantes, el agua retoma sus cauces habituales.
(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2014)
Y, para completar el día, un Cuentacuentos.
(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2014)

Autillos.
Ya hemos hablado aquí, en anteriores ocasiones de los autillos. De vez en cuando, la Dehesa nos sorprende y nos permite ver ejemplares de esta especie, como éste que, muy debilitado, se encontró y recogió hasta que GREFA vino a recogerlo. Quedó, pues, en buenas manos.

La cría de autillo, fotografiada en la jaula en la que permaneció hasta
que GREFA vino a hacerse cargo de ella.
(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2013)

Reciclaje natural en la Dehesa.
También en la Dehesa, la naturaleza nos da lecciones de cómo reciclar.

Hace unos meses, se encontró un espléndido panal de abejas en la Dehesa. Se trataba de una de las casetas nido que se pusieron con motivo de la suelta de las ardillas hace varios años. La caseta se había caído del pino donde colgaba. Sus habitantes no eran las ardillas sino un enjambre de abejas que, a buen seguro, hubieran producido una estupenda miel de la Dehesa de la Villa, pero ¿quién se hubiera atrevido a probarla?


Arriba, la caseta nido reciclada por las abejas para instalar en ella su colmena.
Debajo, un detalle del panal.
(Fotos: Archivo Amigos de la Dehesa, 2013)

Para prevenir, la zona (cerca de la Fuente de la Tomasa) se señalizó con vallas para que no se acercaran los paseantes y evitar, en la medida de lo posible, daños a las abejas y a las personas.

Se contactó con diversas entidades para tratar de evitar a toda costa que se fumigara. Al final, el panal fue retirado por el organismo del Ayuntamiento, Madrid Salud. Nos dijeron que no pudo salvarse dado que a causa de los días que permaneció caído en el suelo, con mucho calor y sequedad, tanta que no tenia ya ni miel, estaba invadido por una plaga letal para las abejas.

Atropello de un pino.
Hace apenas un par de días, ha aparecido un pino con daños que parecen ser del impacto de un vehículo, aunque desconocemos los detalles porque ha debido producirse de noche.

(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2014)

Está cerca de la confluencia de Antonio Machado con Francos Rodriguez. Según las huellas un vehículo no ha tomado la curva, se ha saltado la mediana, ha subido el talud y ha chocado contra ese pino.

(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2014)

El perímetro del pino es de 150 cm y el descortezo es de 65x75 cm. También tiene otro impacto en el fuste a una altura de de 250 cm. Los daños al árbol son muy importantes. Hay manchas de aceite en la pradera. Esperemos que la PM tenga los datos.

(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa)

Botánica para todos en la Dehesa de la Villa (XIV)

19 de enero de 2014

Nueva entrega de la serie Botánica para todos... en la que Andrés Revilla nos habla de los álamos y demás parientes.

"Pioveras, alamedas, temblares, paulares, choperas y negrales.

Del povo (Populus alba) deriva el término piovera, bosquete de povos. De temblón (P. tremula) deriva temblar, rodal o bosquete de temblones. De chopo (P. nigra) sale chopera. De populus sale popelar o Paular. Y de álamo alameda. Alameda es lugar poblado de álamos. Negral es rodal o masa de negrales o negrillos (Ulmus minor).

Ahora toca desenredar la madeja, que está muy liada. En Madrid siempre, ancestralmente, el término negrillo y derivados se usaba para denominar a los álamos negros u olmos.

En Recoletos había una antigua población denominada Valnegral asociada a un bosquete de olmos que crecían en el siglo XI junto al arroyo del mismo nombre.

Para hablar de bosquete de álamo blanco se decía piovera o povera, por alusión al povo. De ahí deriva el topónimo Soto Pavera, no por pavo sino por povo, árbol que en las riberas de Madrid formaba densos sotos.

El temblón es un tipo de álamo propio de las zonas frías de la montaña o valles altos. Conocido es el Cancho de los alamillos, cerca de Navacerrada y formado por esta especie. Temblar es un término infrecuente y muy raro o nulo en la toponimia de Madrid.

Chopera es término relativamente nuevo, de pocos siglos. Muy asociado a chopos plantados. En masa o alineaciones. Conocido es el paseo de La Chopera, del cual solo queda el nombre.

Y llegamos a alameda. El término es confuso pues en la Edad Media se hablaba indistintamente de álamo para referirse al álamo blanco o al negrillo. Parece que es término de origen mozárabe pero con muchas interferencias posteriores, como todos los vocablos de la rica jerga peninsular. Corominas atribuye el término al mozárabe por un documento en esta lengua del año 1218. Los árabes originan el término álamo al nombrar el romance olmo por la inexistencia de la “o” en su vocabulario. La zona cristiana usaba el término arcaico povo ya mencionado. En Pozuelo de Alarcón tenemos el arroyo Bularas flanqueado por olmos negrillos a los que en la zona los nativos de Pozuelo, que alguno queda, denominan álamos. Por referencias diversas sabemos que en Valdezarza había alamedas que se vendían o heredaban dejando constancia en la prensa escrita para regocijo de los que buceamos entre papeles viejos (Diario de Madrid, 26 de marzo de 1803).

La pregunta final es, ¿hubo en la Dehesa de Amaniel álamos blancos o negrillos, o ambos?

El negrillo ha sido tradicionalmente un árbol con un aprovechamiento total por parte de los agricultores, ganaderos y carpìnteros. Es un árbol que se plantaba y cuidaba como un preciado bien. Su madera de alta calidad y difícil de abrir se empleaba para soportes bajo el agua pues no se pudre en estas circunstancias. Se usaba para formar el tajo de los carniceros y leñadores. Por su resistencia al desgaste formaba partes esenciales en carros y ruedas. Su uso era ilimitado.

El álamo blanco se usaba principalmente como árbol de sombra en descansaderos de ganado, junto a cañadas y arroyos. Su madera de mala calidad apenas tenía uso.

¿Pudo la Dehesa antropizada albergar álamos de ambas especies? Sin duda hubo negrillos. Hasta el desarrollo agresivo de la grafiosis eran muy comunes, grandes y conocidos. Parece que la duda aparece en torno al álamo blanco, muy común en el Jarama, Manzanares o Guadarrama. ¿Lo pudo haber en las laderas y vallejos de la Dehesa de Amaniel? Hay que remontarse en el tiempo e imaginar una Dehesa mucho más húmeda, llena de manantiales que fluían hacia el Manzanares. Alguna noticia habla de lagunas en la Dehesa, pero son errores de ubicación. Son más bien charcas que se formaban en zonas de poca pendiente por debajo de lo que es hoy el CIEMAT. El álamo blanco precisa agua muy próxima para desarrollarse, casi se mete en el agua, se le adelantan los sauces y alisos. El olmo se aleja más del agua. Como el fresno la quiere cerca, pero a nivel freático, no superficial. En la dehesa tuvimos agua presente en todas las circunstancias. No podemos hablar de cursos de agua grandes y permanentes porque sería falso. Sí podemos en cambio hablar de agua constante. No faltaba. De ahí las captaciones para abastecer la capital. Sin duda la Dehesa contempló riberas de álamo blanco, como también había fresnedas y densas olmedas. Hoy es todo testimonial pues el hombre la ha alterado definitivamente.

Hoy podemos contemplar Ulmus minor, U. pumila y U. laevis, Populus alba, P. canescens, P. nigra, P.x canadensis y otros híbridos similares. Hay unos ejemplares magníficos de P. alba entre las calles San Gerardo y Federico Carlos Sainz de Robles, pero deben ser plantados o nacidos de manera espontánea tras urbanizarse Saconia. Recientemente el ayuntamiento ha plantado nuevos álamos blancos, un esfuerzo loable dirigido a recuperar la presencia de esta especie bella y poco conocida, arrinconada por los chopos papeleros cuyos clones han ocupado los viejos sotos “paveros”.

Como último una nota aclaratoria. Cuando en primavera los árboles hembra de chopos y álamos nos inundan el aire con sus “pelusas” lo que estamos viendo volar no es polen. Son sus semillas dotadas de pelos algodonosos que las ayudan a dispersarse y colonizar nuevas tierras. Son semillas frágiles, de escasa viabilidad, que mueren si no caen en zona húmeda. Por supuesto no causan alergia, pues como digo, no es polen.

Hasta la próxima cita


Serie Botánica para todos en la Dehesa de la Villa:
- I - Flores y semillas de olmos y fresnos
- II - Forsitia o campanilla china
- III - Floración de los cipreses
- IV - Floración de los almendros y los ciruelos rojos
- V - Floración de las praderas
- VI - Los pinos de la Dehesa
- VII - Veronica chamaepithyoides: planta desaparecida
- VIII - Cedros
- IX - Encinas
- X - Madroños
- XI - Retamas
- XII - Acacias
- XIII - Pinos caídos en la Dehesa de la Villa
- XIV - Álamos

Botánica para todos en la Dehesa de la Villa (XIII)

26 de agosto de 2013

Nueva entrega de la serie Botánica para todos... en la que Andrés Revilla nos explica el problema que aqueja a los pinos en las praderas de la Dehesa de la Villa.

"Pinos caídos en la Dehesa de la Villa: un problema creciente.
Periódicamente presenciamos la caída de un majestuoso pino en las praderas que se mantienen artificialmente en nuestra Dehesa de Amaniel: uno enorme cayó entre los merenderos de Francos Rodríguez, otro de 150 años nos mostraba en su interior restos de metralla. Uno enorme y bastante inclinado ha caído recientemente en la mediana de Antonio Machado. Días después el viento dañaba las ramas de los que este primero protegía. En esta semana otro más junto a la fuente de la prolongación de la avenida de Trajano. Uno viejo y alto cerca del pino real.

Imagen de los bomberos retirando el pino caído en la mediana de Antonio Machado.
(Foto: A. Revilla; 2013)

Son demasiados en poco tiempo y atestiguan un problema latente en el subsuelo: las raíces de los pinos piñoneros no se desarrollan bien en praderas regadas artificialmente. No es solo un problema derivado de la presencia de hongos xilófagos que las pueden destruir. Es también un problema de mal desarrollo radicular. La presencia continuada de agua en superficie, la que se dedica al riego de la propia pradera, provoca el crecimiento de raíces cortas y superficiales. Incapaces por si mismas de sostener al árbol.

Las raíces de los pinos se desarrollan continuamente. No pensemos que esa raíz que vemos en superficie en las zonas erosionadas se formó cuando brotaba el piñón. El movimiento de la savia construye paredes nuevas en el tronco del árbol y sus ramas todos los años. Estos mismos vasos forman raíces nuevas todos los años. Muchas mueren de forma natural. Otras engrosan y fortalecen llegando a ser dominantes. En la base de los pinos debilitados no se aprecian raíces nuevas. A veces se puede ver incluso como el cuello del árbol, la zona que separa tronco y raíz, está angostada. Presenta menos calibre que el propio tronco.

La caída de estos árboles es un problema de seguridad sin duda para los usuarios de la Dehesa. Es también una pérdida de masa forestal y de vida asociada a los árboles viejos. Sin duda muchos de ellos pertenecen a los plantados en las repoblaciones de Isabel II y patrocinados por la prensa de la época. Son pues una pérdida cultural también.

Sería fantástico identificar todos los árboles con problemas mecánicos de sostén y empezar a tratarlos con técnicas de arboricultura para evitar su pérdida. Estimularles para formar nuevas raíces y evitar los ataques de hongos. Se puede empezar eliminando poco a poco el riego de las praderas donde viven para que se vayan adaptando a la nueva situación hídrica. Hacerlo de golpe puede provocar su muerte por sequía.

También se puede dejar en su sitio alguno de los pinos caídos y dar la oportunidad a cientos de especies que viven de la madera muerta para desarrollarse. Pienso en hongos, insectos, aves insectívoros, etc. Muchos de los insectos que aparecen en inventarios de la Dehesa o que han sido recopilados allí ya no se han vuelto a encontrar. La presencia de madera muerta sin duda les puede ayudar a reconquistar nuestro bosque urbano.

Hasta la próxima cita.


Serie Botánica para todos en la Dehesa de la Villa:
- I - Flores y semillas de olmos y fresnos
- II - Forsitia o campanilla china
- III - Floración de los cipreses
- IV - Floración de los almendros y los ciruelos rojos
- V - Floración de las praderas
- VI - Los pinos de la Dehesa
- VII - Veronica chamaepithyoides: planta desaparecida
- VIII - Cedros
- IX - Encinas
- X - Madroños
- XI - Retamas
- XII - Acacias
- XIII - Pinos caídos en la Dehesa de la Villa
- XIV - Álamos

Cardos borriqueros - Guía etnobotánica de la Dehesa de la Villa

17 de febrero de 2013

Tercera entrega de la Guía de plantas con interés etnobotánico presentes en la Dehesa de la Villa, de Sara Fernández Rosauro: el cardo borriquero, alcachofa borriquera o manto de judas. 

Ficha 3: Onopordum acanthium L.

(Foto: M. Gómez, 2008; Herbario virtual ARBA)

Nombre vulgar: cardo borriquero, alcachofa borriquera, manto de Judas
Familia: Compuestas
Distribución: por casi toda Europa
Descripción: hierba bienal de hasta 2 m de altura, muy ramificada, espinosa y cubierta de un tomento blanquecino. Los tallos presentan alas espinosas; las hojas son alternas, con indumento algodonoso, más abundante por el envés y borde con lóbulos triangulares acabados en espinas. Las flores son tubulares, de color púrpura claro, agrupadas en cabezuelas solitarias, terminales, rodeadas por brácteas espinosas estrechas. Florece a principios de verano
La puedes encontrar: es frecuente verla en los bordes de caminos y carreteras, y en zonas de huertos
Época de recolección: en la primera mitad de la primavera, antes de que florezca
Usos:
   * Uso alimenticio: aunque no parezca muy apetecible a simple vista, hay algunas citas de su uso para alimentación. Se consumen los peciolos y el nervio central y como verdura cocinada. Primero se pelan las hojas de la misma forma que se hace con el cardillo
   * Uso medicinal: sin uso relevante
Observaciones: puede convertirse en un problema para los agricultores porque se propaga fácilmente debido a que cada planta puede producir más de 20.000 semillas que se dispersan por el viento
Bibliografía:
- Blanco, E., Monedero, J. (2010). Dehesa de la Villa: Naturaleza en la Ciudad. Ayuntamiento de Madrid, Madrid.
- www.invasive.org
- Tardío, J., Pascual, H., & Morales, R. (2004). Alimentos silvestres de Madrid. Guía de las plantas y setas de uso alimentario tradicional en la Comunidad de Madrid. Ediciones La Librería, Madrid.


Guía etnobotánica de la Dehesa de la Villa:
- Presentación y Ficha 1: Malva silvestre
- Ficha 2: Encina
- Ficha 3: Cardo borriquero

La plantación vecinal 2013 y otras notas de actualidad

30 de enero de 2013

Reportaje gráfico de la plantación anual celebrada el domingo 20-enero-2013 y otras noticias de actualidad de la Dehesa de la Villa.

Los vecinos y amantes de la Dehesa de la Villa tuvimos ocasión de celebrar una nueva plantación el pasado domingo día 20 de enero. El evento se organiza conjuntamente entre la Unidad de Parques Históricos y de Especial Protección y las entidades vecinales de la Mesa de Participación Ciudadana. Supone una excelente oportunidad para los vecinos de involucrarse activamente en el mantenimiento de la Dehesa; y para las Asociaciones, de mostrar la labor que realizamos en pos de conservar y divulgar los valores de este entorno madrileño.

Quizá debido a las adversas condiciones meteorológicas que se dieron durante los días previos y la amenaza de lluvia para el día de la plantación, la asistencia este año fue algo menor que en años anteriores. Aun así, pudo verse gran afluencia de niños y mayores, familias enteras, dispuestos a plantar sus árboles en la Dehesa.

Los primeros asistentes comienzan a distribuirse por las zonas acotadas para la plantación.
(Foto: A. Morato, 2013)

Para este año, la zona seleccionada fue la vaguada central para replantar con encinas y retamas. Por escasez de medios, el número de plantones disponibles este año fue menor que en anteriores ocasiones, por lo que se decidió proveer también bellotas de encina y roble para su siembra.

A la izquierda, folleto con las instrucciones para la siembra de bellotas. A la derecha, uno de los sacos con bellotas que proporcionó la Asociación de Amigos de la Dehesa.
(Fotos: A. Morato, 2013)

Adicionalmente, y a modo simbólico, se proporcionaron algunos pinos crecidos para su plantación por parte de las Asociaciones.

Arriba, el pino de la Asociación de Amigos de la Dehesa, dispuesto para ser plantado.
En el medio, niños y mayores se afanan en cavar un hoyo para el pino.
Debajo, Andrés Revilla, actual presidente de la Asociación con algunos de los niños que ayudaron a plantar nuestro pino.
(Fotos: A. Morato, 2013)

Terminadas de plantar las encinas y retamas, nos dirigimos a la ladera izquierda de la vaguada central, que había sido preparada expresamente para la siembra de bellotas. Y así, entre todos, en poco tiempo se plantaron varios kilos de bellotas.

Arriba, la ladera habilitada para la siembra de bellotas.
En el medio, vista de los participantes sembrando las bellotas.
Debajo, detalle de uno de los hoyos sembrados con bellotas tal como se indicaba en las instrucciones.
(Fotos: A. Morato, 2013)

La mañana se completó con un cuentacuentos en el CIEA para los más pequeños; y con paseos, reencuentros y charlas entre amigos y vecinos, animados aperitivos en los quioscos de la zona... Un año más, con la satisfacción de haber cumplido el objetivo de conseguir la participación ciudadana y de haber disfrutado viendo a los más pequeños con qué interés cavaban para tener su arbolito en la Dehesa.

Urracas y bellotas.
Apenas un día después de realizada la plantación, se pudo observar cómo una banda de urracas (entre 20 y 30) se dedicaban a la labor de desenterrar sin descanso para comerse las bellotas que con tanto celo e interés habían sembrado los vecinos. Sorprende la tenacidad de estas aves que, tras ser espantadas, vuelven una y otra vez, disgregadas en grupos más pequeños. Parece ser ley de la naturaleza que lo que unos se dedican a construir otros se empeñan en desmontar.

Arriba, las urracas merodeando por el lugar de la plantación.
Debajo, agujeros abiertos por las urracas en busca de las bellotas.
(Fotos: Archivo Amigos de la Dehesa, 2013)

No obstante, nuestro experto en botánica, Andrés Revilla, nos comenta:
"Es común que tras las bellotadas se pasen los animales silvestres a rebuscar semillas. Lo han hecho toda su vida. Buscan siempre en la tierra removida. No es grave, nunca se llevan todas. Una táctica para engañarlas es dejar bellotas vanas en la superficie, sin enterrar. Las comen y no vuelven, se dan por satisfechas.
Lo normal es sembrar unas 3000 bellotas por hectárea para terminar con unas 60 encinas grandes al cabo de los años. No hay que preocuparse, porque en la plantación del domingo se pusieron bellotas de sobra para la zona. Las que no son desenterradas germinan sin problema, luego empiezan a competir entre ellas.
Lo importante no es el tallo aéreo que podamos ver. La clave es la raíz: que profundice y forme una buena cepa. Si eso se logra la encina no morirá ni de sequía ni por corte accidental pues siempre rebrotará. Puede tirarse muchos años haciendo cepa y no mostrar crecimiento exterior importante. Un buen día de un lejano año empezará a tirar y formará el tronco principal arropado por tallos más débiles que lo protegen.
Criar una encina es algo lento, pero el resultado es excelente".

Al fin y al cabo, las urracas son menos dañinas que el homo sapiens.

Otras noticias de actualidad de la Dehesa: noviembre 2012 – enero 2013.

Declaración BIC.
La propuesta para declarar la Dehesa Bien de Interés Cultural sigue su curso administrativo y está lista para ser publicada próximamente en el BOCAM. Una vez publicada, se abrirá el periodo de alegaciones y, de no haber ninguna en contra, se piensa que la declaración BIC quede definitivamente aprobada.

Cierre de la carretera del Fabiola.
Tal como informábamos en la pasada edición de noticias, existía la intención de instalar una barrera a la entrada de la carretera que conduce desde Francos Rodríguez hacia el Fabiola de Mora y Aragón. Finalmente, ha habido que descartar la iniciativa porque Madrid Salud, entidad de la que depende el Fabiola, considera que no es compatible con los servicios judiciales de reconocimiento a detenidos que se prestan en el centro durante todos los días del año y a cualquier hora. Las instalaciones técnicas que se requerirían (videovigilancia, seguro de asistencia 24 horas, etc.) hacen económicamente inviable la instalación de una barrera.

Se intentará, no obstante, hacer cumplir la prohibición de estacionamiento actualmente en vigor y realizar cierres parciales los fines de semana para el uso lúdico de la carretera (patines, bicis, etc.).

Circuito de cross.
Se ha terminado de instalar los hitos para la demarcación del circuito de cross de 4 km recientemente presentado e inaugurado con ocasión del XXX Cross C. Poetas celebrado el pasado mes de diciembre.

Uno de los hitos que demarcan el circuito de cross.
(Foto: A. Morato, 2013)

Gatos.
El servicio de recogida de animales de Madrid Salud ha comenzado la retirada de gatos de las Casas del Canal y la Casa del Escudo. Los animales son atrapados en jaulas y trasladados, sin ningún daño para ellos, a las instalaciones de Centros de Protección Animal donde, quien lo desee, puede hacerse cargo de ellos.

(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2012)

Más actos vandálicos.
Ya hemos denunciado aquí en anteriores ocasiones la conducta vandálica de algunos incívicos que la emprenden con el mobiliario, los elementos históricos e incluso la vegetación de la Dehesa.

El comienzo del año 2013 nos volvió a traer otro ejemplo de vandalismo, en esta ocasión en el solárium del Cerro de los Locos. Es triste la forma que tienen algunos de festejar el año nuevo.

Así apareció en la mañana del 2-enero-2013 el solárium antiguo del Cerro de los Locos después del paso de los vándalos.
(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2013)

Botánica para todos en la Dehesa de la Villa (XII)

16 de enero de 2013

Nueva entrega de la serie Botánica para todos... en la que Andrés Revilla nos ilustra sobre las acacias.

"Las acacias.
Cuando hablamos de acacias en Madrid tenemos tres referentes en lo que a conocimiento popular se refiere: Gleditsia triacanthos, Sophora japonica y Robinia pseudoacacia. Todas ellas tan distintas de las auténticas acacias que es curioso que se las conozca con este nombre.

G. triacanthos es la llamada acacia tres espinas, por alusión a la forma de sus magníficas defensas antihervíboros. Sus legumbres son grandes, planas y curvadas como una falcata ibérica, recuerdan a las algarrobas. S. japonica presenta legumbres cilíndricas y estranguladas en lomentos, no tiene espinas. R. pseudoacacia tiene frutos planos y muy pequeños. Sus espinas se distribuyen por la corteza joven y su flor es conocida popularmente como “pan y quesillo”.

Fruto de Gleditsia en la Dehesa de la Villa.
(Foto: A. Revilla, 2012) 

Espinas de Gleditsia en la Dehesa de la Villa.
(Foto: A. Revilla, 2012)

En las plantaciones de la Dehesa del siglo XIX se utilizaron Gleditsia de una variedad denominada inermis por la ausencia de espinas. Aún pueden verse ejemplares de la época en la zona que queda por debajo del CIEMAT. La variedad espinosa se había utilizado como planta de setos, pues cuanto más se la poda más púas produce. Hay restos de estos setos en la zona que rodea el vivero de la UCM y muchos otros sitios. Junto a la Sophora se plantó para sombrear la Senda Real que salía del Buen Retiro y que cruzando por el límite de la Dehesa se dirigía hacia El Pardo, hoy calle de Francos Rodríguez, donde aún quedan ejemplares de aquellos. Es nativa de Norteamérica.

Arriba, una ardilla comiendo Gleditsia en la Dehesa de la Villa. Debajo, los frutos roídos.
(Fotos: A. Revilla, 2012)

Sophora japonica, ahora llamada Styphnolobium japonicum, es nativa de China y Japón. La variedad más cultivada es la pendula. Forma bellos árboles de copas globosas. Sus frutos pegajosos se dispersan fragmentándose de manera natural.

Sophora japonica en la Dehesa de la Villa.
(Foto: A. Revilla, 2012)

Fruto de Sophora japonica en la Dehesa de la Villa.
(Foto: A. Revilla, 2012)

Robinia pseudoacacia es natural de los Apalaches. Su fuerte madera se utiliza para hacer toneles y baldes de madera. Es muy común en paseos. Es buena fijadora de nitrógeno en el suelo, por lo que enriquece los suelos donde crece. Hay una bonita cultivariedad de flor rosa poco utilizada en Madrid, la “casque rouge”.

Frutos de Robinia en la Dehesa de la Villa.
(Foto: A. Revilla, 2012)
 
 Espinas de Robinia en la Dehesa de la Villa.
(Foto: A. Revilla, 2012)

Otras acacias menos comunes son las llamadas mimosas, Acacia dealbata. Estas sí son auténticas acacias. Su floración amarilla es muy temprana y perjudicial para los alérgicos. Prolifera en los parques nuevos aunque su adaptación a Madrid no es buena debido al frío invierno. En grandes áreas del norte y noroeste peninsular se ha convertido en planta invasora con desastrosos resultados para la vegetación y fauna autóctonas. Son nativas del sureste australiano. Su madera es muy dura y suelen crecer retorciéndose sobre si mismas, lo que genera tensiones en la madera que terminan produciendo rotura de ramas. A diferencia de las grandes acacias del paisaje de sabana africano, como la karoo o acacia camello, estas no tienen espinas.

Fruto de acacia karoo o camello en Namibia.
(Foto: A. Revilla, 2006)

Todas ellas pertenecen a la compleja familia de las leguminosas o familias próximas como las mimosáceas (Mimosa púdica) y cesalpináceas (acacia de Constantinopla).

Fruto de Cesalpinea en la Dehesa de la Villa.
(Foto: A. Revilla, 2012)

Hasta la próxima cita".


Serie Botánica para todos en la Dehesa de la Villa:
- I - Flores y semillas de olmos y fresnos
- II - Forsitia o campanilla china
- III - Floración de los cipreses
- IV - Floración de los almendros y los ciruelos rojos
- V - Floración de las praderas
- VI - Los pinos de la Dehesa
- VII - Veronica chamaepithyoides: planta desaparecida
- VIII - Cedros
- IX - Encinas
- X - Madroños
- XI - Retamas
- XII - Acacias
- XIII - Pinos caídos en la Dehesa de la Villa
- XIV - Álamos

Guía etnobotánica de la Dehesa de la Villa: Ficha 2

8 de enero de 2013

Segunda entrega de la Guía de plantas con interés etnobotánico presentes en la Dehesa de la Villa, de Sara Fernández Rosauro. En esta ocasión, la encina, sobre la que ya hemos publicado otro artículo de la serie de Andrés Revilla, Botánica para todos.

Ficha 2: Quercus ilex subsp. ballota

(Foto: A. Revilla, 2008)

Nombre vulgar: encina, carrasca, chaparro
Familia: Fagáceas
Descripción: árbol de hasta 15 m, frecuentemente con copa ancha debido a la poda, o arbusto que forma matorral espeso. Hojas perennes, coriáceas, verde parduscas por el haz y blanquecinas por el envés, las superiores de borde liso u ondulado, las inferiores con los nervios terminados en pinchos, pecioladas, elípticas, a veces agudas. Flores amarillentas, las masculinas agrupadas en ramillas o amentos colgantes, las femeninas agrupadas en menor número, axilares. Fruto con una cúpula escamosa y un aquenio elipsoidal, marrón en la madurez, que se desprende y es lo que se llama bellota
La puedes encontrar: en todo tipo de sustratos, y a pesar de su hoja perenne aguanta todo tipo de inclemencias climatológicas
Época de recolección: las bellotas se recogen en otoño, cuando están maduras y se desprenden fácilmente de la cúpula
Usos:
   * Uso alimenticio: se pueden comer crudas acompañadas con pan; asadas; o cocidas con anís. En las épocas de escasez se consumían mezcladas con trigo y otros granos para fabricar pan. También se usa en la alimentación para el ganado
   * Uso medicinal: la corteza junto con las hojas y las bellotas se ha utilizado en medicina popular por sus propiedades astringentes
   * Otros usos: como combustible, tanto en forma de leña como de carbón
Observaciones: es el árbol más característico e importante de los bosques esclerófilos mediterráneos, que constituyen la vegetación potencial de la mayor parte de la Península
Bibliografía:
- Blanco, E., Monedero, J. (2010). Dehesa de la Villa: Naturaleza en la Ciudad. Ayuntamiento de Madrid, Madrid.
- López G., (2004): Guía de los árboles y arbustos de la Penínusla Ibérica y Baleares
- Tardío, J., Pascual, H., & Morales, R. (2004). Alimentos silvestres de Madrid. Guía de las plantas y setas de uso alimentario tradicional en la Comunidad de Madrid. Ediciones La Librería, Madrid.


Guía etnobotánica de la Dehesa de la Villa:
- Presentación y Ficha 1: Malva silvestre
- Ficha 2: Encina
- Ficha 3: Cardo borriquero

Guía etnobotánica de la Dehesa de la Villa

10 de diciembre de 2012

Sobre las plantas silvestres de uso alimenticio, medicinal... presentes en la Dehesa de la Villa. Presentación de la Guía y primera ficha: Malva sylvestris L. (Malva silvestre).

A lo largo de la Historia, muchas sociedades se han beneficiado de las propiedades de las plantas para su uso en diferentes aspectos de la vida cotidiana (alimentación, curación de enfermedades, fabricación de útiles o herramientas, ritos y celebraciones, etc.). La Etnobotánica es la disciplina científica encargada de estudiar la relación que los hombres mantienen con su entorno vegetal, no sólo desde una perspectiva actual, investigando el uso y aprovechamiento que puede obtenerse de las plantas, sino también desde una perspectiva histórica, mediante la recuperación y el estudio del conocimiento que las sociedades, etnias y culturas de todo el mundo han tenido sobre ellas.

La Dehesa de la Villa, como no podía ser menos tratándose de un espacio verde donde aún hay zonas de vegetación silvestre, ha sido tradicionalmente aprovechada por sus vecinos para proveerse de plantas en sus diferentes usos (juncos, hierbas, piñones, madera, etc.). Si bien la biodiversidad de la Dehesa se ha reducido en los últimos años a consecuencia de los cuidados de mantenimiento, que incluyen la eliminación de "malas hierbas", son muchas las especies que están todavía presentes o que han sido documentadas en algún momento en la Dehesa de la Villa. Con el propósito de inventariar las más importantes de ellas, nace este proyecto de elaborar una Guía etnobotánica que presentamos a continuación.

Lo hacemos de la mano de Sara Fernández Rosauro. Aparte de Amiga de la Dehesa de la Villa, Sara es Ingeniera Técnica Agrícola por la UPM y posgrado en Recursos Fitogenéticos. Ya hemos publicado aquí su excelente proyecto fin de carrera Plan de mejora de la Dehesa de la Villa con la participación de las asociaciones vecinales, sobre el que editamos también una publicación monográfica. Agradecemos enormemente a Sara esta colaboración que iniciamos ahora y que esperamos sea del interés de todos los amantes de la naturaleza.

Especies silvestres con uso etnobotánico en la Dehesa de la Villa.
© Sara Fernández Rosauro; reproducido con permiso de la autora.

Este proyecto consistirá en la publicación mensual de fichas de plantas silvestres que se presentan en la Dehesa de la Villa y que tienen un uso para el hombre, tanto alimenticio como medicinal como otros usos interesantes. De esta manera podrán conocer las plantas que esconde la Dehesa útiles en su vida cotidiana, para conocer mejor este parque y de esta manera cuidarlo correctamente.

Según la FAO (1989) los Recursos Fitogenéticos se definen como “el material hereditario con valor económico, científico o social contenido en las especies”. Este material supone una gran riqueza en variabilidad biológica, y debe ser conservado en la actualidad para asegurar su permanencia en los próximos años, puesto que, como todos sabemos, la pérdida de biodiversidad es un hecho que todos debemos combatir. Los Recursos Fitogenéticos son plantas silvestres o cultivadas, y su conservación puede llevarse a cabo in situ (en su hábitat natural si se trata de material silvestre, o en finca si se trata de plantas cultivadas) o ex situ (mediante el almacenamiento en condiciones óptimas de semillas, material vegetativo, etc).

Fotografía 1: muestra la gran biodiversidad de la familia de leguminosas.

Fotografías 2 y 3: muestran la conservación de los Recursos Fitogenéticos in situ y ex situ, respectivamente.

Existen organismos públicos y privados encargados de la conservación de los Recursos Fitogenéticos. Gracias a la biodiversidad que presenta la Dehesa de la Villa, podemos contribuir a esta interesante y necesaria iniciativa, inventando formas de conservar el material de que aquí se dispone, en un banco de semillas (conservación ex situ) o en el propio parque donde las podemos encontrar de forma silvestre (conservación in situ). De tal manera que la biodiversidad que aún queda en la Dehesa de la Villa, pueda mantenerse.

Pero para poder conservar nuestra biodiversidad, primero hay que conocerla, y para ello llevaremos a cabo este pequeño proyecto con la publicación periódica de fichas etnobotánicas.

 
Ficha 1: Malva sylvestris L.

(Fotos: Herbario virtual ARBA)

Nombre vulgar: Malva
Familia: Malváceas
Descripción: planta herbácea bienal o perenne, con tallos de hasta 80 cm de altura. Hojas con nerviación paralela, generalmente con cinco lóbulos profundos, bordes dentados, y un largo peciolo. Flores axilares, con cinco grandes pétalos de color violáceo, con marcadas nervaduras más oscuras. Los numerosos estambres están soldados por los filamentos y reunidos en un solo haz. El fruto está compuesto de varias piezas dispuestas radialmente como los trozos de una tarta (esquizocarpo)
La puedes encontrar: en caminos, corrales, escombreras, etc.
Época de recolección: florece en primavera y verano
Usos:
   * Uso alimenticio: se pueden consumir los frutos inmaduros sin ninguna preparación previa. Fueron y son muy apreciados en el entorno de la Dehesa de la Villa, donde son conocidos como “chocolatitos”
   * Uso medicinal: la malva es una de las especies de uso medicinal más generalizado. La infusión de sus flores, solas o en mezcla con otras especies, sirve para curar catarros
Observaciones: en la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, no se contempla esta especie en ninguno de los apartados de protección especial
Bibliografía:
- Blanco, E., Monedero, J. (2010). Dehesa de la Villa: Naturaleza en la Ciudad. Ayuntamiento de Madrid, Madrid.
- Köhler's Medizinal-Pflanzen in naturgetreuen Abbildungen mit kurz erläuterndem Texte : Atlas zur Pharmacopoea germanica, Volume 1 of 3
- Tardío, J., Pascual, H., & Morales, R. (2004). Alimentos silvestres de Madrid. Guía de las plantas y setas de uso alimentario tradicional en la Comunidad de Madrid. Ediciones La Librería, Madrid.

Guía etnobotánica de la Dehesa de la Villa:
- Presentación y Ficha 1: Malva silvestre
- Ficha 2: Encina
- Ficha 3: Cardo borriquero