Blog de la Asociación Cultural Amigos de la Dehesa de la Villa
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Actividades de la Asociación: visita guiada 28-11-2010

30 de noviembre de 2010

A modo de resumen de la visita guiada del 28-noviembre-2010 para la ONG ECOSOL.

El pasado domingo 28 de noviembre, a petición de la ONG ECOSOL (Consumo ecológico y Comercio justo), realizamos una visita guiada por la Dehesa de la Villa.

Desde las 11:00 de la mañana y durante algo más de dos horas, recorrimos la Dehesa explicando diferentes aspectos de su historia, flora y fauna. La visita estuvo dirigida por José Monedero, coautor del libro "Dehesa de la Villa: Naturaleza en la Ciudad" editado por el Ayuntamiento de Madrid. Monedero se centró especialmente en los aspectos de vegetación y fauna, mientras que Adolfo Ferrero y Francisco Lorca, vicepresidente y presidente, respectivamente, de la Asociación de Amigos de la Dehesa, realizaron diversas explicaciones históricas.

En general, los asistentes mostraron gran interés y quedaron gratamente sorprendidos al escuchar las explicaciones, pues desconocían en gran medida el enorme valor ecológico de la Dehesa, su pasado y las huellas que la historia ha ido dejando en ella. Resaltaron igualmente la importancia de la labor que la Asociación lleva a cabo para la conservación y divulgación de la Dehesa, incluso algunos participantes aprovecharon para inscribirse in situ en la Asociación.

No es posible resumir ni recorrer en unas pocas horas toda la Dehesa de la Villa; hubo que contentarse con una visión general de su contexto histórico y valores naturales. A continuación, dejamos unas fotografías a modo de resumen y testimonio gráfico de la visita.

A la izquierda, J. Monedero muestra una piña comida por las ardillas y comenta su preocupación por la posible proliferación de esta especie en la Dehesa ya que, dada la ausencia de depredadores y su voracidad podrían, a la larga, ser dañinas para el ecosistema al comer no sólo los frutos sino también los brotes tiernos de las plantas. A la derecha, una ardilla sale a nuestro encuentro durante el recorrido.
(Fotos: A. Morato, 2010)

Imágenes de la explicación de algunas huellas de la historia. A la izquierda, F. Lorca explica la Casa del Escudo. En el centro, A. Ferrero nos habla de los mojones de la Dehesa. A la derecha, J. Monedero comienza la explicación de los capirotes de la Dehesa y los viajes de agua.
(Fotos: A. Morato, 2010)

J. Monedero explica la diferencia entre el pino carrasco (derecha de la imagen) y el piñonero (izquierda).
(Foto: A. Morato, 2010)

J. Monedero muestra y explica el valor de este bosquecillo de olmos autóctonos que ha sobrevivido a la grafiosis que asoló las olmedas peninsulares.
(Foto: A. Morato, 2010)

J. Monedero ilustra al grupo sobre las aves que pueden avistarse en la Dehesa y nos explica a qué especies pertenecen algunas de las plumas que fuimos recogiendo por el camino.
(Fotos: A. Morato, 2010)

Imágenes de algunas de las aves que nos salieron al paso durante el recorrido. A la izquierda, unas cotorras argentinas, especie invasora que ha proliferado en la mayoría de los parques madrileños. A la derecha, un pito real.
(Fotos: A. Morato, 2010)

¿Quieres realizar tu propia visita guiada?
La Asociación Amigos de la Dehesa organiza, de forma totalmente gratuita, visitas guiadas para cualquier colectivo que lo solicite: colegios, asociaciones vecinales, organizaciones, centros culturales… o simplemente grupos de amigos o afinidad.

Si deseas organizar una visita, no tienes más que enviarnos una petición a través de nuestro formulario de contacto. Hay muchas posibilidades y se puede adaptar la visita a lo que más os interese: recorrido histórico, episodios concretos (Guerra Civil…), espacio construido, aves, vegetación…

El Campamento de las tropas del Norte en la Dehesa de Amaniel - 1876

10 de noviembre de 2010

El ejército del Norte (III Guerra Carlista) acampa en la Dehesa de la Villa, entonces de Amaniel. El rey Alfonso XII visita el Campamento y pernocta en él. El ejército realiza su entrada triunfal en Madrid. 18 - 20 de marzo de 1876.

El final de las Guerras Carlistas.
Un hecho esencial en el reinado de Alfonso XII fue el fin de la última Guerra Carlista. Los trastornos políticos ocurridos en España con el destronamiento de Isabel II (1868), el efímero reinado de Amadeo I (1869-73), la fugaz I República (1873-74) y el interino gobierno provisional de Serrano, crearon un clima favorable para el desarrollo de la tercera Guerra Carlista, que tiene fin durante el reinado de Alfonso XII. Esta tercera guerra se desarrolló principalmente en el País Vasco y Navarra, donde los seguidores del pretendiente Carlos VII se habían adueñado de casi todas las provincias, excepto las grandes capitales.

Retrato oficial de Carlos VII, nombre con el que Carlos María de Borbón y Austria-Este pretendió el trono de España.
(Foto: fecha y autor desconocidos; Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional)

En Cataluña, la guerra había terminado en noviembre de 1875 y los esfuerzos se concentraron en el frente del Norte, al que el joven monarca Alfonso XII se había incorporado en febrero de 1875. Un año después, tras su derrota en Estella, el pretendiente es obligado a cruzar la frontera con Francia el 28 de febrero de 1876, justo el día en que Alfonso XII hacía su entrada en la asediada Pamplona. Es el fin de las guerras carlistas.

Entrada de S.M. el rey Alfonso XII en Pamplona el 28 de febrero de 1876.
(Grabado: La Ilustración Española y Americana, 1876; Hemeroteca BNE)

La prensa de la época publicó los hechos más importantes de armas ocurridos en las diferentes campañas, de tal manera que es fácil estudiar en sus páginas detenida y exactamente el principio, el desarrollo y el fin de la última guerra carlista.

Atlas topográfico de la narración militar de la Guerra Carlista de 1869 a 1876.
(Plano: Cuerpo de Estado Mayor del Ejército - Depósito de la Guerra, 1883; Biblioteca Nacional)

El Campamento de Amaniel, 18/19-marzo-1876.
Una vez finalizada la contienda las tropas vencedoras acamparon en la Dehesa de Amaniel y Madrid entero quiso verlo. Como ocurriera tras la campaña de África en 1860 durante el reinado de Isabel II, hubo extraordinarios festejos que el pueblo matritense, entusiasta como ninguno, celebró en honor de S.M. el Rey, los generales y las tropas que vencieron en las provincias del Norte al carlismo armado.

Las tropas el día de su partida del Campamento de Amaniel rodeadas de la multitud.
(Grabado: La Ilustración Española y Americana, 1876; Hemeroteca BNE)

La prensa de la época recogió con minuciosidad el campamento de Amaniel: “En la Dehesa de este nombre, situada a tres kilómetros de la corte, fue construido en breves horas el campamento donde debían albergarse, en los días 18 y 19 de marzo las fuerzas de los ejércitos del Norte, designadas para acompañar a SM el Rey a su entrada en Madrid”.

Preparativos para la construcción del Campamento de Amaniel. El grabado, realizado tres días antes de la llegada de las tropas, muestra diferentes escenas populares, incluyendo las inscripciones propias de "extramauros con una ortografía que no admite seguramente la Academia Española (sic)".
(Grabado: La Ilustración Española y Americana, 1876; Hemeroteca BNE)

A los 25.000 soldados que albergaba el campamento, hay que agregar un gentío de más de 100.000 almas, que a pie, a caballo y en toda especie de vehículos, pululando de aquí para allá, prestaban a aquellos campos una animación extraordinaria.

Ocupaba la improvisada población militar una circunferencia de 6 kilómetros, y la formaban numerosas tiendas de varias clases; en el centro se elevaba el pabellón regio, magnífica tienda regalada a Dª Isabel II por el Ayuntamiento de Villena, en 1856".

Tienda de Alfonso XII.  
De forma hexagonal, estaba cubierta con lona blanca y azul y adornada con banderas y trofeos militares. Por dentro, estaba forrada de ricos cortinajes de franjas azules, encarnadas y amarillas en la parte central y de franjas blancas, encarnadas y verdes en los salientes. Estaba amueblada con diferentes piezas de mobiliario "del mejor gusto", incluyendo la cama en la que pernoctaría el Rey y una mesa excelentemente preparada para comedor. 
(Grabado: La Ilustración Española y Americana, 1876; Hemeroteca BNE)

"Cerca de este pabellón había otras dos espaciosas tiendas para los generales en jefe y los ayudantes del Rey; otra más se alzaba detrás con destino a buffet, para los altos funcionarios y convidados". Como curiosidad, diremos que este pabellón buffet fue el mismo que se utilizó, con idéntico fin, durante la inauguración del Canal de Isabel II.

"Enfrente, en primera línea se hallaban acampados los batallones: de Barbastro; Ciudad Rodrigo; Arapiles…

En la segunda línea estaba el regimiento de Marina; el de Mallorca; el batallón de Cuba; el heroico de Manila…

En la tercera línea formaban los húsares de Pavía.

Por último a retaguardia del pabellón regio acompañaban los alabarderos y los guardias del Rey, los individuos de la contraguerrilla de de Miranda, los forales guipuzcoanos y navarros, los miñones de Vizcaya y una sección de artillería de montaña”.

En total, alrededor de 600 tiendas del tipo marquesinas o cañoneras, 40 tiendas cónicas y 400 "sacos tienda". Muchas de ellas, según relatan los cronistas, ya habían sido utilizados en la campaña de África como podía comprobarse por su mal estado y por estar "manchadas de color rojo sombrío, que indican ser de sangre de aquella memorable campaña".

Vista general del campamento.
(Grabado: La Ilustración Española y Americana, 1876; Hemeroteca BNE)

El campamento de Amaniel fue objeto de animadísima y concurrida romería para el pueblo madrileño en el día 19, y a él llegó SM el Rey a las nueve y media de la mañana, acompañado del Ministro de la Guerra, de los generales en jefe, de los comandantes generales de los cuerpos y de varios mariscales de campo, brigadieres, ayudantes, etc. siendo aclamado por el ejército y saludado con entusiasmo por la inmensa muchedumbre”.

“Una hora después llegó también S.A.R. la serenísima Princesa de Asturias, y a las once en punto se celebró el santo sacrificio de la misa en un pabellón preparado al efecto, oficiando el Excmo. Sr. Patriarca de las Indias, auxiliado por los capellanes de honor de S.M.”.

Celebración de la misa de campaña en el Campamento de Amaniel.
Situada en el extremo oriental del campamento, la capilla de campaña era de lona blanca y azul y estaba coronada por una cruz de alrededor de un metro de altura. Nótese, en el centro, uno de los capirotes del Viaje de Agua de Amaniel.
(Foto: J. Laurent, 1876; Archivo Ruiz Vernacci, D.G. Bellas Artes)

Desfile de las tropas por Madrid, 20-marzo-1876.
A las nueve y media de la mañana del día 20 salió del Campamento S.M. el Rey al frente de las tropas, y poco después entraba en la capital por la calle de Ferraz. Un pueblo inmenso se apiñaba en calles y plazas y vitoreaba al joven monarca, a los generales y a los soldados vencedores desde los balcones engalanados con vistosas colgaduras y emblemas de triunfo.

Engalanamiento de una casa palacio en la calle Valverde, con colgaduras de terciopelo carmesí en los balcones, retrato de Alfonso XII en el mirador central, escudo de armas con banderas y alusiones patrióticas a los lados, y aparato de gas para iluminación nocturna del conjunto.
(Grabado: La Ilustración Española y Americana, 1876; Hemeroteca BNE)

Se levantaron varios arcos conmemorativos en la plaza de S. Marcial, calle de Alcalá y calle Mayor con inscripciones como estas: Al rey Don Alfonso XII, Pacificador de España; A SM el Rey Constitucional Don Alfonso XII...

Arco de Triunfo erigido en las inmediaciones del Cuartel de S. Gil, plaza de S. Marcial (hoy Plaza de España). Decorado con panoplias y trofeos de armas, cañones tomados a los carlistas, banderas y la inscripción A Su Majestad el Rey y al ejército de operaciones.
(Grabado: La Ilustración Española y Americana, 1876; Hemeroteca BNE)

Arco de Triunfo erigido en la calle Mayor frente a la Casa del Ayuntamiento en la plaza de la Villa. Engalanado con trofeos militares, banderas, gallardetes, escudos de España y de Madrid y la inscripción A S.M. el Rey Constitucional Don Alfonso XII y al Ejército y Armada, la Villa de Madrid.
(Foto: J. Laurent, 1876; Urbanity)

Igualmente, se iluminó profusamente plazas, edificios y palacios significativos, tales como los jardines de la plaza de Oriente, el Museo del Prado, la Puerta de Alcalá, el Palacio del Marqués de Campo...

Los actos conmemorativos culminaron con el canto de un Te Deum en acción de gracias en la Basílica de Atocha a media mañana y el desfile de las tropas en la Plaza de la Armería por la tarde.

Esta jornada también fue recogida por Pérez Galdós en Cánovas, uno de los Episodios Nacionales, dedicado a Cánovas del Castillo, el artífice de las negociaciones políticas con los carlistas, la abdicación de Isabel II y el retorno de Alfonso XII.

Historia de la Dehesa de la Villa: cronología básica

2 de noviembre de 2010

Sobre las fechas básicas en la historia de la Dehesa de la Villa.

Este artículo no pretende ser un recorrido exhaustivo por la historia de la Dehesa de la Villa, sino tan sólo esbozar brevemente las fechas clave que permitan al lector situarse en el contexto histórico de este paraje madrileño. Dejamos para más adelante el estudio detallado de los principales hechos históricos a los que iremos dedicando artículos monográficos, tal como ya hemos hecho con algunos de ellos.

Nótese que, en algunos casos, las fechas pueden ser aproximadas.

Mioceno - hace 18 millones de años.
La Dehesa forma parte de la Cuenca cenozoica del Manzanares o de Madrid, rica en yacimientos fósiles. En los años 1959-60 se encontraron restos de mastodontes y tortugas gigantes en los alrededores de la Dehesa, en lo que fueron el Tejar del Mochuelo y la Cerámica Mirasierra.

Calcolítico (Edad del cobre)- III milenio a.C.
Con motivo de las excavaciones realizadas en 1930 para la construcción de la Ciudad Universitaria, afloran los restos de un poblado prehistórico en el barranco del arroyo Cantarranas, en terrenos que formaron las lindes de la primitiva Dehesa de la Villa, conforme a los límites más extensos registrados en el Archivo de Villa.

Siglo XII.
1152: Privilegio de Alfonso VII. Erróneamente se suele señalar que la Dehesa de la Villa fue una donación de Alfonso VII al pueblo de Madrid. En dicho documento no aparece mención expresa a la Dehesa sino que se limita a confirmar al Concejo de Madrid la propiedad de montes y tierras entre la Villa y Segovia a perpetuidad. Es lógico pensar que los terrenos de la Dehesa se encontraban entre ellos pero, como decimos, en el documento no aparece mencionada la Dehesa. Conviene reseñar que la donación se hizo al Concejo como bien comunal, es decir, el Concejo lo administra y regula pero en realidad pertenece a todos los vecinos de la Villa y Tierra que pueden utilizarlo para aprovechamientos comunales. Este carácter comunal de su origen ha influido desde siempre en la relación de la Dehesa con el pueblo de Madrid, que la ha vivido siempre como suya, permaneciendo este sentimiento de bien comunal hasta nuestros días.
Por aquel entonces, la Dehesa, igual que los terrenos aledaños, eran cazaderos cubiertos principalmente de encinas.

Siglo XV.
1434: Aparece la primera mención en los Archivos de la Villa a los montes de Amaniel (que, por cierto aparece con la grafía Hamaniel) y de Cantarranas (que posteriormente se fundiría con el de Amaniel). Se citan estos montes como concejiles y ya amojonados, destinados a prado común de los ganados de los vecinos de la Villa quienes pueden también cortar allí leña; se menciona también la Dehesa de Cantarranas, de propiedad particular, posiblemente de Iván de Vargas.
No es correcto, pues, señalar como se cita en algunos lugares, que la Dehesa fuera propiedad de D. Lope de Amaniel, ballestero de Enrique II de Castilla, ya que desde que se tiene constancia, fue terreno comunal. Sí parece cierto, no obstante, que el nombre provenga de dicho D. Lope de Amaniel, que era el guarda mayor de aquellos bosques durante el siglo anterior.
1457: Primer registro histórico de la Dehesa de Amaniel como dehesa ya organizada, es decir, acotada y destinada al pastoreo de bueyes y otros animales de labranza de los habitantes de la Villa y sus arrabales. El motivo del registro, al igual que en el caso anterior de los montes de Cantarranas y Amaniel, fueron unas usurpaciones de terrenos por particulares; apropiaciones que, lamentablemente, siempre han ido unidas a la historia de la Dehesa.
1475: Primera inspección conocida sobre la mojonera de la Dehesa motivada por las detentaciones mencionadas anteriormente. Como curiosidad, diremos que en dicha inspección aparece ya mencionado el topónimo Val de Çarça (Valdezarza).
1485: Se decide convertirla en dehesa carnicera, destinada al ganado de Abasto antes de pasar al matadero. Se ordena a los vecinos retirar el ganado que tuvieran pastando, bajo amenaza de perder sus animales y ser apresados por los "caballeros de monte y guardas del campo de la Villa".

Imagen comparativa de la superficie primitiva de la Dehesa (sombreada en rojo) y la actual (en verde).
Los límites primitivos han sido tomados de Agustín Gómez Iglesias. Téngase en cuenta que en algunos casos su superposición sobre el plano actual es aproximada (los cauces de algunos de los arroyos han sido cegados y el límite oriental no se menciona claramente...):
El límite que separaba el monte de Cantarranas (luego fundido con el de Amaniel) y la Dehesa de Cantarranas era el arroyo de este nombre; abarcaba los Altos de Amaniel, toda la extensa área del barrio de Bellas Vistas a la derecha e izquierda de Francos Rodríguez, la calle entera de Villaamil, la vereda de Ganapanes (también conocida como camino de Fuencarral) hasta casi su final en la Carretera de la Playa (Herrera Oria), para volver a poniente atravesando tal carretera y englobar la Colonia del Pino, abarcar gran parte de Peña Grande hasta alcanzar el arroyo de Monte Carmelo y siguiendo el curso del arroyo del Fresno, continuación de aquél, desaguar en el Manzanares.
(Plano: elaboración propia, 2010)

Siglo XVI.
1530: A petición de los labradores de Madrid y Fuencarral se detraen 30 yuntas (unas 1.570 fanegas, algo más de 900 ha.) para su roturación y labranza. El terreno cedido ocupaba los términos de Amaniel y Beacos hasta Fuencarral, es decir, los Altos de Amaniel, Valdezarza, Valdeconejos, Las Suertes, Peña Grande. En principio, se arrendaría por plazo de 20 años.
1536: Acotamiento de la Dehesa realizado por el corregidor Barrionuevo como consecuencia del reparto antes mencionado. De gran importancia para conocer los límites primitivos de la Dehesa.
1552: Solicitud de restitución del arrendamiento de 1530 para recuperar los terrenos como pasto y recuperar el monte plantando árboles. Rechazada la petición, el reparto ocasional y limitado se convirtió en bienes de pleno dominio.

Siglo XVII.
1608: Nueva parcelación y arrendamiento de terrenos para sufragar el traslado de la Corte a Madrid por parte de Felipe III, en la denominada "Sisa del Cuarto de Palacio" por la que, entre otros impuestos y medidas, se autorizó al Consejo a roturar 12.500 fanegas a fin de obtener los 250.000 ducados que se le habían ofrecido al rey para adecuar un cuarto en el Alcázar como aposento de la reina Margarita de Austria.
1614 - 1616: Construcción del viaje de agua de Amaniel o de Palacio. Varios de sus "capirotes", pozos de aireación y acceso a las galerías del viaje, son aún visibles en la Dehesa como comentamos en el artículo sobre las huellas con historia.
1667: Nuevo acotamiento, realizado por el corregidor Herrera. De gran interés por su prolija descripción de topónimos para conocer las lindes de la Dehesa en aquella época.

Siglo XVIII.
1751: Construcción de Puerta de Hierro, como puerta de acceso al Coto de El Pardo.
1764: Culminación con Carlos III de la venta iniciada con Fernando VI de 327 fanegas para agregarlas al denominado Cordón de El Pardo. El territorio ocupaba aproximadamente lo que hoy es el Club Puerta de Hierro.
1785: Primer amojonamiento de la Dehesa con cotos de piedra. Hasta entonces, eran muy rudimentarios, con montones de tierra o estacas de madera.

Plano de la Dehesa que reproduce, en lo esencial, el plano de 1785. El plano, de 1914, está adaptado a las circunstancias de la época, nótese que aparece la segregación de los terrenos de la Moncloa que no tuvo lugar hasta comienzos del S. XIX como veremos a continuación.
(Plano: autor desconocido, tomado de A. Gómez Iglesias, Villa de Madrid, 1971; Memoria de Madrid)

Siglo XIX.
1804: Carlos IV toma 418 fanegas de la Dehesa para redondear el Real Sitio de La Florida. Los terrenos segregados eran la mejor parte, la de agua más abundante, y comprendían todos los terrenos próximos al Manzanares hasta la desembocadura del arroyo Cantarranas. Para hacernos una idea, sería la actual Moncloa y terrenos de la Ciudad Universitaria, terrenos que volvieron a pasar al Estado en 1866.

Vista de detalle del plano topográfico de 1875. Además de permitir situar la mayoría de los topónimos mencionados por Agustín Gómez Iglesias como límites de la Dehesa, nos proporciona una visión muy cercana a la actual del contorno de la Dehesa. Permite, igualmente, intuir los terrenos cedidos en épocas anteriores para labranza, para el Cordón de El Pardo y el Real Sitio de La Florida.
(Plano: Instituto Geográfico Nacional, 1875)

1856 - 1866: Construcción de las infraestructuras para la traída de aguas a Madrid, el Canal Bajo de Isabel II o Canal de Lozoya, y de la Acequia del Norte, o canalillo, sobre el que puede consultarse una breve reseña en el artículo Huellas con historia.
1850 hasta inicios del S.XX: Uso militar de la Dehesa, como campo de instrucción militar permanente y para el establecimiento de campamentos ocasionales con motivo de la entrada a Madrid de las tropas de la Campaña de África en 1860 y del Ejército del Norte (III Guerra Carlista) en 1876.
1861: Venta al Estado para la construcción de un manicomio modelo por parte de la Beneficencia; el manicomio, aunque proyectado, nunca llegó a levantarse pero la Beneficencia aún mantuvo la propiedad del terreno hasta principios del S. XX.
1890: Plantación de pinos organizada por el Ayuntamiento de Andrés Mellado para paliar el estado de erial y baldíos en que había quedado la Dehesa. Algunos de los pinos que hoy pueden observarse en la Dehesa provienen de esta fecha. Sobre este acontecimiento, nuestra Asociación tiene una detallada publicación.

Inauguración oficial de plantaciones de pinos en la Dehesa de Amaniel.
(Dibujo: Comba; La Ilustración Española y Americana, 1890; Hemeroteca BNE)

Siglo XX.
1901: Cesión del Estado en usufructo perpetuo para esparcimiento público, hecho sobre el que nuestra Asociación tiene publicado un estudio monográfico.
1910 ca.: Construcción de la carretera de la Dehesa a Puerta Hierro, carretera que bien entrado el S. XX sería parte de las luchas vecinales, como veremos.
1910: Inauguración del Asilo de La Paloma, hoy IES Virgen de la Paloma, sobre el que hemos publicado aquí el artículo 100 años de La Paloma: Memoria educativa de un centro además de una publicación con la recopilación histórica realizada por dos profesores del centro.
1913: Llegada del tranvía, de la línea Cuatro Caminos - La Paloma, posteriormente ampliada hasta Peña Grande (1932). Los nostálgicos de este medio de transporte no pueden dejar de visitar la serie publicada por el equipo de Historias Matritenses (Tranvía de La Paloma (I), Tranvía de La Paloma (II) y Tranvía de La Paloma (III)).
1914 ca.: Urbanización de la zona alrededor de la actual calle Pirineos.
1917 - 1918: Inauguración de las Escuelas Bosque (sobre las que nuestra Asociación tiene también una publicación monográfica) y del Ave María.
1929: Comienzo de las obras de la Ciudad Universitaria.
1930: Inauguración del Colegio de Huérfanos Ferroviarios.
1933: Inauguración del Grupo Escolar Francisco Giner, posteriormente denominado Colegio / Centro Asociado UNED Andrés Manjón y, desde diciembre de 2011, nuevamente Francisco Giner de los Ríos.
1900 - 1936: La Dehesa se convierte en lugar de esparcimiento para los madrileños y punto de reunión para celebraciones populares: fiesta del Primero de Mayo, Día de los Trabajadores; fiestas del árbol; banquetes de promiscuación...
1936 - 1939: Escenario de la defensa de Madrid durante la Guerra Civil: La Paloma y el Franscisco Giner fueron duramente bombardeados; las numerosas checas y comités diversos que existían en sus alrededores la convirtieron en lugar de fusilamientos; el Quinto Regimiento de Milicias Populares, que había establecido su cuartel general en el convento de los Salesianos de Estrecho la utilizó como lugar de instrucción y maniobras... En el interior de la Dehesa quedan restos de trincheras, fortines, cuevas de armas y refugios, tal como recogimos en el artículo Huellas con historia.
1947 - 1948: Se construye la Casa del Escudo, fielato y aduana de entrada a Madrid y hoy sede de la Asociación de Padres por la Integración de S. Federico, como ya contamos en Huellas con historia.
Segunda mitad de S. XX: continúan las cesiones: para la Junta de Energía Nuclear (CIEMAT) y la Policía Nacional (años 50), Centro Fabiola de Mora y Aragón y Escuela de Cinematografía-Filmoteca (años 60), eje Sinesio Delgado (años 90)...
1969 - primeros años 70: remodelaciones y ajardinamiento de las zonas más próximas a las entradas (escaleras, muretes de contención, zonas de césped, conducciones de agua, paseos, barandillas...), convirtiendo la Dehesa en un paraje mixto con zonas de parque y zonas de bosque.
Años 90 y principios del S.XXI: movimientos vecinales: protesta contra la creación de una autovía, contra la conversión de la Dehesa en un parque urbanizado, movilización por la creación de la Senda Real (1999), petición del cierre de la carretera a Puerta Hierro (se hizo efectivo en 2004), protestas por la radiactividad del CIEMAT...

Fotografía de la época que ilustra las remodelaciones y ajardinamientos practicados a finales de los 60 y principios de los 70. Pueden observarse los muretes, las escaleras, las barandillas de madera y las zonas de césped que hoy en día se conservan prácticamente tal cual.
(Foto: autor no especificado, Villa de Madrid, 1970; Memoria de Madrid)

Siglo XXI:
2007: Creación de la Mesa de Participación Ciudadana para la involucración de las Entidades Ciudadanas (Asociaciones de Vecinos, Asociaciones Culturales...) en la gestión y toma de decisiones sobre la Dehesa. Fruto de esta iniciativa liderada por la Unidad de Parques Históricos y de Especial Protección, se está elaborando un Plan Director para la gestión de la Dehesa de la Villa (en fase de revisión y análisis sobre Inventario), se ha elaborado un Manual de Buenas Prácticas (en fase de aprobación) y se está en proceso de solcitud de declaración de la Dehesa como Bien de Interés Cultural en la categoría de Sitio Histórico.

...Y el resto de la historia está por escribir...

Bibliografía:
- Domingo Palacio, T. (1888): Documentos del Archivo general de la Villa de Madrid
- Gómez Iglesias, A. (1970): Amaniel, Cantarranas y arroyo Beacos
- Gómez Iglesias, A. (1967): La Dehesa de Amaniel o de la Villa
- Hernando Ortego, F.J. (2003): El patrimonio municipal de Madrid en el antiguo régimen. Bienes de propios, comunales y baldíos, siglos XI - XVIII

Investigación de fotografías antiguas: la Quinta de los Pinos, 1958

23 de octubre de 2010

Sobre las fotografías antiguas y el proceso de identificación de dos fotografías de 1958 tomadas en los alrededores de la Dehesa de la Villa, en la llamada Quinta de los Pinos.

Las fotografías antiguas esconden en su interior un magnetismo secreto que puede hechizar al que las contempla, atrayendo su atención y fijando su mirada. Es cierto que este mecanismo no funciona con todas las fotografías ni con todas las personas. Depende en gran medida del ojo que las ve, de la actitud del que las mira. En ocasiones, ojeamos una colección de fotografías antiguas y simplemente vamos pasando por ellas sin que ocurra nada más. Pero, de pronto, una de ellas pone en funcionamiento ese magnetismo y nos atrapa; despierta nuestras emociones, bien porque en ella reconocemos personas o lugares que despiertan nuestra nostalgia, bien porque destapa nuestra curiosidad por ver cómo eran antiguamente las gentes o los sitios que nos rodean… y entonces podemos quedar atrapados en ella durante horas. Los que carecen de esta sensibilidad no lo comprenderán jamás, pero los que compartís esta afición sabréis perfectamente de qué os hablamos.

En los últimos años han proliferado en Internet multitud de páginas, foros, blogs… donde deleitarse con fotografías antiguas. La mayoría de ellas están perfectamente identificadas, especialmente las que retratan escenarios y episodios del Madrid histórico. Mucho más difícil resulta hallar fotografías de los antiguamente llamados suburbios o extrarradios y, cuando se encuentran, muchas de ellas no contienen referencias al sitio donde se tomaron, con lo que resulta complejo ubicarlas: la periferia ha cambiado tanto que apenas quedan vestigios que permitan situar la fotografía antigua en el lugar en el que fue exactamente tomada.

Revisando hace tiempo la página Madrileños, Archivo Fotográfico de la Comunidad de Madrid, encontramos un par de fotos. Si bien la única referencia que aparecía era que pertenecían al distrito de Moncloa, un presentimiento nos decía que esas fotografías estaban tomadas cerca de la Dehesa de la Villa. Desistimos al no poder ubicarlas, pero ese magnetismo del que hablábamos ya nos había atrapado. Volvimos sobre ellas con más tiempo y, ahora sí, creemos haberlas situado. Traemos aquí las fotos por tratarse de las proximidades de la Quinta de los Pinos, en terrenos de lo que históricamente fue la Dehesa de Amaniel y un lugar muy vinculado a la Dehesa de la Villa sobre el que en próximas entregas nos ocuparemos en un artículo más detallado.

Fotografía 1: Rebaño de ovejas Moncloa-Aravaca.
(Foto: José Luis Berzal Pérez, 1958; Archivo Fotográfico CAM)

Fotografía 2. Rebaño de ovejas Moncloa-Aravaca.
(Foto: José Luis Berzal Pérez, 1958; Archivo Fotográfico CAM)

La primera pista para ubicar las fotografías la dieron las casitas que, en la fotografía 1, aparecen al fondo a la derecha. Después de comparar con varias fotografías de la zona del antiguo estadio Metropolitano, el estilo de las construcciones parecía ser el mismo. Desafortunadamente, casi todas las casas de lo que fue el Parque Urbanizado Metropolitano en ese tramo han desaparecido y en las vistas actuales no aparecía ninguna. Entonces la pista definitiva la dieron los edificios más altos de la zona izquierda, los que a continuación aparecen sombreados en gris en la fotografía original.

Fotografía 1: sombreados los edificios que permitieron la localización.
 
Comparando con vistas actuales, se puede ver que son los mismos edificios que ocupan la manzana entre las calles Reina Victoria, Beatriz de Bobadilla, Juan Montalvo y Estudiantes, justo enfrente del colegio del Buen Consejo.
 
Vista aérea actual de Bing Maps con el detalle de la manzana que aparece sombreada en la fotografía anterior.
 
Comparando con una vista ampliada de la zona actual, se deduce que la fotografía debe estar tomada desde las estribaciones de la Quinta de los Pinos. El barranco que se aprecia en la fotografía original justo detrás de las ovejas no puede ser sino el actual Paseo de Juan XXIII, por donde antiguamente discurría el arroyo de Amaniel, antes de juntarse con el arroyo Cantarranas. Se puede apreciar, asimismo, el patio del colegio Buen Consejo y delante, los terrenos que quedaban de la histórica Quinta de Buenos Aires, de la que también nos ocuparemos en futuros artículos, hoy ocupados por un parque y edificios entre las calles Justo Dorado, Almansa y Juan XXIII.
 
Vista aérea actual de Bing Maps ampliada a la zona que aparece en la fotografía 1. En el recuadro rojo, la manzana anteriormente detallada; sombreada en azul, la zona desde donde probablemente se tomó la fotografía. Justo debajo, a la izquierda, una referencia a la Quinta de los Pinos.
 
Para completar la identificación, hablamos con un antiguo vecino de la zona, quien nos confirmó la existencia de dos tenadas, majadas o corrales contiguos en los alrededores de la Quinta de los Pinos, más o menos por donde hoy en día están los colegios mayores del Paseo Juan XXIII.
 
Así pues, una vez ubicada la fotografía 1, la fotografía 2, que era prácticamente ilocalizable resulto más sencilla. En este caso, la pista la da el edificio del fondo.
 
Fotografía 2: sombreado el edificio que permitió la localización.
 
Estaba claro que esta fotografía pertenecía a la misma serie que la 1. Así que hubo que revisar detenidamente las construcciones de la zona, y encontramos que coincide con la torre del edificio La Almudena, antiguo Colegio de Huérfanos de Médicos, hoy Facultad de Educación de la UCM.
 
Vista aérea actual de Google Street View con el detalle del edificio sombreado en la fotografía anterior.
 
La fotografía original estaría tomada, por tanto, desde la calle Rector Royo Villanova, más o menos en lo que hoy en día es el Colegio Mayor Mendel. El edificio que se ve detrás de las ovejas sería, pues, la torre izquierda de la Facultad de Educación vista desde ese punto.
 
Vista aérea actual de Bing Maps ampliada a la zona que aparece en la fotografía 2. En el recuadro rojo, el edificio anteriormente detallado; sombreada en azul, la zona desde donde probablemente se tomó la fotografía. Se ha ampliado la vista para ver, en el margen inferior, la referencia a la Quinta de los Pinos.
 
Sorprende ver lo muchísimo que ha cambiado la zona. Sorprendente, asimismo, fue ver que el topónimo Quinta de los Pinos, que creíamos prácticamente olvidado excepto en la memoria de los más antiguos, sigue apareciendo en los mapas actuales de Bing Maps.

Este artículo continúa en Fotografías antiguas: ovejas en la Quinta de los Pinos, 1958 (Cont.) – José Luis Berzal, donde contamos cómo, a raíz de este primer artículo, José Luis Berzal contactó con nosotros para ofrecernos más fotografías de su colección y donde se publican el resto de imágenes de su serie sobre las ovejas en la Quinta de los Pinos.

Nota a los lectores: esperamos que hayáis disfrutado con la lectura de este artículo tanto como nosotros durante la investigación. Desde estas páginas animamos a todos aquellos que tengan fotografías antiguas de la Dehesa y sus alrededores a que nos las remitan para su estudio y, si así lo desean, su posterior divulgación.
 
Si tienes alguna fotografía antigua de la Dehesa o alrededores y quieres que la publiquemos o si desconoces dónde está tomada y quieres que te ayudemos a situarla, envíanos un mensaje a través de nuestro formulario de contacto.

08-09-2011 - Actualización.
Editamos el artículo para incluir un análisis de algunos otros edificios de la zona que complementan y completan la identificación de la fotografía original. La comparativa nos ha sido enviado por Ángel Trujillo, experto conocedor del antiguo Stadium Metropolitano, al que agradecemos la aportación que nos ha realizado.

Estudio comparativo con la identificación de algunos de los otros edificios que aparecen en la fotografía de J.L. Berzal.
(Cedido por Ángel Trujillo)

Compromiso vecinal con la Dehesa de la Villa: la Dehesa de Mariano

14 de octubre de 2010

Sobre la relación de los vecinos con la Dehesa de la Villa.

La Dehesa de la Villa es, probablemente, uno de los espacios verdes de Madrid más mimado por sus vecinos. La participación popular, tanto a través de colectivos y asociaciones vecinales como a título individual, ha sido una de las características permanentes y más destacables de la Dehesa. La Dehesa es vivida intensamente por muchos de sus vecinos; no en vano, este trozo de naturaleza en plena ciudad a muchos de ellos, especialmente a los más mayores, les trae recuerdos del campo y sus orígenes rurales.

Y, como "para muestra, bien vale un botón" nos hacemos hoy eco del reportaje que madridiario.es publicó la semana pasada sobre Mariano, vecino octogenario de la Dehesa, que desde hace catorce años cuida los árboles que él mismo plantó. Eso sí, en coordinación con los técnicos del Ayuntamiento y el agente Medioambiental y siguiendo sus directrices, pues no se trata de que cada vecino plante y riegue por su cuenta.

La Dehesa de Mariano.
05-10-2010 - madridiario.es. Carmen M. Gutiérrez - Fotografías: Diego Sánchez

La Dehesa de la Villa es de todos los madrileños, pero hay uno que la disfruta más que los demás. Se trata de Mariano Hermira, un octogenario que plantó y cuida las encinas y pinos de una vaguada de esta zona verde de Madrid.

En la Dehesa de la Villa, desde hace más de una década y pese a ser propiedad del Ayuntamiento de Madrid, hay un rincón situado entre la Fuente de la Tomasa y el Ciemat que pertenece, al menos sentimentalmente, a Mariano Hermira, un vecino de 81 años.

"Empecé a plantar árboles hace 14 años, cuando me jubilé. Vi a una pareja regando un árbol con una botella y me dije que ese gesto no era suficiente", explica el hombre, menudo, cano y de ojos ilusionados. En ese momento, comenzó a pensar que tenía que hacer algo por la Dehesa de la Villa y aprovechó una plantación del Ayuntamiento para pedir permiso al responsable de la misma y colocar 47 árboles en una zona de vaguada que estaba casi yerma. La única condición que le pusieron fue que los cuidara él.

Desde entonces, Mariano riega sus árboles y cuando alguno no consigue salir adelante, lo sustituye por otro. Siempre planta pinos piñoneros y encinas, las dos especies más comunes del parque, gracias a los ejemplares que le regalan otros usuarios o consigue él. "Los cuido como si fuera una madre buena", dice tras asegurar que todos los sábados a primera hora de la mañana acude al lugar para que los árboles más jóvenes tengan el agua que necesitan para crecer.

Los grandes ya no los riega, porque el agente medioambiental de la Dehesa de la Villa le explicó que los que ya han crecido no necesitan más agua que la de la lluvia. "Me dijo que si los regaba crecerían más, pero eso es lo que yo quiero, que estoy ya casi criando malvas", protesta. La realidad es que cumple las indicaciones que le dan los responsables del parque.

Jardinero espontáneo.
"Yo creo que aquí ya me respetan", comenta. Efectivamente, casi todo los asiduos al parque le conocen y saludan, y la zona ha llegado a ser conocida como 'donde Mariano'. También tiene relación con los jardineros, a los que pide cada sábado una manguera para regar, aunque cada vez se lo ponen más difícil por petición de su mujer, ya que tiene los achaques de la edad y ha sufrido problemas de espalda posiblemente por esta afición.

Prácticamente todos los días se puede ver a este hombre entre sus pinos y encinas, controlando su desarrollo y disfrutando del paisaje. Y no lo hace solo por entretenerse. "Esto se ha convertido en una obligación", dice el jardinero espontáneo, que ha sido camarero y transportista antes de jubilarse.

La Dehesa de la Villa no ha sido su única ocupación durante su retiro. También ha conseguido el Graduado Escolar. No había terminado los estudios, pues al acabar la Guerra Civil, cuando era niño, cerraron su escuela y tuvo que dejar Madrid precipitadamente. Este año cursa segundo de Electrónica en el instituto de educación secundaria Virgen de La Paloma. "He empezado a escribir mis memorias en el ordenador", añade Mariano como si lo demás fuera poco.



08-04-2011. Reportaje de Telemadrid sobre Mariano.
El pasado martes, 5 de abril, Telemadrid emitió un reportaje sobre Mariano, con imágenes de sus activiades como estudiante de La Paloma y cuidador de la Dehesa. Un documento gráfico realmente entrañable.