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Guerra Civil: el Batallón de Acero en la Dehesa de la Villa

8 de febrero de 2012

Escenas de la Guerra Civil: el Batallón de Acero del 5º Regimiento de Milicias Populares desfilando por la calle Francos Rodríguez y la Dehesa de la Villa.

La Dehesa de la Villa tuvo un papel relevante como escenario de la Guerra Civil: su posición elevada sobre los cercanos frentes de la Ciudad Universitaria y de la Carretera de La Coruña, hizo de ella un punto estratégico en la línea defensiva de Madrid; las numerosas checas y locales de comités diversos existentes en sus alrededores la utilizaron como lugar preferente para “paseos”; su proximidad al colegio de los Salesianos de Estrecho, sede del cuartel general del Quinto Regimiento, la convirtió en lugar de instrucción y maniobras…

Ya hemos mencionado en este blog los restos que de aquella época perduran (fortines, trincheras, cuevas de armas…); también se ha comentado de pasada los bombardeos de que fueron objeto el actual IES Virgen de la Paloma y el Grupo Escolar Francisco Giner y cómo el desarrollo de la contienda afectó a ambos centros; incluso hemos visto cómo recientemente se encontraba un trozo de metralla en el tronco de un pino talado. Es nuestro propósito ir, poco a poco, desgranando los diferentes episodios de la Guerra Civil en la Dehesa de la Villa, tal como hacemos hoy con en este artículo sobre el Batallón de Acero.

Banderín de la 2ª Compañía de Acero, en el patio de los Salesianos de Estrecho, sede del cuartel general del 5º Regimiento.
(Foto: Almazán; Estampa, 1936; Hemeroteca BNE)

No es nuestra intención realizar un pormenorizado estudio del Quinto Regimiento ni de sus Compañías de Acero. Existen para ello otras fuentes más especializadas, muchas de ellas fácilmente accesibles por Internet (publicaciones, foros, blogs…). Permítasenos, no obstante, una síntesis para situar las fotografías del desfile en el contexto en el que fueron tomadas.

El 5º Regimiento de Milicias Populares.
Se constituyó en los primeros días la Guerra Civil. Según el diario Milicia Popular, que se editaba en el propio Quinto Regimiento, comenzó a organizarse el mismo día de la toma del Cuartel de la Montaña. Una de las varias letras atribuidas a su himno sitúa su fundación el mismo 18 de julio (“El dieciocho de julio / en el patio de un convento / el partido comunista / fundó el Quinto Regimiento…” -como hemos mencionado más arriba, el mencionado convento es el de los Salesianos de Estrecho, donde se estableció la Comandancia-). Otras fuentes lo sitúan el 19 de julio y citan una reunión presidida por los comandantes Carlos, Castro, Barbado y Heredia, y algunos miembros del Partido Comunista, como Dolores Ibárruri (Pasionaria), José Díaz y Francisco Antón.

El 5º Regimiento no fue sólo un cuerpo militar de voluntarios. En palabras de Vittorio Vidali (alias Carlos Contreras, Comandante Carlos), Comisario Político y uno de sus organizadores: “Instrucción militar, escuela de guerra; intendencia, administración, sanidad, talleres de reparaciones, transportes; fábricas de bombas y municiones; escuelas de enfermeras, asilos para los niños de los combatientes; organización de guerrilleros y artilleros; trabajos de enlace con las autoridades, con los partidos, con las organizaciones; periódicos murales, diarios, semanarios y muchas otras publicaciones; fiestas, conciertos; relaciones con toda España y con los otros países del mundo; ayudas concretas a otros batallones y regimientos, organización de cuarteles; propaganda entre las filas enemigas, en todos los frentes y en todas las retaguardias; puertas abiertas y hospitalidad a poetas, escritores, periodistas, pintores, escultores, a delegaciones y a voluntarios extranjeros: todo esto fue el 5º Regimiento”.

Taller de zapatería del Regimiento.
(Foto: autor desconocido; Milicia Popular, 1936; Biblioteca Virtual Prensa Histórica)

Su vida como cuerpo independiente fue corta, apenas seis meses. En enero de 1937 se disuelve integrándose en el Ejército Popular. Para entonces, algunas fuentes estiman que contaba con alrededor de 139.000 hombres (70.000 milicianos según las propias estadísticas del Regimiento), repartidos y encuadrados en los frentes de Madrid, Extremadura, Andalucía y Aragón.

A la izquierda, cartel de alistamiento (Aníbal Tejada, 1936).
A la derecha, cartel explicativo de la incorporación del 5º Regimiento al Ejército Popular (Garay, 1937).
(Centro Documental de la Memoria Histórica)

Las Compañías y el Batallón de Acero del 5º Regimiento.
Las compañías de Acero fueron las primeras unidades organizadas por el 5º Regimiento. La idea de su creación partió de Enrique Castro, comandante general del Regimiento en aquellos primeros días. A la llamada de reclutamiento acudieron miles de voluntarios. Se seleccionaron trescientas personas (incluyendo varias milicianas) en función de su aptitud física, manejo del fusil, la ametralladora y bombas de mano. La mayoría de ellos eran jóvenes de entre veinticinco y treinta años. Tras una semana de entrenamiento y disciplina ya estaban listos para partir a luchar al frente.

Arriba, los comandantes Castro y Barbado posan en el patio de los Salesianos de Estrecho (obsérvese el soportal al fondo, que continúa tal cual en la actualidad). Debajo, sus correspondientes caricaturas publicadas en el diario del 5º Regimiento.
(Foto: Almazán; Estampa, 1936; Hemeroteca BNE)
(Dibujos: autor desconocido; Milicia Popular, 1936; Biblioteca Virtual Prensa Histórica)

Nada mejor para describir el propósito de estas unidades que recurrir al diario del 5º Regimiento. Allí se dice que son “compañías de choque. Su acción es casi siempre ofensiva, de ataque. Su capacidad de movilización debe ser siempre desarrollada al más alto grado. Los elementos que la componen deben conocer no sólo el manejo del fusil, sino también de la granada, de la dinamita, del machete y tener algunos conocimientos de la ametralladora. La lucha cuerpo a cuerpo, la penetración en el campo enemigo para realizar acciones especiales, la guerrilla, son métodos de lucha normales de esta compañía. Es una unidad en sí misma. Tiene sus secciones de ametralladoras y de fusiles-ametralladoras, su ambulancia, su sección de enlace, etc.”. Además, contaba con otra sección de bombas de mano, escuadra de gastadores y banda de tambores y cornetas.


A la izquierda, letra del himno de las Compañías de Acero tal como se publicó en Milicia Popular, el diario del 5º Regimiento.
Sobre estas líneas, versión cantada del himno con una letra algo diferente. (Vídeo: Superantolin; Youtube)






















Ante el éxito que tuvo la primera compañía de Acero, inmediatamente comenzaron a organizarse las siguientes. No resulta fácil identificar cuántas Compañías de Acero llegaron a formarse dentro del 5º Regimiento. Unas fuentes hablan de ocho, algunas de once y otras llegan a mencionar hasta doce Compañías distintas. Adicionalmente se formó un Batallón de Acero con restos escogidos de compañías que se fusionaban con otras fuerzas, en concreto, con la Segunda y Quinta Compañías de Acero, a las que posteriormente se unirían la Octava y la Duodécima. Las Compañías de Acero se distinguieron en los combates de la sierra de Guadarrama, Cercedilla, Peguerinos, Somosierra, Toledo, Talavera, Carabanchel, San Mamés y Navarredonda; por su parte, el Batallón de Acero, en los de Peguerinos, Guadarrama, Boadilla del Monte y Usera.

Miliciana del Batallón Acero haciendo instrucción en el patio del Cuartel de la c/ Francos Rodríguez.
(Foto: Almazán; Estampa, 1936; Hemeroteca BNE)

En cualquier caso, no tuvieron mucha continuidad como unidades independientes. A partir de agosto del 36 la Comandancia del 5º Regimiento decide cerrar las inscripciones para las Compañías de Acero, formar con ellas una selección de elementos del frente e integrarlos en unidades mayores (batallones o brigadas). Por su parte, el Batallón de Acero comienza por entonces a organizarse como Brigada de la Victoria, al mando de los comandantes del 5º Regimiento. Aún así, algunas compañías de Acero permanecerían autónomas algún tiempo más; incluso, de las que se integraron en unidades mayores es fácil encontrar referencias específicas a ellas en sus intervenciones en batallas posteriores.

Añadiremos que entre los reclutados por las Compañías de Acero se encontraban numerosos alumnos de La Paloma. Uno de ellos, Domingo Malagón, artista y significado activista del Partido Comunista en la clandestinidad de la posguerra, así lo indica en varios de sus testimonios: “En La Paloma ya habíamos decidido por nuestra cuenta incorporarnos al 5º Regimiento en el que se estaban formando las Compañías de acero. Todas las mañanas nos juntábamos un grupo de voluntarios para hacer instrucción. […] Un día de septiembre entramos en formación en el 5º regimiento uniformados con los monos azules de los talleres de La Paloma. […] Avanzando Francos Rodríguez adelante, la gente aplaudía a nuestro paso. ¡Son los chicos de La Paloma! Causó asombro la aparición de aquella cuadrilla de mocosos. Alguno no tenía más de 15 años, pero todos querían aparentar de 17 para arriba, que era la edad mínima exigida para ser admitido. El patio de los Salesianos hervía de actividad: gente haciendo instrucción, voluntarios preparando su inminente salida, nervios, voces que se amontonaban unas sobre otras y nosotros allí en medio, con las mantas enrolladas al estilo miliciano. Al poco tiempo se nos adjudicó el mando. […] Constituiríamos la 8ª Compañía de Acero. En poco tiempo, las circunstancias mandaban, nuestro grupo estuvo en disposición de acudir al frente”.

El desfile del Batallón de Acero por la Dehesa de la Villa.
Los “Aceros”, como popularmente se les conocía, gozaban de gran popularidad y se exhibían frecuentemente en desfiles por las inmediaciones del cuartel y por las calles de Madrid, sobre todo antes de marchar para el frente o a su regreso.

Caricatura de un “Acero”. La propaganda los describía como “el embrión de disciplina y unidad moral que debe hacer del nuevo ejército un ejército popular, moderno y disciplinado. La flor de los héroes, disciplinados y heroicos, brillantes de entusiasmo y de ardor combativo. Rostros fuertes, actitudes enérgicas, la mirada perdida en la lejanía refleja la firme voluntad: vencer o morir”.
(Dibujo: autor desconocido; Milicia Popular, 1936; Biblioteca Virtual Prensa Histórica)

En el Archivo Rojo encontramos, fotografiado por Albero y Segovia, un reportaje gráfico sobre uno de estos desfiles. A través de las imágenes, hemos podido reconstruir parte de su recorrido, desde el cuartel en los Salesianos de Estrecho hasta la misma Dehesa de la Villa. Investigando un poco más, encontramos una de esas fotos de Albero y Segovia publicada en un artículo de ABC (30-julio-1936), lo que nos permite situar la fecha exacta del desfile, el 29 de julio, y cuyo relato reproducimos a continuación como complemento de las imágenes.

El desfile fue una prueba más, una de las innumerables pruebas del entusiasmo del pueblo de Madrid […]. Aceras cubiertas de público ganado por la emoción, balcones rebosantes de mujeres que prodigan sus aplausos a los bravos defensores de la Libertad; vivas a los valientes y a la España republicana. Forman la brigada de Acero unos 400 hombres, al frente de los cuales marchan ocho o diez muchachas sobre las que cayó una verdadera lluvia de requiebros, galas del ingenio de Madrid. Tanto los bravos milicianos como las muchachas visten el mono azul, portan el correaje completo con las correspondientes cartucheras, llevan pendiente del cinto el machete y van armados con fusiles. Al frente de los bravos milicianos marcha una escuadra de gastadores, a la que seguía una banda de música que hacía estallar en aplausos a la muchedumbre que presenciaba el desfile. La brigada desfiló primero por varias calles de Madrid, pasó por el Palacio Nacional y, en correcta formación hizo su entrada en la Puerta del Sol poco después de las ocho de la noche. El entusiasmo del público en aquel momento es indescriptible. A los milicianos se agregó el numeroso público y, entre vivas y aclamaciones entraron en la calle de Alcalá que recorrieron hasta el ministerio de la Guerra donde entró un grupo de oficiales. Poco después salieron los oficiales acompañados por el ministro de la Guerra que revistó las fuerzas y felicitó a los jefes por la perfecta organización y disciplina. De nuevo se puso en marcha la brigada para recorrer diversas calles hasta llegar a su alojamiento, sito en la calle Francos Rodríguez, donde está instalada la Comandancia del Quinto Regimiento de las Milicias Populares”.

1. El patio del Cuartel en los Salesianos de Estrecho.

El Batallón de Acero a su salida del Cuartel de los Cuatro Caminos”.
(Foto: Albero y Segovia, 1936; Archivo Rojo)

El patio de los Salesianos de Estrecho está muy cambiado en la actualidad y no hemos podido reconocer los edificios que aparecen al fondo. Pero como lugar de instrucción del 5º Regimiento, fue fotografiado en numerosas ocasiones durante los primeros meses de la Guerra Civil. Como muestra, las dos fotografías siguientes, tomadas prácticamente desde el mismo sitio y con el mismo ángulo.

(Foto: autor desconocido; Milicia Popular, 1936; Biblioteca Virtual Prensa Histórica)

(Fotograma del documental Paracuellos en la Memoria, TVE)

2. Estrecho - Francos Rodríguez.

Batallón de Acero: Desfile”.
(Foto: Albero y Segovia, 1936; Archivo Rojo)

La fotografía está tomada delante de una de las actuales puertas de acceso, la que está situada entre las de entrada a la iglesia y al colegio. A la izquierda, puede verse uno de los ábsides laterales de la iglesia S. Francisco de Sales. En la siguiente imagen, el mismo escenario en la actualidad: la tapia y la entrada están cambiadas pero el ábside no deja lugar a dudas.

(Foto: A. Morato, 2012)

3. Francos Rodríguez - Villaamil.

Batallón de Acero: Desfile”.
(Foto: Albero y Segovia, 1936; Archivo Rojo)

Calle Francos Rodríguez, mirando hacia Lope de Haro, más o menos a la altura de los números 25, acera impares, y 44, acera pares. Al lado del tranvía, se ve un arco, el bajo del número 42; en la actualidad es un bar restaurante y antiguamente fue una vaquería. Continuando por esa acera, está la esquina con Villaamil, actualmente ocupada por el bar La Pampa. En la esquina de enfrente, detrás del tranvía, está la entrada a Lope de Haro, antiguamente Covadonga; el edificio alto que se ve, hoy derruido, estuvo ocupado por la cafetería Los Andes hasta sus últimos días. Como curiosidad, véase la siguiente fotografía: mismo escenario, un poco más cerca de la esquina con Villaamil y Lope de Haro; por no faltar, no falta ni el tranvía.

Un tranvía de la CMU con destino Dehesa de la Villa en Francos Rodríguez esquina a Villaamil”.
(Foto: autor y fecha no especificado; colección Manuel Cayola; Historias Matritenses)

Y, a continuación, el mismo sitio en la actualidad.

(Foto: A. Morato, 2012)

4. La Dehesa de la Villa.

El Batallón de Acero haciendo ejercicios en la Dehesa de la Villa”.
(Foto: Albero y Segovia, 1936; Archivo Rojo)

En este caso, el título de la foto no deja lugar a dudas. Se trata de la Curva del Peralte, la anterior a la Curva de la Muerte, según se sube por la antigua carretera de la Dehesa dirección La Paloma. A continuación, una foto actual tomada prácticamente desde el mismo sitio.

(Foto: A. Morato, 2012)

5. ¿La Dehesa de la Villa?
De estas dos últimas fotografías que incluimos a continuación, no podemos tener la certeza de que se trata de la Dehesa, al carecer de elementos de identificación. A pesar de ello, el hecho de que pertenecen a la misma serie que las anteriores, además del paisaje, nos permite aventurar que, casi con toda seguridad, están tomadas también en la Dehesa. Agradeceremos, por parte de nuestros lectores, cualquier comentario que ayude a confirmar o refutar nuestra hipótesis.

Corneta del Batallón de Acero”.
(Foto: Albero y Segovia, 1936; Archivo Rojo)
Pasionaria revistando las tropas del Batallón Acero”.
(Foto: Albero y Segovia, 1936; Archivo Rojo)

Nota: agradecemos a Ricardo Márquez y el equipo de Historias Matritenses el permiso para publicar la foto del tranvía de la CMU en Francos Rodríguez.

Bibliografía:
- Asenjo, M. y Ramos, V. (2008): Malagón: autobiografía de un falsificador
- Machado, A. (1938): El Quinto Regimiento del 19 de julio
- Milicia Popular – Diario del 5º Regimiento de Milicias Populares (julio 1936 – enero 1937)
- Montoliú, P. (1999): Madrid en la Guerra Civil: los protagonistas (Volumen II)
- Pérez, Carlos A. (1996): El Quinto Regimiento de Milicias Populares
- S.B.H.A.C (Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores): El 5º Regimiento de Milicias Populares - Introducción; El 5º Regimiento de Milicias Populares - Unidades

26 comentarios:

Ricardo Márquez dijo...

Estupenda información y muy documentada. Magnífico trabajo. Enhorabuena.

Amigos de la Dehesa dijo...

Nos alegra, Ricardo, tenerte por aquí y que te haya gustado el artículo. Muchas gracias por tus elogios y, de nuevo, por la fotografía que nos habéis prestado.

Editor: Jesús Manzano dijo...

Como siempre, un artículo impecable. Muchísimas gracias y enhorabuena.

Amigos de la Dehesa dijo...

Gracias a ti, Jesús, por tu visita y tu comentario. Hacía tiempo que no nos dejabas ninguno, nos alegra verte de nuevo por aquí.

juana mari dijo...

me encanta el reportaje
mas siendo mi barrio ,en el cual vivo
cuantas veces escuche a mi abuelo mi madre y mis tias contarme estas historias y ahora las puedo ver en foto
gracias

Amigos de la Dehesa dijo...

Encantados de tenerte por aquí, Juana Mari, y bienvenida al blog, donde podrás encontrar otras muchas historias sobre la Dehesa y sus barrios que te podrán resultar familiares.
Este sitio está abierto a todos aquellos que quieran contribuir con sus vivencias y recuerdos; si te animas, estaremos muy agradecidos de que nos cuentes esas historias que comentas.

Pilar Molto dijo...

Qué gustazo leer estos artículos hechos con tanto trabajo, desinteresado trabajo, tanta calidad y tanto cariño por el barrio. Como vecina todo mi agradecimiento.

Amigos de la Dehesa dijo...

Gracias a ti Pilar, por tu visita y tus elogios. Tú mejor que nadie sabes el trabajo y el esfuerzo que hay detrás de esta labor, como bien demostrasteis con toda la investigación que hicisteis sobre La Paloma y que nos sirvió de ejemplo a la hora de abrir este blog... y que todo ello se hace con sumo gusto cuando, como dices, hay cariño e interés. Y, por supuesto, que todo se da por bien pagado cuando se ve que hay personas a la que les gusta y que lo aprecian.

Jose Manuel dijo...

Excelente artículo, muy bien documentado. Espectaculares las fotografías. Enhorabuena!.

Amigos de la Dehesa dijo...

Gracias, Jose Manuel. La verdad es que las fotografías de Albero y Segovia son todo un lujo como testimonio gráfico que no podíamos dejar de traer para todos los que amáis la Dehesa y sus barrios. Nos alegra que te haya gustado.

Virginia H. Diaz dijo...

Me he emocionado enormemente... cuando buscando donde vivió La Pasionaria, de sorpresa me encuentro con este impresionante articulo, para mi por muchas razones concretas. Mi padre vivió este tiempo y por estas calles que enseñáis, el escuchó a la Pasionaria desde la ventana de su casa al otro lado de la tapia de Los Salesíanos donde vivía con sus padres. Yo nací en el 1950 en esta misma calle de Fernando Ossorio, n.7, en el Estrecho. Después también viví mi adolescencia en la Colonia de Bellas Vistas en Francos Rodríguez y la Dehesa de la Villa, fue siempre para nosotros un lugar muy visitado. En la calle Navarra de estrecho tuvieron mi abuelito, mi tío y mi padre un vivero de plantas, muchísimos años. Y así fue la historia, pero en estos momentos solo tengo a mi padre en la cabeza... el salió y volvió vencido. Un abrazo

Amigos de la Dehesa dijo...

Bienvenida al blog, Virginia. A nosotros también nos ha emocionado tu testimonio, gracias por compartirlo. Nos alegra enormemente que nuestro trabajo os sirva a vosotros los lectores para aprender cosas o, como en este caso, recordar vivencias. Aquí podrás encontrar más artículos sobre la Dehesa y sus alrededores que seguro que te traen también buenos recuerdos de aquellos años de tu vida en Estrecho y Bellas Vistas... Estaremos encantados de que los compartas con nosotros.

Virginia H. Diaz dijo...

Muchas gracias por esta rápida contestación y estoy segura que aprenderé de vuestros artículos Si yo puedo añadir algo positivo a esto pues lo haré con mucho gusto un fuerte abrazo!

Anónimo dijo...

estudié en los salesianos de estrecho entre los años 1962 y 1968. En el centro del entonces campo de futbol existía un registro en el suelo por el que se accedía al interior de una galerías que habían sido polvorines y almacenes de armas.
La boveda de la iglesía se veían impactos de bala.
Les felicito por el reportaje.

Amigos de la Dehesa dijo...

Te agradecemos, anónimo lector, la visita, la felicitación y el testimonio que nos aportas, que corrobora lo que se comenta en algunos foros especializados en la Guerra Civil.
Quien desee ampliar información sobre túneles, refugios y restos desparecidos de la Guerra Civil en los Salesianos de Estrecho puede consultar en el foro de GEFREMA el siguiente hilo:
http://www.gefrema.org/foro/viewtopic.php?f=3&t=3198

Anónimo dijo...

Javier Muñoz, estudié en los Salesianos de Estrecho entre 1956 y 2964. El interior de la iglesia estaba salpicado de metralla que se restauró con donaciones de la Duquesa de Alba.
Entonces se decía que hsbía unas galerías dubterraneas que atravesaban el campo de fútbol desde el teatro a la iglesia que estaba lleno de armas, municiones y hasta esqueletos. Recuerdo un desmonte que se hizo para ampliar el campo de fútbol de apenas un metro de altura del que salió un verdadero arsenal de municiones, restos de armas y metralla. Además mis abuelos, padres y tíos vivían enfrente de la Plaza de Toros de Tetuán, donde me crié hasta que dejé el Colegio y de la que tan solo conocí el solar ya que fué polvorín de la CNT y fué bombardeado. Historias de mis sbuelos y tíos y mis razias por la Dehesa de la Villa y la recogida de hojas de morera del paseo de la Selva de la Virgen con otros compañeros de clase...

Anónimo dijo...

Como puedes ver más adelante yo también estudié alli, si bien nací en 1948.

Amigos de la Dehesa dijo...

Te quedamos agradecidos Javier, por los detalles que nos aportas sobre los restos de la Guerra Civil en los Salesianos de Estrecho y acerca de otros lugares como la desaparecida plaza de toros de Tetuán. Respecto al lugar que comentas como Selva de la Virgen, ¿te refieres a la zona boscosa que había debajo del colegio de Huérfanos Ferroviarios?
Esperamos seguir viéndote por aquí y que nos sigas aportando recuerdos y vivencias de la Dehesa y sus alrededores.

Anónimo dijo...

Excelente información. Un saludo de otro producto ateo de los salesianos de Estrecho, entre los 60/70. JRDV

Amigos de la Dehesa dijo...

Gracias, JRDV, por tu visita y comentario. Nos alegra que el artículo haya resultado de tu interés y te haya gustado.

Anónimo dijo...

naci en 1945 en la calle adela balboa mis correrías fueron por la selva virgen,caño gordo,dehesa de la villa colegio huérfanos de forroviarios,cerro de los locos,estuve en la Paloma cogia el tope del tranvía en Cuatro Caminos para ir a la PALOMA y Peña Grande,Casa Ricote y desde allí andando al rio Manzanares, que preciosos recuerdos,excepto el de obligarnos a cantar todas las mañanas el cara al sol falangista,me he emocionado con las fotos y algunos comentarios,GRACIAS.

Amigos de la Dehesa dijo...

Nos alegra enormemente, anónimo lector, que nuestro artículo haya despertado esas emociones. Agradecemos igualmente el comentario y las referencias a todos esos lugares, algunos de los cuales ya hemos tratado. En el blog puedes encontrar artículos y fotos antiguas de La Paloma, del tranvía, el Canalillo y la selva virgen, Peña Grande etc. Seguro que te traen también buenos recuerdos.

El Chato de Ventas. dijo...

Gracias por artículo. Os hago unas preguntas sobre un testimonio que afirma: charlando con un hijo de un enlace que vivió cerca de Ofelia Nieto, en su infancia en la postguerra, me comentó la existencia de un refugio en la acera de los pares hacia dos terceras partes de su longitud lo que supone que estaría cerca del cruce con la calle Ruiz Palacios.
También me comentó la existencia de dos fortines cercanos al conocido como Canalillo pero en la zona de la colonia de Hotelitos donde está la calle Aviador Franco.
Y comentó que había una instalación auxiliar para la artillería, en la zona de la curva de la carretera de la Dehesa de la Villa. Podría tratarse de un observatorio artillero.
Teneis alguna referencia de estos elementos en la zona. Atte.

El Chato de Ventas. dijo...

El refugio estaba en la calle Marqués de Viana acera de los pares.

Amigos de la Dehesa dijo...

Gracias, Chato de Ventas por la visita y los comentarios. Efectivamente en la zona que comentas del Canalillo, alrededores de la C/ Aviador Franco, en la Huerta del Concejal hubo fortines y nidos de ametralladoras, que se cree permanecen sepultados en la zona comprendida entre Aviador Franco, Antonio Machado, Isla de Oza y Sinesio Delgado. No en vano la 53BM estuvo acuartelada por esta zona. Y ya hemos comentado aquí la aparición de varios obuses por la zona.
Respecto al refugio de la calle Ruiz Palacios, lo investigaremos, pero no sería de extrañar habida cuenta de que están documentadas varias checas por la zona de la Huerta del Obispo.
Sobre la instalación auxiliar en la curva de la Dehesa, si te refieres a los 2 fortines de la curva del peralte y curva de la muerte, están documentados en este blog y otros lugares. No nos consta ninguna otra fortificación auxiliar en esta zona de la curva; lo investigaremos no obstante

Amigos de la Dehesa dijo...

Abundando un poco más en el comentario anterior, de la zona de Tetuán apenas tenemos información.
Sí tenemos constancia de la existencia de baterías en Valdezarza y trincheras en la calle Sanchez Preciado, cerca de Ofelia Nieto.
También hay constancia de fortines y cuevas de armas en el Club de Golf Puerta de Hierro.
Igualmente, en la propia Dehesa hubo un tercer fortín en la zona de la curva de la muerte que desapareció.
En la calle Alfonso Fernández Clausells hubo otro fortín muy cerca de donde hubo un mando del ejército republicano.
En la calle Aviador Franco hubo unas galerías, probablemente la instalación auxiliar que se comentaba, que llegaban hasta los fortines mencionados de la curva de la Dehesa (hay quien dice que llegaban incluso hasta el hospital Clínico). Estas galerías, que perviven en la actualidad dentro de uno de los chalets de la zona, servían para abastecer de alimentos y elementos bélicos a los puestos militares de la Dehesa.

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