Blog de la Asociación Cultural Amigos de la Dehesa de la Villa
Obra registrada - Licencia de uso


La piscina Tritón – Fotografías antiguas de José Luis Berzal; 1952

19 de noviembre de 2011

Sobre la Tritón, una de las piscinas históricas en los alrededores de la Dehesa de la Villa.

En anteriores ocasiones hemos publicado en este blog imágenes de la colección de fotografías que José Luis Berzal ha puesto a nuestra disposición. Traemos hoy unas cuantas más para ilustrar este estudio acerca de una de las piscinas históricas que hubo cerca de la Dehesa de la Villa, la piscina Tritón.

Las fotos de J. L. Berzal que se incluyen en este artículo se reproducen con la autorización por parte del autor a la Asociación Cultural Amigos de la Dehesa la Villa; cualquier uso posterior por terceros deberá ser aprobado expresamente por el autor.

(Foto: J. Luis Berzal, 1952)

La piscina, situada en la calle Francisco de Diego, número 15, pertenecía al Club Natación Tritón, de ahí su nombre. Se inauguró un jueves 29 de agosto de 1935, con unas pruebas de natación en las que, además de los anfitriones, participaron los clubes Lago y Canoe N.C., seguidas por una merienda para los asistentes y una exhibición de saltos.

Enseguida cobró bastante renombre y en los años siguientes se celebraron diferentes competiciones y festivales de natación.

(Foto: J. Luis Berzal, 1952)

En los años 50, época a la que pertenecen las fotos del artículo, la piscina seguía siendo federada, pero de acceso público, al igual que las Stella, Lido, El Carmen, El Lago, Las Fuentes y Kandusi –ésta también cercana a la Dehesa de la Villa-. Todas ellas, junto con la Municipal, Florida, Playa de Madrid, Villa Rosa, Zamba, Safari..., las piscinas de algunos hoteles de lujo y las de algunos clubes privados (Canoe, Real Madrid, Aero Club, Puerta de Hierro, Club de Campo, Apóstol Santiago, Parque Móvil Ministerios y Canal de Isabel II) constituían las opciones acuáticas madrileñas en aquel entonces. Como curiosidad, diremos que el precio de la entrada oscilaba entre las 12 y 45 pesetas (datos de 1957).

(Foto: J.L. Berzal, 1952)

En la década de los 60 la piscina todavía seguía en pie. Una noticia de 1967 informa del suceso en el que un chaval de 14 años pereció ahogado en la piscina a causa de un desvanecimiento. Encontramos igualmente un anuncio posterior, de 1969, de una promoción de viviendas que incluye un plano de situación en el que aparece referenciada la Tritón.


La piscina desapareció a mediados de los años 70, como resultado de la cuarta fase de remodelación del polígono Francos Rodríguez que afectaba a las calles Tremp, Noguera Pallaresa –hoy Valle de Arán-, Valls Ferrera y Francisco de Diego.

Vistas aéreas comparativas de la zona donde se encontraba la piscina Tritón.
Arriba, en 1961-67 con la piscina recuadrada en rojo, en la manzana delimitada por las calles Tremp, Francisco de Diego, Valls Ferrera y al sur, el canalillo.
En el medio, vista de 1975 tras las obras del polígono Francos Rodríguez que afectaron a la manzana: nótese que se ha remodelado la intersección de las calles Francisco de Diego y Federico Rubio; se ha modificado el trazado de la calle Valls Ferrera; en paralelo al canalillo, que ha perdido parte de su arbolado, discurre una nueva calle, Noguera Pallaresa, que sería posteriormente absorbida por la calle Valle de Arán; otra calle nueva, Almirante Francisco Moreno, prolonga la Avda. de Pablo Iglesias hacia la Universitaria y corta el canalillo; se ha construido un nuevo puente para salvar la intersección de Federico Rubio con Almirante Francisco Moreno; y, por último, aparecen las primeras nuevas urbanizaciones de la zona (Gredos, Siete Picos, Peñalara...).
Debajo, la zona en 2010 ya completamente urbanizada.
(Mosaico ortofotomapas 1961-67, Ortofotomapa Comunidad 1975 y Ortofotomapa Madrid capital 2010; Planea CAM)

Por último, mencionaremos que el humorista Miguel Gila hace referencia a la piscina Tritón en sus memorias Y entonces nací yo. Memorias para desmemoriados, (1995): “Mariano García de la Puerta ha sido, sin lugar a dudas, aunque olvidado, el mejor delantero de la historia del fútbol español. [...] Decían que, además de ser un gran jugador, era carterista y maricón. Tal vez fuese verdad, pero para mí y para todos los chavales del barrio, García de la Puerta era un ídolo, porque no sólo era un fenómeno con el balón en los pies sino uno de los mejores saltadores de trampolín de la época. Él me enseñó, en la piscina Tritón, todos esos saltos que, años más tarde, me permitieron ganar el campeonato de saltos de Castilla en la piscina Samoa de Valladolid, dos años consecutivos”.

Fauna en la Dehesa de la Villa - Diario de campo: Septiembre y octubre

10 de noviembre de 2011

Nueva entrega de los cuadernos de campo de Pepe Monedero sobre la Fauna en la Dehesa de la Villa, en los que nos describe la naturaleza de la Dehesa a lo largo de los meses.

"Septiembre suele ser un mes de transición donde se pasa del verano al otoño, y es sobre el día veintiuno de este mes cuando se produce el equinoccio de otoño, lo que supone que se iguale la duración del día y de la noche. Sobre este mes hay un refrán que dice “Septiembre o seca las fuentes o se lleva los puentes“, lo que alude a que puede ser una continuación del verano con tiempo bastante caluroso y sin apenas lluvias, con lo que la sequía estival se prolongue, incluso como ha pasado este año hasta bien entrado el mes de octubre, o por el contrario producirse un temporal de lluvias a partir de mediados del mes, con un descenso de las temperaturas y una entrada de lleno en el otoño.

En cualquier caso, se produce una disminución del calor estival con unas temperaturas más cada vez más frescas a medida que avance el mes. Esto permite una mayor actividad de la fauna, y para las plantas el final del largo verano mediterráneo, aunque el aspecto general del pastizal silvestre en este mes sigue siendo el de los meses de verano, colores de paja seca agostada con abundancia de cardos, exceptuando las zonas de césped que se mantienen verdes gracias a los continuos riesgos que reciben. No obstante, es una época de abundante maduración de frutos como moras, escaramujos, majuelas, endrinos, etc., que serán consumidos por muchas especies necesitadas de estos imprescindibles recursos alimenticios. También en estas fechas se pueden recoger ya los piñones que empezaron a caer de las piñas que maduraron el mes anterior.

Recordar que muchas especies de aves se encuentran en este mes en pleno viaje migratorio camino de Afríca, y que se generaliza el paso de aves europeas de zonas más septentrionales, la mayor parte insectívoras, por el centro de la Península Ibérica. Son buenas fechas para observar aves en paso poco frecuentes en la Dehesa el resto del año. Entre estas especies podemos destacar en la Dehesa el papamoscas cerrojillo, ave fácil de observar durante el paso migratorio postnupcial, reconocible por los movimientos nerviosos de las alas y la visible mancha blanca que presenta en ellas, además del continuo movimiento de la cola de arriba a abajo. También es posible observar en este mes a mosquiteros musicales, currucas, etc. y para finales de mes se habrán marchado casi todas las aves estivales que regresaron en primavera para criar, y ahora se marchan a sus cuarteles de invierno.

En cuanto a los invertebrados siguen siendo muy frecuentes, como es el caso de las hormigas con sus hormigueros cada vez más voluminosos llenos de semillas y plantas a su alrededor, y sus visibles caminos entre la vegetación seca con una intensa actividad. Se ven también algunos saltamontes, diversas especies de mariposas como chupaleche, colias común, etc. escarabajos, abejas, avispas, moscas, etc. También desde mediados o finales de mes según los años, se produce un fenómeno conocido popularmente como los hilos de la virgen, que consiste en miles de fragmentos de telas de araña que surcan el cielo por todas partes, y quedan pegados en verjas, plantas, y cualquier objeto al que se enganchen. Los hilos de seda son secretados por ejemplares jóvenes de ciertas arañas para dispersarse aprovechando la fuerza del viento.

(Foto: J. Monedero, 2011)

Muchas de estas jóvenes arañas constituyen el alimento de las lagartijas, que durante este mes siguen en plena actividad, pudiéndose ver los jóvenes del año que nacieron en los meses anteriores.

En cuanto a los mamíferos, podemos seguir viendo a los murciélagos en plena actividad comiendo al vuelo innumerables insectos, y a las ardillas devorando piñones, pues en estas fechas constituyen un abundante alimento, siendo habitual ver en el suelo, debajo de los pinos piñoneros, montones de brácteas de las piñas abiertas y comidas por estos animales.

(Foto: J. Monedero, 2011)

A finales de Septiembre suele producirse un rebrote de calor y de condiciones casi veraniegas, el Veranillo de San Miguel, que puede prolongarse hasta bien entrado el mes de octubre, como ha ocurrido este año 2011. Lo normal es que en el mes de octubre se empiecen a notar ya las condiciones otoñales de manera más patente, los días ya se acortan de manera notable sobre todo a finales de mes, que junto con el cambio de hora hace que este fenómeno sea más notorio. Son frecuentes las borrascas que traen viento y lluvias en cantidad importante, que junto con las todavía suaves temperaturas dan lugar a un proceso de revitalización de la Naturaleza conocido como “Otoñada“, que después del largo periodo estival podría comparase con una segunda primavera. Los pastos reverdecen, empiezan a aparecer las primeras setas, muchas plantas terminan la maduración de sus frutos siendo muy importante la producción de bellotas. Este periodo de bonanza y abundancia lo aprovechan muchas especies para reproducirse de nuevo, almacenar alimento para cuando haya escasez, o comer y engordar lo más posible con el fin de prepararse para el letargo invernal, como es el caso de los murciélagos o los reptiles presentes en la Dehesa.

En cuanto a las aves, siguen pasando especies que migran hacia el sur pero cada vez en menor cantidad. A lo largo del mes, sobre todo a finales, llegan en grandes cantidades las aves invernantes a la Península Ibérica, se empezará a oír por muchas zonas de la Dehesa el inconfundible canto o reclamo del petirrojo, o del mosquitero común. También llegan grandes cantidades de palomas torcaces procedentes de muchos puntos de Europa, que incrementarán notablemente la población de palomas residentes. Las lavanderas blancas inconfundibles por su plumaje blanco y negro y el agitar constante de su larga cola, serán cada vez más frecuentes. Son buenas fechas para ver y escuchar bandos de grullas volando sobre el cielo incluso de noche, sobre todo a partir de mediados de mes, también bandos de gaviotas sobre todo a primera y última hora del día.

(Foto: J. Monedero, 2011)

Los reptiles como lagartijas y alguna culebra, en cuanto llegue el tiempo fresco y húmedo, o bajen significativamente las temperaturas, buscarán refugio para hibernar.

Los insectos serán cada vez más escasos sobre todo a finales de mes, pero antes de eso y con las primeras lluvias, las reinas aladas de algunas especies de hormigas abandonan en gran cantidad los hormigueros para realizar sus cópulas y fundar nuevos hormigueros. Esto supone una interesante fuente alimenticia para diversas especies de animales que aprovechan este recurso. Todavía se podrán ver en este mes algunas especies de mariposas como sofía, chupaleche, colias común, alguna esfinge colibrí, o saltamontes de alas azules, avispas, etc.

(Foto: J. Monedero, 2010)

El murciélago común, especie presente en la Dehesa, tiene su celo en el otoño, no obstante en cuanto los insectos sean cada vez más escasos y bajen las temperaturas notablemente, se retirarán a sus refugios para hibernar.

En Octubre los cedros empiezan a desprender su polen de un color blanco-amarillento, procedente de las flores poco llamativas de estos árboles. Este proceso se puede prolongar durante dos o tres meses, pudiéndose a partir de estas fechas encontrar al pie de estos árboles las formaciones florales de forma cilíndrica, con el suelo cubierto en muchas ocasiones con abundante polen.

Otro de los fenómenos característicos de estas fechas que es más patente a partir de este mes, es la caída de las hojas de los árboles y arbustos caducifolios, que previamente adquirirán vistosos y bellos colores principalmente amarillos, rojos y marrones según la especie, siendo esto producido por la progresiva degradación de la clorofila, que hace que aparezcan otros pigmentos que se encontraban enmascarados. Además, será a partir del siguiente mes cuando muchas plantas entrarán en reposo vegetativo, pero es tema para otro capítulo".


Serie Fauna en la Dehesa de la Villa - diario de campo:
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- Noviembre - diciembre

Guía micológica de la Dehesa de la Villa: Fichas 11, 12 y 13

3 de noviembre de 2011

Ficha 11 (Geastrum striatum), Ficha 12 (Geastrum parvistriatum) y Ficha 13 (Lycoperdon perlatum) de la Guía Micológica de la Dehesa de la Villa, de José Castillo Pollán, Josetas.

En plena temporada de setas, y aunque este año no esté siendo especialmente abundante por las escasez de lluvias a principios del otoño, traemos tres nuevas fichas con hongos que pueden encontrarse por estas fechas en la Dehesa de la Villa.

Recordamos a todos los lectores el riesgo de consumir las setas de la Dehesa, incluso aquellas identificadas como comestibles, tal como explicamos en la presentación de la Guía micológica.

Ficha 11: Geastrum striatum

(Foto: J. Castillo; tomada en la Dehesa de la Villa, 08-11-2009)

Geastrum: de las palabras griegas geo, tierra, y aster, estrella, significa estrella de tierra.
Striatum: del latín, striatum, estriado.

Hongo que desarrolla unos cuerpos fructíferos llamados basidiomas, con un exoperidio de 20 - 35 mm de diámetro. Se abre en hasta siete brazos, lo que le da forma de estrella. El peristoma o parte fértil es de forma redondeada, con un ápice estriado por el cual salen las esporas al exterior.

Esporada: de color pardo.

Toxicidad: no comestible.

Notas: es muy parecida a la Geastrum parvistriatum (ver ficha 12). Suele ser abundante en la parte baja de la Dehesa de la Villa, entre los cedros.

Ficha 12: Geastrum parvistriatum

(Foto: J. Castillo; tomada en la Dehesa de la Villa, 02-11-2008)

Geastrum: de las palabras griegas geo, tierra, y aster, estrella, significa estrella de tierra.
Parvistriatum: del latín, parvus, pequeño, y striatum, por su parecido con pequeños Geastrum striatum.

Hongo, al principio hipogeo (de hábitat subterráneo), al madurar emerge a la superficie y se abre en forma de estrella, con entre cinco y nueve brazos (licineas) de forma irregular que dejan ver el exoperidio. De forma globosa de 5 a 22 mm de diámetro, presentan el ápice en forma estriada y puntiaguda.

Notas: especie identificada y descrita por primera vez en 2007 (J.C. Zamora y F. D. Calonge). Agradecemos a Gabriel Moreno Horcajada la identificación del ejemplar encontrado en la Dehesa de la Villa.

Ficha 13: Lycoperdon perlatum

(Foto: J. Castillo; tomada en la Dehesa de la Villa, 21-11-2010)

Lycoperdon: proviene del griego lukos, lobo, y perdomai, aire expulsado por los intestinos, por la forma de expulsar las esporas al ser presionado.
Perlatum: del latín, perlatum, perlado, por el aspecto de su carpóforo cubierto de aguijones blancos como perlas.

Hongo comúnmente conocido como "pedo de lobo". De forma como de pera con la parte inferior más estrecha que la superior, puede tener un diámetro entre 2 y 6 cm. La parte superior, en la cual se encuentran las esporas, es de color blanco con pequeñas verrugas de forma cónica o redonda. De joven, la parte interna es blanca y comestible pero no apreciada; con la edad, se transforma en una masa polvorienta de color parda que, al presionarse, sale del interior por un pequeño orificio en la parte superior llamado ostiolo.

Esporada: de color pardo tabaco.

Toxicidad: comestible en estado joven cuando el interior está totalmente blanco; no es de gran calidad.

Notas: muy frecuente y abundante en la Dehesa de la Villa. En la fotografía puede observarse, en la parte superior, un ejemplar cortado con la gelba totalmente blanca y, en la parte inferior, otro ejemplar ya maduro en el que se aprecia la abertura u ostiolo.

Actualidad de la Dehesa: septiembre - octubre 2011

26 de octubre de 2011

Recuperación de los frutales del Cerro de los Locos; adiós a un pino de 120 años con restos de metralla de la Guerra Civil; avances en el proceso de solicitud BIC; nueva publicación de los Amigos de la Dehesa.

Recuperación de los frutales del Cerro de los Locos.
En anteriores artículos hemos informado de los actos vandálicos que arrasaron con varias decenas de árboles frutales en las inmediaciones del Cerro de los Locos y de las actuaciones que se habían venido realizando para tratar de recuperar la mayor parte posible.

Nos complace poder informar hoy de que dichas actuaciones están dando resultados positivos. Las nuevas brotaciones obtenidas en la mayoría de los árboles a partir de la cirugía arbórea que se les tuvo que practicar permitirán formar una nueva estructura con podas de formación durante el próximo invierno. Tras ella, sólo necesitarán que se les cuide y se les respete como seres vivos que son y que ningún desaprensivo pretenda compensar sus frustraciones destrozándolos de nuevo.

En esta imagen, tomada a finales del verano pasado, podemos apreciar el
saludable aspecto que presentaban los ejemplares recuperados.
(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2011)

Muere un pino centenario en la Dehesa.
A primeros de octubre tuvo que ser talado uno de los pinos piñoneros más antiguos de la Dehesa, junto a la carretera del centro Fabiola de Mora y Aragón. Presentando los primeros síntomas de decrepitud durante el mes de agosto, se ha secado a finales del verano sin que de momento sepamos las causas ciertas de su muerte.

Tenía varias pudriciones en algunas de sus ramas, pero no parece que sea causa suficiente para un desenlace tan rápido. El perímetro de su tronco era de 234 cm y los anillos de crecimiento indicaron que contaba con una edad de 120 años, lo que hace suponer que fue puesto en la famosa plantación de 1.890.

Fue testigo de los acontecimientos históricos acaecidos en la Dehesa desde entonces, algunos de los cuales dejaron huella dentro de su madera, como un trozo de metralla encontrado de un artefacto explosivo durante la Guerra Civil, uno de los muchos que seguro contenía. Estaba alojado en su interior en la zona de los anillos de crecimiento de hace unos 70 años aproximadamente y fue localizado de forma casual al realizarse un corte con motosierra.

A la izquierda, detalle de los anillos de crecimiento del tronco con el lugar donde estaba alojada la metralla.
A la derecha, el trozo de metralla junto a un bolígrafo para formarse idea del tamaño.
(Foto: Archivo Amigos de la Dehesa, 2011)

Gran paso adelante en el proceso de declaración BIC para la Dehesa de la Villa.
La Comisión Institucional para la Protección del Patrimonio Histórico-Artístico y Natural (CIPHAN), que vela por el Patrimonio Histórico, ha manifestado su acuerdo en que se declare BIC la Dehesa de la Villa. Una vez superado este trámite, el Director General de Patrimonio, D. José Mª Ballestero, comenzará la tramitación del expediente, mediante su publicación en el boletín oficial de la Comunidad de Madrid ( BOCAM ) y en los periódicos. Es éste un trámite obligatorio para dar a conocer públicamente el expediente, de forma que quien lo considere oportuno pueda aportar las alegaciones que precise. Pasados los plazos establecidos para dicha tramitación, y de no mediar alegaciones en contra, se publicaría en el BOCAM y el objetivo estaría logrado.

Por otro lado, en nuestro artículo de actualidad del pasado mes de julio, informábamos de la  acogida favorable de la solicitud de declaración BIC para la Dehesa de la Villa por parte de la Delegada del Área de Gobierno de Medio Ambiente -Movilidad y segunda Teniente Alcalde de Madrid, Ana Botella, quien, además, nos invitaba a comunicarle nuestras "sugerencias sobre la conservación del patrimonio verde de nuestra ciudad". En respuesta a su petición, se le ha hecho llegar un escrito detallando los mecanismos de participación ciudadana a través de la Mesa de Participación y se le han trasladado diferentes sugerencias, entre ellas:
- Elaboración de una guía para promover la participación ciudadana en la conservación y mantenimiento de zonas verdes y arbolado viario.
- Plan para la creación de huertos urbanos en la Dehesa de la Villa, recuperando para ello unos terrenos pertenecientes al Canal YII y la Ciudad Universitaria que actualmente presentan un alto grado de abandono.
- Aprobación del Plan Director, que lleva un retraso de varios años.
- Supresión de tendidos eléctricos por la Dehesa.
- Ampliación de la Dehesa a terrenos arbolados del entorno sin accesos y conexiones al GR.124 (Senda Real).

Nueva publicación de los Amigos de la Dehesa: Participación Ciudadana en la Dehesa de la Villa - Sara Fernández Rosauro.
Nos enorgullece poder informar a nuestros lectores de la disponibilidad de una nueva publicación editada por nuestra Asociación de Amigos de la Dehesa de la Villa. La colaboración que hemos venido manteniendo con Sara Fernández Rosauro para divulgar su excelente trabajo sobre la mejora de la Dehesa de la Villa con la participación de las entidades ciudadanas a través de diferentes charlas-coloquio y de un artículo resumen en nuestro blog, ha quedado finalmente plasmada en esta nueva publicación.

La Participación Ciudadana en la Dehesa de la Villa es consecuencia de una ardua tarea voluntaria de sus usuarios para proteger el medio ambiente y patrimonio cultural e histórico de esta ciudad, en el marco de sus derechos como ciudadanos.

Pero no se debe hablar de pasado porque estos voluntarios defensores de valores actuales y futuros, siguen luchando para proteger la Dehesa de la Villa.


La redacción de este libro quiere contribuir a la defensa de esos valores, aportando una fundamentación técnica de los beneficios de la Participación Ciudadana, que sirva para acercar la Dehesa de la Villa a los usuarios y para ilustrar otros casos de similares características.

Sara Fernández Rosauro


Recordamos a nuestros lectores que las publicaciones de la Asociación se realizan sin ánimo de lucro. Constituyen la única fuente de financiación, que se destina íntegramente a sufragar las distintas actividades que promovemos, ya que los socios no pagan cuota alguna.
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La primitiva Dehesa de Amaniel y la encina de la antigua Universidad Central

17 de octubre de 2011

Sobre una encina centenaria, ejemplo de la vegetación de la primitiva Dehesa de Amaniel, que aún pervive en el patio de la antigua Universidad Central en Noviciado.

Hace ya algunos meses, en nuestro artículo sobre la historia de la Dehesa de la Villa esbozábamos sus orígenes como Dehesa de Amaniel. Nos ocupamos hoy de un árbol centenario que pervive en los jardines de la antigua Universidad Central (calles de San Bernardo y del Noviciado), vivo ejemplo de lo que pudo ser la vegetación de la Dehesa primitiva. Nos servimos para ello de los artículos de Andrés Revilla y Conchy Navarrete, a los que agradecemos sinceramente su colaboración. Andrés es colaborador habitual de nuestro blog: su serie Botánica para todos en la Dehesa de la Villa nos acerca periódicamente de forma amena y sencilla curiosidades sobre la vegetación de la Dehesa. Por su parte, Conchy es una estudiosa y una entusiasta de Madrid y ha publicado varios artículos sobre diversos temas históricos; además, nunca olvidaremos que fue con ella con quien organizamos, para su Asociación Amigos del Foro Cultural de Madrid, la primera visita guiada que hicimos como Asociación de Amigos de la Dehesa hace ya algunos años.

Persistencia de un arbol en un espacio verde del S. XVIII: la encina de Amaniel
Quercus ilex subsp. ballota.

Andrés Revilla, reproducido con permiso del autor.

La Dehesa de Amaniel o de la Villa toma su nombre del ballestero de Enrique II Lope de Amaniel, guarda mayor de los terrenos, por aquel entonces de caza y poblados de bosque, donde posteriormente se localizarían el monte y Dehesa de Amaniel. La Dehesa era parte de las tierras donadas en 1152 por el monarca Alfonso VII a la Villa de Madrid, según privilegio otorgado por este en Toledo el 1 de mayo. La primera referencia al lugar aparece en una sentencia de 1434, en la que se hace mención a una serie de apropiaciones habidas en los montes de Amaniel y Cantarranas.

De esta antigua dehesa no queda hoy sino su sombra, conocida como Dehesa de la Villa, en el noroeste de la ciudad. La dehesa de Amaniel ocupaba en tiempos una amplia zona uniforme de encinar carpetano y hacía de nexo entre los encinares de la actual Casa de Campo y los de El Pardo, Club de campo, Soto de Viñuelas y Cuenca Alta del Manzanares.

Fiel vestigio de aquellos encinares nos ha quedado esta maravillosa encina de 18 metros de altura y exquisita formación. Su edad puede rondar los 350-300 años. Se ubica en lo que fueron las huertas del antiguo Noviciado de padres jesuitas de San Bernardo, sobre cuyo solar se levantó posteriormente la Universidad Central.

Como resto de aquellas huertas han quedado también un hermoso, aunque dañado moral (Morus nigra) y un olivo (Olea europaea) de variedad indeterminada.

Aparece en el catálogo de árboles singulares de la Comunidad de Madrid como encina de la antigua Universidad Central de San Bernardo.

En el plano de Texeira, izquierda, podemos ver el antiguo noviciado y
los huertos donde hoy se ubica la encina.
En la vista actual, derecha, podemos ver que la manzana no ha variado
de forma y que los edificios interiores siguen el trazado de las antiguas
huertas. En el círculo se destaca la encina.

La encina del Noviciado.
Conchy Navarrete, publicado en Amigos del Foro Cultural de Madrid, Num. 4 - Primavera 2007. Reproducido con permiso de la autora.

Esta zona de Amaniel de grandes y frondosos bosques que existió en tiempos de Felipe II, fue la cuna de esta Encina centenaria testigo durante casi 400 años de romances, duelos y dramas de enamorados.

Sus antepasadas en épocas primigenias abarcaban una extensión que ocupaba más de las tres cuartas partes de la superficie madrileña. Este lugar se extendía desde la Moncloa hasta el Arroyo del Valnegral o Abroñigal donde hoy contemplamos joven y grandiosa La Castellana. La cercana Alcantarilla de Leganitos que pasaba al final de la calle de los Reyes aplacaba su sed en los calurosos veranos madrileños, y se bañaba con el agua de las torrenteras que bajaban por la calle de Amaniel, calle que dio nombre a todo un barrio cuyo origen se debe a Don Lope de Amaniel, ballestero de Enrique II de Castilla. Posteriormente dio paso a grandes fincas o pueblas entre las que comenzó a destacar la Dehesa de Amaniel.

Hasta el río Manzanares llegaban las huertas de El Noviciado. En el siglo XVI esta zona se consideraba fuera de los límites de la ciudad. Un siglo más tarde, iniciando Felipe III su reinado, comienza un profundo cambio ocupando sus tierras conventos e instituciones religiosas. Así nacieron nuevas calles con evocadores nombres, Aunque os pese, Enhoramala vayas o Sal si puedes, calles llenas de misterio y romanticismo con pasado de duelos, espadas y pleitos.

Nuestra encina es testigo de construcciones y derribos de casas, palacios, iglesias y conventos. [...]. Ella es madrileña castiza nacida en las huertas del antiguo Noviciado y criada en pleno barrio de Amaniel. Ha estado siempre mimada y acompañada por tres edificios de lujo que la protegen del frío aire de nuestra sierra, la antigua Universidad Central, el Instituto Cardenal Cisneros y el Conservatorio de Música.

Las raíces de esta encina, Quercus ilex, que es su verdadero nombre de pila, proviene de la familia Fagaceae. Tiene una altura de 18 metros, el diámetro de su copa es de 19,5 y la de la base 2,80, siendo la circunferencia normal de 2,40. Posee un porte bien repartido y forma su cruz a los seis metros del suelo. Las ramas son ligeramente péndulas. Por fortuna, a lo largo de su existencia ha padecido muy contadas podas. Aunque posee un estado de conservación muy bueno, dada su avanzada edad acusa las deficiencias físicas de un árbol longevo. Una herida en la base del tronco amenazó su existencia, pero afortunadamente cicatrizó rápidamente. A principio de los años noventa, y ante el riesgo que suponía la presencia del tráfico rodado en sus inmediaciones, se propuso acotar la proyección de su copa. Esta medida fue rápida y felizmente ejecutada, salvándola de un deterioro paulatino y de una muerte segura.

(Foto: Amigos del Foro Cultural de Madrid, 2007)

Esta encina es el único vestigio de un enorme y frondoso bosque que se extendía desde la Moncloa hasta el arroyo Valnegral (actual Plaza de Castilla), como queda dicho. Este bosque, que era lugar habitual para reyes y cortesanos, fue paulatinamente adehesado, momento en el que nace nuestra protagonista. Se desarrolló junto a eras de cultivo formando la famosa Dehesa que constituyó el pintoresco paisaje de la época, y que formaba un continuo con la Casa de Campo. Otras compañeras que fueron plantadas en la misma época no sobrevivieron.

En la actualidad la encina se venera como árbol ilustre y protector. Los escritores antiguos nos hablan de ciertos bosques sagrados, algunos de los cuales se conservan hoy. En muchos de los pueblos de España, en localidades castellanas (en Soria y Burgos) ciertas encinas de gran tamaño eran el punto de reunión de las mujeres de un valle o concejo que discutían sobre sus problemas, sin que los hombres pudieran estar presentes, se llamaban a estos árboles “encinas de la mujer”...

Cuentan los vigilantes del parking que esta magnífica encina da una cosecha de enormes bellotas que harían la delicia de más de un cerdo ibérico.

Durante más de 400 años se suceden los romances, los duelos, Felipe II, Madrid de villa a capital, bosques, arroyos, dehesas, palacios, un Noviciado, la Desamortización, Fernando VII, la Universidad Central, su vida... El cielo sobre Ella, la tierra bajo sus pies...

No siempre es necesario talar un árbol para escribir la historia. Dejemos que entre sus ramas el viento suene a Madrid.

Bibliografía:
- "Árboles de Madrid". Consejería de Agricultura y Ganadería. 1984.
- Pedro de Répide "Las calles de Madrid".
- "Madrid fascículos". Espasa Calpe. 1978.
- Miguel Molina Campuzano. "Planos de Madrid siglo XVII y XVIII".